En Nafarroa «no hay sitio para el genocidio»
Gara, , 02-07-2026El cartel que ilustra estas líneas ya puede verse en las puertas de algunos bares de Nafarroa. Una sandía roja parte las letras de “No Room for Genocide”, con la misma frase en euskara, castellano, árabe y francés. Detrás está Yala Nafarroa con Palestina, que ha traído al herrialde una campaña de BDS dirigida a la hostelería y el turismo, con proyección de expandirse por Euskal Herria. La iniciativa busca cerrar el paso a quienes participaron en el genocidio en Gaza mientras que el cartel da la bienvenida expresa a personas palestinas y refugiadas.
El paso mínimo es colocar los dos carteles, el distintivo de “No Room for Genocide” y el de derecho de admisión. A partir de ahí, proponen retirar del mostrador las marcas cómplices del genocidio israelí y ofrecer alternativas de aquí; declararse Espacio Libre de Apartheid, comprometiéndose a no comprar ni vender productos de empresas cómplices; y, si es un alojamiento, adherirse a la red Refugios de Paz, que reúne a hoteles, campings y casas rurales que rechazan hacer negocios con criminales de guerra.
La campaña también apunta a Booking y Airbnb, señaladas por anunciar pisos en asentamientos ilegales, y corre en paralelo a una moción de compra ética que Yala impulsa en ayuntamientos y concejos.
La semilla la plantó en 2024 un hostelero navarro que no quería servir a turistas que hubieran participado en el genocidio. La campaña como tal, sin embargo, no llegó hasta julio de 2025, cuando el BDS internacional, impulsado desde la Comisión Nacional Palestina con sede en Ramalah, lanzó “No Room for Genocide” y Yala la trajo al herrialde.
«Se ha tenido muy en cuenta la legalidad internacional», explican desde Yala Nafarroa. Por eso la campaña va dirigida explícitamente a quienes participaron en el genocidio, muchos de ellos con doble nacionalidad. De hecho, unas 450 personas con nacionalidad española han servido en el Ejército israelí durante el genocidio en Gaza, según el medio “Declassified UK”.
Esa distinción se apoya en el trabajo de la Fundación Hind Rajab, que ha entregado a la Corte Penal Internacional los nombres de más de mil militares israelíes, muchos identificados por las fotos que suben desde el frente o de vacaciones por Europa.
El problema, subrayan, es que esos ciudadanos no necesitan visado para moverse por el Viejo Continente y por tanto «campan a sus anchas pese a ser criminales de guerra». De ahí que reclamen a los gobiernos controles y procesos judiciales, ya que el Estado español firmó el Estatuto de Roma y está sujeto a las resoluciones de la ONU.
En realidad, no es un fenómeno aislado. En las islas griegas, hosteleros y vecinos impidieron atracar a cruceros israelíes que llevaban soldados a bordo, y el pasado verano Cerdeña se rebeló contra la presencia de militares de vacaciones, escoltados por la policía italiana mientras denunciaba la oposición se relajaban del «estrés» de Gaza.
Desde Yala Nafarroa describen un modelo de turismo que se mueve en grupo y «se apodera del terreno». Este verano el foco se traslada a la vecina Huesca, donde colectivos como BDS Huesca denuncian el Sizigia Eclipse Gathering, un festival de música electrónica junto al embalse de La Sotonera señalado por atraer a jóvenes israelíes recién licenciados del Ejército sionista.
SANFERMINES A LA VISTA
La campaña ya suma en Nafarroa medio centenar largo de locales adheridos, unos 20 en Tafalla, alrededor de diez en Lizarra y cerca de 40 en Iruñea, con reuniones en marcha «por toda la geografía navarra» para seguir creciendo. En Bilbo también se están sumando establecimientos.
Desde Yala Nafarroa subrayan que no se trata de una campaña de verano, sino de largo recorrido. Pero los sanfermines se acercan, y la organización, que el año pasado lanzó el txupinazo, estará presente en unos días que llenan Iruñea de turistas, con un mensaje que llega también a las peñas.
Su apuesta pasa por convertir la barra en terreno de boicot, para que en unas fiestas de proyección internacional se lea también que no hay sitio para el genocidio.
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