Astigarraga y Ordizia rompen la tendencia de una Gipuzkoa que envejecerá aún más en 10 años

Las proyecciones les sitúan con la mayor proporción de menores de 15 años en Euskadi en 2035, mientras Donostia seguirá siendo la capital más mayores de 65 años.

Diario de noticias de Gipuzkoa, Mikel Mujika, 29-06-2026

La Gipuzkoa de dentro de diez años será un territorio más envejecido. Habrá menos niños, más personas mayores y un crecimiento demográfico generalizado, aunque moderado, que dependerá de la llegada de población procedente de otros lugares, ya que las defunciones seguirán superando a los nacimientos. Sin embargo, ese escenario general deja dos excepciones llamativas: Astigarraga y Ordizia.

Según las proyecciones demográficas elaboradas por Eustat hasta 2035, ambos municipios serán los que registren una mayor proporción de población de entre 0 y 14 años entre las localidades vascas de más de 5.000 habitantes. Ordizia encabezará la clasificación con un 14,3% de menores de 15 años, seguida de Astigarraga, con un 13,3%.En los próximos diez años la previsión es que 198 municipios ganen población gracias a la migración y otros 54 la pierdan

Son porcentajes que contrastan con la evolución prevista para el conjunto de Euskadi, donde casi la mitad de los municipios de ese tamaño no alcanzará siquiera el 10% de población infantil. La población menor de 15 años disminuirá en 218 de los 252 municipios de la comunidad autónoma.

Detrás de estas proyecciones hay dos realidades muy distintas. Ordizia es, junto a Pasaia, el municipio guipuzcoano con mayor población migrante: un 20%. Es decir, uno de cada cinco de sus 10.400 habitantes es de origen extranjero, con una estructura de edad más joven y muchos de ellos en edad fértil y con proyectos de vida ya encaminados en una de las comarcas con una industria más fuerte y menor desempleo, Goierri.

Por su parte, Astigarraga es el destino de cientos de familias que se han visto desplazadas de Donostia por la carestía de la vivienda. Una localidad que ha experimentado un fuerte desarrollo urbanístico y ha aumentado su población en muy pocos años, acogiendo a muchas familias jóvenes en edad fértil. Las proyecciones reflejan así una estructura demográfica mucho más joven que la del conjunto de Gipuzkoa.

Se prevé que Donostia aumente su población en 5.300 personas, hasta las 195.000, con la entrada de unos14.000 migrantesMayores de 65 años

En el extremo opuesto se situará Donostia. Aunque la capital guipuzcoana sumará algo más de 5.000 residentes entre 2025 y 2035 a sus cerca de 190.000 habitantes, lo que supone un crecimiento del 2,8%, seguirá siendo la capital vasca con la población más envejecida. Tres de cada diez donostiarras tendrán más de 65 años, frente al 28,5% previsto para Bilbao y el 26,7% de Vitoria – Gasteiz. De hecho, solo veinte municipios vascos, entre ellos Donostia, superarán el umbral del 30% de población mayor de 65 años.

Orexa (36%), Beizama (35%), Arama (33%), Deba (32%), Hondarribia (31%) y Altzaga (31%) son los municipios con un horizonte con más personas mayores de 65 años. En el extremo opuesto están Baliarrain (18%), Orendain (19%) y la propia Astigarraga (20,4%). Entre los municipios de más de 5.000 habitantes de la CAV no habrá ninguna otra localidad con menor ratio de personas con edad de jubilación. Le sigue Urduliz (21,4%), mientras que en el extremo opuesto están localidades como Ondarroa (34,3%) y Lekeitio (34,4%) con porcentajes muy elevados.

20 municipios guipuzcoanos perderán población durante la próxima décadaMikel Mujika

Las previsiones también dibujan un horizonte complicado para buena parte de los municipios pequeños guipuzcoanos. Eustat estima que 20 localidades del territorio perderán habitantes durante la próxima década, en la mayoría de los casos municipios con menos de 2.000 vecinos. Ni siquiera el saldo migratorio positivo previsto será suficiente para compensar el envejecimiento de la población y el déficit de nacimientos.

En el conjunto de Euskadi, el organismo estadístico prevé que solo 17 municipios registren más nacimientos que defunciones, pero se augura que las migraciones contribuirán al crecimiento de la población en 240 de los 252 municipios. Gracias a ese aporte exterior, la población aumentará en casi ocho de cada diez municipios y en todas las comarcas salvo la de Markina – Ondarroa.

Actualmente, la CAV tiene alrededor de 2.228.100 habitantes. Las proyecciones en los próximos 20 años, hasta 2045, apuntan a que subirán hasta 2.295.000; es un un aumento exiguo del 3%. De momento, en los próximos diez años se cree que 198 municipios ganaránpoblación y otros 54 la perderán.

Las tres capitales

El Eustat dedica un análisis más amplio a la estructura demográfica de las tres capitales. Todas verán crecer su población de forma moderada, pero el mayor aumento, tanto en términos absolutos como relativos, correspondería a Vitoria – Gasteiz, que añadiría más de 11 mil residentes entre 2025 y 2035 (4,6%). Bilbao subiría unos 8.000 habitantes (2,3%).

En las tres capitales, el crecimiento natural (sin inmigrantes) presentaría signo negativo al superar las defunciones a los nacimientos. La mayor pérdida por crecimiento vegetativo se daría en Bilbao, con una pérdida de algo más de 16.000 habitantes, seguida de Donostia, con 9.000 y Gasteiz con 8.000.

En contrapartida, las migraciones aportarían población a las tres capitales, con un saldo migratorio positivo de unas 25.000 persona en Bilbao, unas 20.000 en Gasteiz y casi 14.000 en Donostia.

La evolución de la estructura por edades presentaría pautas relativamente similares en las tres capitales. En primer lugar, se prevén descensos de población en las edades infantiles y juveniles, con la excepción del grupo de 0 a 4 años, para el que se estima una ligera recuperación.

En segundo lugar, aumentarían los efectivos en las edades adultas jóvenes, especialmente entre los 20 y los 39 años. En tercer lugar, se registrarían reducciones de población en las edades adultas medias, que se extenderían hasta los 54 años en Vitoria – Gasteiz, hasta los 59 años en Donostia y hasta los 64 años en Bilbao. Y finalmente, se producirían incrementos significativos en las edades maduras y avanzadas

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