Pasaia y Lezo abren las puertas de sus hogares a varios niños saharauis

Los responsables de ambos ayuntamientos celebraron una recepción institucional en Donibane

Diario Vasco, Elena Viñas, 01-07-2026

El Ayuntamiento de Pasaia celebró una recepción institucional para dar la bienvenida a los siete menores saharauis que han llegado a Pasaia y Lezo para pasar el verano dentro del programa Oporrak Bakean. En el acto tomaron parte los niños y sus familias de acogida, representantes políticos de los dos municipios y la asociación Bixi – Bixi como responsable comarcal del programa.

La recepción dio comienzo a las puertas del palacio Arizabalo, donde dantzaris txikis de Donibane y Lezo bailaron el Agurra a los recién llegados. Ya en el acto institucional, celebrado en el salón de plenos, tomaron la palabra varios representantes: el alcalde de Pasaia, Teo Alberro Bilbao; el concejal de Lezo, Iker Salaberria Urkizu; Moi Celades Renard, en nombre de las familias de acogida; la sanjuandarra Xune Azkarate Gartzia, que cantó un bertso; y, en nombre de los recién llegados procedentes del Sahara, Tiba habló muy contenta porque este año han venido más niñas y niños que en ediciones anteriores a Oarsoaldea.

Gaymula, Fatma, Muna, Tiba, Kanan, Hamma y Bdeidu pasarán el verano – hasta finales de agosto – en Pasaia y Lezo, gracias a la iniciativa Oporrak Bakean. Este programa, con un largo recorrido de años, tiene como objetivo acoger durante los meses de verano a niños saharauis refugiados de entre 10 y 12 años de edad en familias euskaldunes en acogida temporal.

El programa tiene una profunda influencia bilateral. Por un lado, los menores saharauis tienen la oportunidad de mejorar sustancialmente su estado de salud, bien a través de exámenes médicos, bien gracias, entre otras cosas, a una buena alimentación. Conocen una realidad distinta a la de los campamentos de refugiados en condiciones que serían imposibles en su lugar de residencia.

Por otro lado, las familias vascas son informadas directamente de la situación que sufre el pueblo saharaui y el programa también les permite formar una segunda familia basada en la solidaridad.

Los ayuntamientos de Pasaia y Lezo recuerdan que la situación política y humanitaria es extrema en los campamentos de refugiados de Tinduf. Miles de saharauis llevan décadas exiliados en el desierto argelino, con la ayuda humanitaria internacional. En los últimos años, las restricciones a estas ayudas han aumentado la escasez de alimentos, agua y medicinas; la desnutrición y la tasa de anemia golpean con especial virulencia a las personas más vulnerables y las temperaturas superiores a los 50 grados en los meses de verano dificultan la propia supervivencia. Al mismo tiempo, el conflicto del Sáhara Occidental sigue sin solución y el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui sigue siendo negado.

En este contexto, el alcalde de Pasaia, Teo Alberro, destacó que el programa Oporrak Bakean «no es una mera oportunidad para pasar el verano, sino una expresión del compromiso colectivo por la solidaridad y la justicia». En sus palabras, «estas niñas y niños pasarán unas semanas entre nosotros, pero su pueblo lleva décadas en el exilio. No podemos considerar normal que miles de personas se vean obligadas a vivir en campamentos de refugiados en el desierto, ni atenuar la responsabilidad de la comunidad internacional y del Estado español».

El alcalde agradeció especialmente a las familias de acogida: «Abrir las puertas de vuestras casas significa mucho más que acoger a un niño o niña durante un verano. Les ofrecéis protección, cariño y esperanza, y dejáis una huella en sus vidas. Sin embargo, estoy seguro de que ellos también cambian vuestras vidas para siempre. Sois el corazón de este programa».

Iker Salaberria dio las gracias a los miembros de la asociación Bixi – Bixi, que constituye la base de la iniciativa: «Esta iniciativa fortalece los puentes entre Euskal Herria y el pueblo saharaui. Pero los puentes serían inútiles si no hubiera personas pioneras dispuestas a abrir camino de un lado a otro del puente. Estos pioneros, al cruzar el puente de un extremo a otro, fomentan la solidaridad entre ambas partes. En nuestro pueblo contamos con pioneros: las niñas y niños que promueven la solidaridad y la propia asociación Bixi – Bixi. Gracias por el camino que estáis recorriendo».

Los representantes de los dos ayuntamientos agradecieron a las familias que han recibido a los menores su «ejemplar compromiso y solidaridad». Asimismo, insistieron en que no se puede permitir que el pueblo saharaui siga durante décadas en el exilio y sufriendo las consecuencias de la ocupación, mientras se vulnera una y otra vez el derecho internacional. Por ello, hacen un llamamiento a la ciudadanía para que no olviden la lucha del pueblo saharaui, y sigan participando en iniciativas solidarias, «porque el silencio también perpetúa la ocupación y el sufrimiento».

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