Al menos tendremos mucha mano de obra barata
El proceso de reemplazo de fachas que quiere Irene Montero avanza, pero demasiado lento
La Razón, , 30-06-2026«Yo quiero pedirle a las personas migrantes y racializadas que, por favor, no nos dejen solas con tanto facha. Y claro que queremos que voten. Claro que sí. Hemos conseguido papeles. Regularización. Y ahora vamos a por la nacionalidad o a cambiar la ley para que puedan votar, por supuesto. Ojalá la teoría del reemplazo. Ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante, con gente trabajadora. Claro que yo quiero que haya reemplazo. Reemplazo de fachas, reemplazo de racistas, reemplazo de vividores…» Ponga a este texto una voz de mujer aflautada y chillona, pretendidamente arrebatada, y tendrán a Irene Montero, eurodiputada de Podemos (12.000 euros al mes os contemplan) en su salsa. De momento, ha conseguido más de 1,3 millones de solicitantes a la regularización, pocos para llevar a cabo el proceso de reemplazo de fachas y racistas, que se pueden calcular, según los últimos resultados electorales, en unos doce millones de españoles, algunos, que conozco yo, nacidos fuera de nuestras fronteras, pero ya nacionalizados, que les entra urticaria cada vez que escuchan o ven a Pablo Iglesias o a cualquiera de las Belarras. Además, tengo otra mala noticia para doña Irene Montero. Dado que el Gobierno calculaba en algo más de 500.000 personas el número de solicitantes de papeles y que ya vamos por más del doble de esa previsión, habrá que colegir que se ha producido un cierto efecto llamada, insuficiente para acabar con esas gentes que tanto asco le producen a la señora Montero –supongo que yo mismo–, pero que vienen al pelo para seguir progresando en esos procesos de reemplazo o sustitución que ya van tan avanzados en Francia, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos o Alemania, porque buena parte de los inmigrantes que aquí regularicemos, especialmente los de origen marroquí, tunecino, argelino, maliense, senegalés, togolés o camerunés, se trasladarán a esos países vecinos, donde ya existen grandes colonias de emigrantes connacionales, disponen de mejores redes de acogimiento y asistencia, y en buena parte de los casos comparten el idioma francés. También ha venido mucha gente del subcontinente asiático, indios y paquistaníes, que se quedarán un tiempo, hasta que puedan dar el salto a Reino Unido. Los iberoamericanos, a quienes veníamos acogiendo con normalidad, sólo en 2024 España había concedido 1.4 millones de permisos de residencia, tenderán a quedarse, pero que no se extrañe la señora Montero si buena parte de ellos se inclina por votar a Ayuso, que la epidemia de facistoide no conoce fronteras ni orígenes raciales, aunque, claro, viviendo en un chalé amurallado en una de las zonas más pijas de la Comunidad de Madrid y llevando a los hijos a un colegio privado es muy difícil tratar de cerca con personas racializadas, que no sean del servicio doméstico. En cualquier caso, los malvados empresarios, los pensionistas con ahorros y las familias con ambos padres trabajadores y, no lo olvidemos, nuestros puteros patrios dispondrán de suficiente mano de obra barata para seguir tirando en medio de la asfixia fiscal, la regulaciones sanitarias y medioambientales y la burocracia infinita que ha hecho un infierno del mercado laboral español y mata cualquier iniciativa empresarial. Pero no hay que preocuparse. A falta de buenos salarios, el Gobierno dará paguitas. Lo mismo ya nadie quiere irse a Francia, que hace un calor que te mueres.
(Puede haber caducado)