Opacidad policial y protocolos secretos: la sombra de los ocho muertos por disparos de táser en España desde 2018

El Ministerio del Interior evita dar a conocer el reglamento que rige la utilización de pistolas eléctricas. Entre enero y abril de 2026, Policía Nacional y Guardia Civil usaron esas armas en 35 ocasiones.

Público, Danilo Albin, 06-07-2026

Las descargas eléctricas que producen las pistolas táser suman ocho muertos en España desde 2018. Cinco de esos ocho casos estuvieron a cargo de cuerpos policiales municipales, mientras que otros dos correspondieron a la Policía Nacional y uno a los Mossos de Esquadra. De todos ellos, únicamente la Policía catalana tiene publicados los protocolos que rigen estas actuaciones: en el resto de cuerpos policiales involucrados se desconoce cuáles son los criterios que rigen tales actuaciones.

El mapa de las muertes provocadas por pistolas táser en España acaba de sumar un nuevo territorio: el pasado 24 de junio, un hombre de 30 años con problemas de salud mental murió en el Hospital de Cruces de Barakaldo (Bizkaia) tras los disparos con táser recibidos dos días antes por parte de la Policía Municipal.

Según datos difundidos por la Radio y Televisión Pública Vasca (EITB, por sus siglas en euskera), los agentes de la Policía Local de Santurtzi usaron una pistola eléctrica para “reducir” al joven, que poco antes había tocado el timbre de la comisaría y había echado a correr. En el camino le quitó el bastón a un hombre, tras lo cual fue alcanzado por los policías.

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El caso está ahora en manos de la Justicia. Además, el Ayuntamiento (en manos del PNV) ha anunciado una investigación interna para determinar lo ocurrido.

Según comprobó este periódico, el hermetismo en torno a las instrucciones que tienen los cuerpos armados para el uso de ese tipo de armas atraviesa a varias instituciones. Público solicitó al Gobierno municipal una copia del protocolo que rige el uso de armas táser en Santurtzi, pero no obtuvo respuesta a esta petición.

Caso abierto en Palma
El Ministerio del Interior es uno de los organismos que no ha querido hacer público su protocolo. Según datos oficiales proporcionados en abril pasado al diputado Jon Iñarritu (EH Bildu), Policía Nacional y Guardia Civil utilizaron hasta 35 veces sus pistolas táser en los primeros cuatro meses de 2026.

Uno de esos casos acabó en el cementerio. En la madrugada del pasado 19 de febrero, agentes de la Policía Nacional hicieron disparos de táser en Palma de Mallorca contra un hombre de origen polaco que, según la versión difundida entonces, se encontraba en el interior de su vivienda en estado de alteración. Tras recibir las descargas eléctricas sufrió una parada cardiorrespiratoria que provocó su muerte.

Fuentes del ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska señalaron a Público que este caso se encuentra a día de hoy judicializado, “por lo que no es posible aportar información”.

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Este no es el único caso que involucra a la Policía Nacional. El pasado 7 de diciembre de 2025, agentes de ese cuerpo realizaron disparos de táser contra Haitam Mejri, un hombre marroquí de 35 años que se encontraba en un locutorio de Torremolinos (Málaga).

“Haitam Mejri fue inmovilizado y recibió múltiples descargas de pistola táser, además de otros medios de fuerza como espray irritante y técnicas de sujeción física. Después de la intervención policial, Haitam Mejri entró en parada cardiorrespiratoria y falleció”, señala un informe de Amnistía Internacional (AI) sobre este caso.

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El Juzgado de Instrucción número 1 de Torremolinos ordenó en abril de 2026 el archivo provisional de las actuaciones. La familia de la víctima interpuso un recurso ante la Audiencia Provincial de Málaga, que deberá tomar una decisión al respecto.

Las fuentes del Ministerio del Interior consultadas por Público subrayaron que “la autoridad judicial no citó a los agentes intervinientes para prestar declaración, ni como testigos ni como investigados”. “Cualquier actuación disciplinaria queda supeditada al desarrollo del procedimiento judicial”, agregaron.

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Dos casos en la isla de Tenerife
La Policía Local de La Orotava, un municipio de 42.000 habitantes situado al norte de la isla de Tenerife, también se ha visto involucrada en una muerte relacionada con el uso de pistolas táser. Ocurrió el pasado 19 de julio de 2025, cuando un hombre fue reducido por agentes de la Policía Local tras ser inmovilizado con un disparo de táser. Su muerte se produjo a raíz de una parada cardiorrespiratoria.

La versión policial aseguró que el hombre se encontraba en “estado de alteración”. Fuentes del Ayuntamiento de La Orotava –en manos de Coalición Canaria– señalaron a Público que “la investigación no ha concluido que la causa del fallecimiento haya sido el disparo que realizó el agente tras realizar varios intentos de reducir a la persona con la que estaban interviniendo”.

Aseguraron además que “el primer paso del protocolo es extraer el dispositivo y advertir verbalmente o mediante el arco eléctrico sin llegar a disparar. Cada activación del dispositivo (ya sea para intimidar, hacer arco o disparar) genera un registro de datos interno y en este caso todos esos datos forman parte de la investigación”. No obstante, el Ayuntamiento no proporcionó ese protocolo, tal como solicitó Público.

En marzo de 2021, la Policía Local de Adeje, otro municipio tinerfeño situado al sur de la isla, utilizó el arma táser para “reducir” a un hombre marroquí en el interior de un hotel. “Nuestro equipo jurídico nos aconseja no proporcionar información aún puesto que el caso está judicializado”, señalaron fuentes del Ayuntamiento de Adeje, gobernado por el PSOE.

