El futuro de Gipuzkoa: uno de cada cuatro habitantes tendrá más de 65 años en 2035
Eustat proyecta un territorio con 15.000 habitantes más donde los pueblos pequeños serían los que más vecinos perderían y Astigarraga protagonizaría un caso único
Diario Vasco, , 29-06-2026Las dinámicas demográficas de la actualidad marcarán las realidades del futuro. De eso no cabe duda. El descenso en la natalidad, la mayor esperanza de vida y la inmigración, aspectos que están marcando la Gipuzkoa de este primer cuarto de siglo, tendrán sus consecuencias en las próximas décadas y dibujarán un territorio con más habitantes en el que uno de cada cuatro guipuzcoanos tendrá 65 años o más y donde los pueblos más pequeños serán los más castigados por la pérdida de vecinos. El crecimiento global de guipuzcoanos es del 2%, aunque el de la población mayor de 65 aumentaría en un 18%.
Son las principales conclusiones que se pueden extraer de la Euskadi que proyecta el Instituto Vasco de Estadística (Eustat) mediante las estimaciones que publica de manera bienal y en las que trata de reflejar la evolución que los territorios históricos, las comarcas y las tres capitales pueden experimentar durante la próxima década hasta 2035. Para ello, el estudio ha trabajado sobre las proyecciones en la mortalidad, en la fecundidad y en la migración, tanto los movimientos internos entre Gipuzkoa, Bizkaia y Araba como las salidas y entradas previstas en la Comunidad Autónoma Vasca en los próximos años.
El descenso de la natalidad y el progresivo envejecimiento de la población darían lugar a una generalización de los saldos naturales negativos en el conjunto de Euskadi. No obstante, las pérdidas derivadas del crecimiento vegetativo serían compensadas, en distinta medida, por la aportación de los flujos migratorios. Se estima que el número de defunciones supere al de nacimientos en todas las comarcas vascas, mientras que los saldos migratorios presentarían signo positivo en todas ellas.
El envejecimiento gana terreno. Según los datos definitivos más recientes disponibles, el 21,7% de los guipuzcoanos tiene 65 años o más. Es decir, uno de cada cinco. Dentro de diez años la proyección del Instituto Vasco de Estadística señala que esa referencia aumentará hasta el 27%, lo que significará que uno de cada cuatro habitantes en Gipuzkoa, un total de 210.500 –frente a los 178.900 de ahora– tendrá 65 años o más. Es una consecuencia directa de que la esperanza de vida en el territorio sea de 84,35 años –87 en mujeres y 81,7 en hombres–, una de las cifras más altas de Europa; y también de que otros tramos poblacionales, como el de los menores de edad, continúe menguando.
En 2025, datos sobre los que se ha basado el trabajo de Eustat, quince municipios guipuzcoanos tenían ya la relación de una persona mayor de 65 años por cada cuatro habitantes. En una década la estimación es que esa cifra aumente hasta las 63 localidades. Es decir, se produciría una inversión para pasar a ser mayoría.
Las proyecciones apuntan a Leintz – Gatzaga como el municipio con mayor proporción de personas de esa edad al alcanzar el 39%, casi dos de cada cinco. Y el que más crecería sería Orexa, donde esa población mayor pasaría del 20,2% actual al 35,8% de dentro de una década.
Por tramos de edad, las personas centenarias pasarían de 300 a 500 en toda Gipuzkoa (un 66% más), las de entre 85 y 89 un 47% y las de entre 95 y 99 un 28%.
Astigarraga y Ordizia, los municipios con más niños de Euskadi. En el otro lado de la balanza, Astigarraga, que durante las dos últimas décadas ha experimentado un destacado crecimiento tanto en su población como en sus calles, con nuevos edificios de viviendas, mirará en el futuro más a los jóvenes que a las personas mayores. Es, únicamente por detrás de Ordizia, el municipio de más de 5.000 habitantes con la representación más alta de niños y niñas de hasta 14 años. En 2035 esa población será el 13,3% del total. En Ordizia, el 14,4%.
