La iban a sacrificar tras llegar en patera a Ibiza, pero una decisión inesperada cambió su destino: Ikram, la perra que movilizó a más de 10.000 personas
El Tribunal Superior de Justicia de Baleares suspende la eutanasia de una cachorra procedente de Argelia y consolida el debate sobre alternativas éticas a los estrictos protocolos contra la rabia
La Vanguardia, , 29-06-2026La historia de Ikram no es solo la de un animal que sobrevive a una peligrosa travesía en el mar, sino también la de una victoria legal y social en favor del bienestar animal. Esta cachorra de apenas dos meses llegó a las costas de Ibiza a bordo de una patera procedente de Argelia, acompañando a un joven migrante. Aunque la perra viajaba con su cartilla veterinaria, su corta edad impedía que estuviera vacunada contra la rabia, lo que la situó inmediatamente en el centro de un conflicto legal.
Al proceder de un país extracomunitario donde la rabia se considera endémica, la Dirección General de Salud Pública del Govern balear dictó una orden para su sacrificio aplicando la normativa vigente. España mantiene el estatus de país libre de rabia terrestre desde 1978, por lo que, tal y como establece el Ministerio de Sanidad en su Plan de Contingencia, la introducción de animales no vacunados desde el norte de África se considera el principal factor de riesgo epidemiológico.
Sin embargo, el destino de Ikram movilizó rápidamente a las instituciones. Según ha informado el Ayuntamiento de Ibiza en un comunicado, el Consistorio se negó a acatar la orden de eutanasia, argumentando que la posibilidad de que la cachorra fuera portadora de la enfermedad era muy baja. Por ello, su Concejalía de Bienestar Animal presentó un recurso solicitando la suspensión cautelar de la medida.
La Sala de lo Contencioso – Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJIB) ha dado finalmente la razón al consistorio ibicenco, paralizando la orden de sacrificio de Ikram. En su resolución, señala que, aunque la protección de la salud pública es prioritaria, en este caso concreto es perfectamente compatible con el bienestar animal.
El tribunal determinó que la perra puede permanecer aislada, sometida a control veterinario permanente y bajo estricta vigilancia, sin representar ningún riesgo para la población. Además, los magistrados consideraron que ejecutar el sacrificio antes de resolver el procedimiento judicial habría provocado un daño irreversible en caso de que el recurso prosperase.
Actualmente, Ikram se encuentra a salvo cumpliendo su cuarentena en el Centro de Protección Animal de Sa Coma. El propio Ayuntamiento de Ibiza, a través de su Concejalía de Bienestar Animal, ha asumido tanto la custodia legal como los gastos derivados de su mantenimiento y de una intervención ocular a la que el animal tuvo que ser sometido tras su llegada.
El rescate de Ikram no habría tenido el mismo eco sin la inmensa presión social. Se lograron reunir 10.718 firmas que exigían que se frenara su ejecución o repatriación, advirtiendo además del profundo impacto emocional que esta pérdida causaría en el menor que la acompañaba en su viaje.
A esta ola de apoyo se sumó el Partido Animalista (PACMA), que solicitó formalmente al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la aplicación de alternativas seguras. “El sacrificio de un animal aparentemente sano no puede ser la respuesta que demos como sociedad en pleno siglo XXI”, defendió la organización, recordando que la cuarentena controlada es una vía ética y viable. De hecho, el propio Plan de Contingencia para el Control de la Rabia en España contempla el aislamiento en centros de acogida oficiales como alternativa al sacrificio.
El caso de Ikram apuntala un importante precedente en Baleares. No es la primera vez que los tribunales intervienen para frenar un protocolo sanitario letal. Recientemente, el TSJIB también suspendió de forma cautelar el sacrificio de un cachorro mestizo de caniche que había llegado en diciembre a Santa Eulària junto a una familia argelina, avalando su aislamiento en la fundación Natura Parc de Mallorca.
Aún no está determinado si Ikram regresará con el joven con quien llegó a la isla; mientras tanto, ya hay decenas de familias que se han ofrecido a adoptarla cuando finalice su periodo de observación. Ikram se ha convertido en un símbolo de humanidad. Su caso demuestra que, frente al rigor de los protocolos sanitarios, la ciencia veterinaria y la justicia pueden ofrecer segundas oportunidades.
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