A raíz de la solicitud formulada por Público para acceder al protocolo interno sobre el uso de este tipo de armas, el Ayuntamiento remitió un correo electrónico en el que indica que la Policía Local “se atiene a una serie de criterios de utilización” de las pistolas táser “con el objetivo de dotar a los agentes de un marco jurídico, técnico y operativo que garantice un uso seguro, responsable y plenamente respetuoso con los derechos fundamentales”.

Los otros dos episodios de muertes vinculados a disparos de táser que involucran a cuerpos de Policía Municipal tuvieron lugar en febrero de 2018 y junio de 2019 en Peníscola (Castelló) y Lliria (València) respectivamente.

En el primer caso, la víctima fue un joven migrante de 23 años que cayó desde un muro de más de ocho metros de altura tras recibir un disparo de táser por parte de un policía local que le perseguía. La investigación judicial se cerró en 2019, pero fue reabierta en 2020 por orden de la sección Segunda de la Audiencia Provincial de Castellón. Según ha confirmado Público a través de fuentes judiciales, el caso continúa abierto.

Este periódico contactó con el Ayuntamiento de Peníscola –gobernado por el PP– y con la Policía Local para tratar de conocer en qué estado se encuentra a día de hoy este procedimiento judicial, así como para solicitar una copia del reglamento de uso de pistolas táser por parte de los agentes locales. De momento no ha sido posible obtener esa información.

El caso registrado en Lliria tuvo lugar el 30 de junio de 2019. La Policía local empleó ese día la pistola táser para aplacar a un hombre de 41 años con un 61% de discapacidad que, según se difundió entonces en la prensa, presentaba una actitud agresiva. La hermana de la víctima señaló en varias entrevistas televisivas que aquella actuación fue desproporcionada. Al igual que en los otros casos, murió por una parada cardiorrespiratoria. La causa judicial fue cerrada sin que se determinasen responsabilidades al respecto.

Tras analizar este caso, el Defensor del Pueblo señaló en 2021 que el Ayuntamiento de Lliria no había realizado “ninguna actuación en el ámbito disciplinario” ni tampoco había llevado a cabo “ningún tipo de actuación de exigencia de responsabilidad disciplinaria respecto a los agentes que hicieron uso de esta arma reglamentaria”.

“Mal uso del arma”
Los Mossos d’Esquadra también han sido protagonistas de un caso de muerte tras una descarga eléctrica con una pistola táser. El 26 de noviembre de 2021, los agentes dispararon contra un hombre que, según la versión de la Policía catalana, presentaba una actitud violenta.

El caso fue archivado en los juzgados y ahora está pendiente de recurso en la Audiencia Provincial de Barcelona. La organización de derechos humanos Irídia presentó en 2025 un informe pericial que indicaba que se había registrado un mal uso del arma táser por parte de los Mossos.

El estudio realizado por Omega Research Foundation “señala carencias en el operativo ante una situación de crisis de salud mental y deficiencias en el protocolo de uso conforme a los estándares internacionales”, afirma Iridia.

Público contactó con Mossos d’Esquadra para solicitar más información sobre el caso que acabó con esa muerte en Badalona. Sin embargo, fuentes del cuerpo policial autonómico remitieron a este periódico a la autoridad judicial, “dado que el atestado policial que se hizo se dirigió a dicho organismo”.

“Facilitar su reducción”
Mossos d’Esquadra envió a Público un enlace a un documento en PDF que fue emitido en 2018 y que contiene instrucciones sobre el uso de pistolas táser. Se trata de la Instrucción 4/2018 sobre la “regulación del uso de los Dispositivos Conductores de Energía (nombre por el que también se conoce a las pistolas táser)” por parte de la Policía autonómica.

El documento indica que este tipo de arma “es una herramienta diseñada específicamente para actuar sobre personas, con el objetivo de incapacitarlas temporalmente para facilitar, en la mayoría de los casos, su reducción, para proceder a su detención, neutralización o cualquier otra acción que en justifique su uso”.

Indica además que su uso queda reservado para aquellos casos en los que sea necesario “reducir, inmovilizar o detener” a personas que pongan en riesgo la “integridad física de los agentes o terceras personas” o muestren una actitud violenta.

Las táser de la Policía canaria
Aunque no se han visto envueltos en ninguna muerte por disparos de táser, el Cuerpo General de la Policía canaria también publicó sus directivas para el uso de táser. El documento al que accedió este periódico contiene instrucciones muy similares a las definidas por los Mossos.

Fuentes del Gobierno de Canarias señalaron que la Policía autonómica cuenta a día de hoy con 34 dispositivos táser. En cuanto a su uso, indicaron que han sido empleados hasta ahora en tres ocasiones.

Ertzaintza y Policía Foral de Navarra
Público se dirigió por escrito a la Ertzaintza para solicitar el reglamento interno que regula el uso de táser entre sus unidades especiales, pero de momento no ha habido respuesta. Las patrullas de seguridad ciudadana de la Ertzaintza no emplean a día de hoy ese tipo de material.

Por su parte, la Policía Foral Navarra remitió a este periódico a la Orden Foral 56/2017, que establece las condiciones de utilización y los requisitos de seguridad del armamento reglamentario.

“Recientemente se modificó mediante Orden Foral, 55/2025, para incluir los táser”, explicaron desde ese cuerpo policial. Añadieron que las pistolas eléctricas están ya en la dotación de la Policía Foral, pero aún no se han puesto en funcionamiento.

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