Además, Astigarraga también tendría el dato más alto en Euskadi de representación de adultos de entre 15 y 64 años, un 66,3 % del total, mientras que el tercer menor porcentaje de mayores correspondería también a Astigarraga con un 20,4%. En definitiva, dentro de una década, según Eustat, uno de cada cinco astigartarras tendrá más de 65 años y dos de cada tres tendrán entre 15 y 64 años. Datos que chocan con la realidad planteada para dentro de diez años y que harán de Astigarraga un caso único.
Aumento generalizado de bebés. Donde la tendencia es común y choca con las cifras de los últimos años es que según las proyecciones del Instituto Vasco de Estadística la cantidad de niños menores de cuatro años aumentará un 8,5%. Puede parecer un crecimiento exiguo, pero hay que tener en cuenta los descensos recientes de natalidad y que, sobre todo, la población de entre 5 y 19 años sí que se prevé que descienda un 17% en una década.
Un 2% más de guipuzcoanos. La fotografía general de la proyección aporta el dato de que Gipuzkoa contará con un 2,1% más de habitantes en el territorio. Eustat ha trabajado sobre las cifras definitivas de población, que son de 2025, por lo que la cifra total pasaría de las 727.700 personas de la actualidad a las 743.300 de dentro de diez años. Todas las comarcas experimentarían un crecimiento, siendo Tolosaldea y Urola Kosta las que más (2,8% y 2,7%) en términos de variación relativa. Donostialdea sumaría, en términos absolutos, ocho mil habitantes y la capital, San Sebastián, crecería un 2,8%.
Los pueblos más pequeños, los más castigados. Dentro de la subida generalizada en Gipuzkoa, no todos acompañan esa tendencia y una cuarta parte de los municipios verían disminuida su población en 2035. Concretamente son veinte a los que las proyecciones de Eustat les atribuye una bajada, con especial afección a los pueblos más pequeños del territorio. De los ocho municipios guipuzcoanos con menos habitantes actualmente, cinco de ellos perderían vecinos, ya que ni siquiera el saldo migratorio compensaría el saldo natural negativo. Orexa pasaría de 99 a 90 y Beizama de 101 a 86, convirtiéndose en la localidad con menos habitantes. Altzaga (de 159 a 139), Arama (181 a 144), Leintz – Gatzaga (224 a 195), Larraul (de 262 a 259), Alkiza (de 346 a 335), Altzo (de 400 a 386) y Olaberria (de 950 a 918) continuarían la lista de pueblos de menos de mil habitantes que perderían vecinos dentro de una década.
En esa misma línea, las mayores pérdidas en Gipuzkoa corresponderían a Arama ( – 20,3%), Beizama ( – 15,1%), Leintz – Gatzaga ( – 12,9%), Altzaga ( – 12,7%) y Orexa ( – 9,5%), pueblos que coinciden con el mencionado grupo de ser los menos poblados del territorio.
Sin embargo, esa dinámica no se centra exclusivamente en las localidades menos habitadas. Eustat también estima que vaya a suceder en Errenteria (una pérdida del 0,2%), Andoain ( – 1,6%), Zumarraga ( – 1,5%), Urretxu ( – 1,9%), Deba ( – 2%), Mutriku ( – 1,2%), Ibarra ( – 4,2%), Soraluze ( – 0,5%), Idiazabal ( – 2,7%) y Antzuola ( – 4,3%).
Belauntza, la gran excepción. Esa despoblación en los municipios más pequeños tiene un gran asterisco y se encuentra en Belauntza. La localidad ubicada en la comarca de Tolosaldea, con 314 habitantes, es actualmente la decimoquinta menos poblada de Gipuzkoa. Sin embargo, la proyección le otorga un crecimiento del 25,5%, el más alto de todo el territorio, lo que incrementaría su población hasta las 394 personas. Adelantaría a Albiztur, Hernialde, Alkiza y Altzo en número de habitantes.
También Gaztelu experimentaría una destacada subida, del 14,5% para pasar de 179 a 205 habitantes. Astigarraga, un habitual en las listas de los crecimientos poblacionales, ocuparía el tercer cajón del podio con un incremento del 14,2% para sobrepasar los ocho mil habitantes y acariciar los nueve mil, ya que se ubicaría en los 8.753 en una década.
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