La mitad de los guipuzcoanos cree que el alza de turistas afecta a la pérdida de la identidad vasca

En Bizkaia y Araba, sin embargo, apenas un tercio considera que el aumento de visitantes sea un problema para la cultura y tradiciones

Diario Vasco, Macarena Tejada, 23-06-2026

Donostia y sus alrededores están de moda. Gipuzkoa sigue sumando turistas que recorren sus municipios en busca de comida rica y lugares de postal, entre otras cosas. Y todo apunta a que este año se va a volver a batir el récord. Sin embargo, parece que a los guipuzcoanos este aumento de visitantes no les termina de convencer. La mitad de los ciudadanos del territorio, en concreto el 50,3%, cree que el incremento de turistas afecta a la pérdida de la tradición e identidad de Euskadi. Doblan el porcentaje de quienes piensan así en Bizkaia (28,7%) y Araba (27,8%), según datos del último Deustobarómetro.

Pese a que el turismo se ha convertido en una realidad de la que Gipuzkoa, y en concreto su capital, no pueden escapar, el 16,9% de la población ve peligrar «mucho» la identidad vasca con la llegada de tantos visitantes de otras partes del mundo. Un 33,4%, por su parte, considera el turismo una amenaza a nuestras tradiciones, si bien en vez de mucho, dicen que afecta «bastante». El 33,7% piensa que este alza perjudica «poco» y un 11,4%, «nada». Hay un 4,6% restante que no ha querido responder por tener dudas al respecto.

Entre los motivos por los que los guipuzcoanos se muestran preocupados por el aumento del turismo es que consideran que este «incrementa el precio del alquiler residencial al competir con el alquiler vacacional». Así piensa un 65,1%, casi dos de cada tres. Un 42,3% considera además que disminuye la oferta de viviendas en venta y un 28,4% que hace que la calidad de vida de los barrios disminuya gravemente.

Con el arranque del verano llegan las vacaciones estivales y todo apunta a que la llegada de turistas no va a hacer más que aumentar en las próximas semanas. El 60,1% de los guipuzcoanos también va a salir de su entorno para conocer nuevos lugares, o pasar unos días en el pueblo, con amigos y familia. Pero hay un 20,9% que se ha visto obligado a renunciar a las vacaciones este año por problemas económicos. Un 16,3% lo ha pensado, pero no lo ha llegado a hacer, según la misma encuesta, puesta en marcha por la Universidad de Deusto en 2013 con el objetivo de generar un conocimiento útil y aplicado sobre la situación social, económica y política del País Vasco.

Además de quedarse sin vacaciones, las dificultades económicas de muchos guipuzcoanos tienen sus efectos en el día a día. Por ejemplo, un 22% ha tenido que reducir los gastos en alimentación en el último mes al tener problemas para llegar a fin de mes, y un 23,4% más concretamente el de la carne y el pescado. Un 17,3%, por su parte, admite que ha pensado en gastar menos en comida, pero que finalmente no lo ha hecho. Reducir gastos del día a día se ha convertido en la regla general para sobrevivir. En esa línea, un 40,8% también ha bajado el presupuesto destinado al ocio, como puede ser ir al cine o a tomar el aperitivo a una terraza.

En este contexto de dificultad económica no sorprende que haya una parte de la población que no pueda pagar la hipoteca o el alquiler y que, para saldar sus deudas, haya tenido que pedir ayuda económica a amigos, vecinos o familiares. Uno de cada diez guipuzcoanos ha pedido un favor de este estilo en el último mes, el porcentaje más alto de todo Euskadi. También en torno al 10% no le ha quedado otra que retrasar algún pago de estos, como puede ser el alquiler, la hipoteca, los recibos de la luz, el agua o la electricidad.

Volver a vivir en casa de algún familiar, normalmente los padres, es una de las opciones a la que han recurrido muchos guipuzcoanos en este contexto de carestía de la vivienda. El 13,1% lo han hecho el último mes, el porcentaje más alto de todo Euskadi. En Bizkaia, el 8,2% ha recurrido recientemente a esta alternativa y en Araba, el 8,9%. Precisamente, los guipuzcoanos no son muy optimistas a la hora de hablar del futuro de la situación de la vivienda, y el 75,2% no cree que dentro de diez años acceder a una vivienda vaya a ser más fácil.

En cuanto a la respuesta ante la inmigración, más de la mitad, el 54%, está de acuerdo con que es necesario priorizar a las personas autóctonas en la redistribución de recursos públicos como las ayudas o la asistencia sanitaria para que no colapsen los servicios públicos y el 57,5% cree que solo los extranjeros en situación regularizada deberían tener derecho a las ayudas sociales.

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