Regularizar el futuro

Una Gipuzkoa cada vez más envejecida dependerá de la inmigración para crecer; garantizar su integración y su plena incorporación al mercado laboral es esencial

Diario Vasco, Editorial DV, 29-06-2026

Gipuzkoa lleva años inmersa en una transformación demográfica que avanza de forma constante hacia una sociedad más diversa y envejecida. La brecha entre nacimientos y defunciones continúa ampliándose y, aunque la natalidad ha registrado un ligero repunte en los últimos meses, el crecimiento vegetativo sigue siendo negativo. Las últimas estimaciones del Instituto Vasco de Estadística (Eustat) proyectan para 2035 un territorio con 15.000 habitantes más, pero también con un peso creciente de la población mayor de 65 años, en buena medida, porque la esperanza de vida en Gipuzkoa, situada en 84,35 años, es una de las más altas de Europa. Si actualmente este grupo representa una quinta parte de la población, en apenas una década se acercará a uno de cada cuatro habitantes. Una realidad que plantea importantes desafíos para la sostenibilidad de los sistemas sanitario y de cuidados, al incrementar la necesidad de atención a la dependencia y de cuidados de larga duración, y que exige una mirada integral y compleja.

En este contexto, la inmigración se ha consolidado como el principal factor que sostiene el equilibrio demográfico de Gipuzkoa, compensando parcialmente el descenso natural de la población. El saldo migratorio positivo permite mantener el crecimiento demográfico, rejuvenecer en cierta medida la pirámide de población y contribuir al relevo generacional en numerosos sectores económicos. Por ello, cobra especial relevancia el proceso extraordinario de regularización que concluye hoy. En Euskadi, el 98,6 % de las 26.000 personas que se encuentran en situación administrativa irregular está en edad de trabajar. Esta medida permitirá su incorporación plena al mercado laboral, transformando una situación de vulnerabilidad en una contribución al fortalecimiento al tejido productivo. Los efectos de este proceso ya comienzan a reflejarse en las cifras de afiliación a la Seguridad Social. A finales de la primavera de 2026, Gipuzkoa registró un total de 35.191 trabajadores extranjeros afiliados, marcando una cifra histórica para el territorio.

Esta creciente diversidad social y el envejecimiento de la población dibujan un escenario que exige políticas acertadas. Regularizar, integrar y favorecer la participación plena de quienes ya forman parte de nuestra comunidad, además de una cuestión de derechos, constituye una decisión estratégica para garantizar el bienestar, la cohesión social y la prosperidad de Gipuzkoa en las próximas décadas.

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