Ayuso echa un pulso a la izquierda con el empadronamiento para el abono transporte

Arremete contra la portavoz del PSOE, Mar Espinar, a la que compara con Leire Díez, y la acusa de ser "cómplice de la corrupción"

La Razón, Redactora jefa de Madrid, 18-06-2026

La exigencia del

empadronamiento

para todo aquel que quiera acceder a las ventajas del abono transporte se ha convertido en un frente de batalla en el penúltimo pleno en la Asamblea de Madrid antes del verano.

La izquierda en bloque se lanzó contra la presidenta regional para reprocharle que se exija este requisito en un momento en el que muchos inmigrantes pueden perder esta vía para documentar su situación ahora que aún no ha acabado el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes que impulsó el Gobierno central (disponer de abono transporte era una de las pruebas más usadas para demostrar los cinco meses de permanencia o los tres años para acreditar el arraigo social).

La izquierda cree que se trata de

una medida de exclusión social que, de paso, afectará a estudiantes, trabajadores e inmigrantes que vienen a trabajar o estudiar a Madrid

y proceden de otras comunidades autónomas o se han desplazado por el precio de la vivienda. Lo entienden como un castigo a personas en situación precaria. Así, la portavoz del PSOE, Mar Espinar, calificó la medida como una “maldad”. “¿Qué pasa con los madrileños que se han tenido que ir a comunidades vecinas porque aquí no hay quien pague una casa? ¿Les va a quitar también el abono transporte para venir aquí a trabajar?”. La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, atacó en la misma dirección. Acusó a Díaz Ayuso de “dejar sin abono a los inmigrantes”. “lo único que les mueve es la xenofobia y la inquina contra los que vienen de fuera”, sentenció.

Pero la presidenta autonómica contraatacó con una frase que ya ha repetido en más de una ocasión cuando habla de inmigración:

“Rigor, ley y orden”

, resumió para justificar la medida.

Primero defendió que no se quita el abono a los inmigrantes porque

“si está aquí trabajando, está empadronado; luego, si está empadronado, tiene su abono transporte”. Después trató de acreditar que se trata de una exigencia lógica:

“los servicios subvencionados por la Comunidad deben dirigirse a quienes acreditan residir en la región. No se le niega a nadie el abono transporte”. Y para reforzar su argumento aludió a que este criterio para acceder a determinados beneficios públicos lo aplican otras administraciones, como País Vasco o Cataluña.

“Ahí claro que hay descuentos dependiendo de si estás o no estás empadronado”

, recalcó.

Y quiso ir más allá dando la vuelta al calcetín en su argumentación poniendo un espejo a la izquierda al asegurar que el PSOE estableció como uno de sus compromisos electorales la exigencia del empadronamiento para que un migrante pudiera regularizar su situación en España.

“Aseguraremos el empadronamiento e impulsaremos el arraigo social como mecanismo para el acceso a la situación de regularidad”

, leyó Ayuso para mostrar las contradicciones del PSOE entre las críticas vertidas en el pleno y sus posicionamientos anteriores.

Por último, la presidenta madrileña defendió que la medida responde a criterios de gestión y financiación, aduciendo que el transporte público tiene costes elevados y que lo razonable es que los descuentos vayan a parar a quienes residen en Madrid.

Pero la presidenta madrileña reservó uno de los golpes más duros de la sesión de control al Gobierno a la portavoz socialista, Mar Espinar, a la que lanzó un rejonazo

al compararla con la “fontanera” del PSOE, Leire Díez, al acusarla de ser “cómplice de la corrupción”. “Yo entiendo que usted sea leal al partido, como hace Leire. Entiendo que sea una buena mandada, como Leire. También entiendo que sea cómplice de la corrupción, como Leire”, afirmó. Y remató el ataque asegurando que comprende perfectamente el “estilo político” de la portavoz socialista para concluir con una sentencia:

“Más bien la compadezco”.

Previamente, Espinar había hablado del Gobierno de Díaz Ayuso como el «símbolo inconfundible de la corrupción moral y legal». Y puso como ejemplo «el ático en el que vive. Más de 5.000 euros al mes les cuesta a los madrileños y una sanidad peor. Pero escúcheme bien, porque a usted le va a costar el puesto, señora Ayuso. ¿Y sabe por qué? Porque su avaricia no va a quedar impune», dijo en su tono habitual.

Un pleno para las madres

Por otra parte, la presidenta de la Comunidad de Madrid quiere que el curso político acabe con un pleno «en defensa de las madres».

Por un defecto de forma, la Ley del Concebido no nacido no ha podido aprobarse en el pleno de hoy. Así que la presidenta madrileña anunció que habrá un pleno extraordinario el próximo 2 de julio para la aprobación de esta ley que reconoce legalmente al feto como un miembro más de la unidad familiar desde el momento en el que se acredita el embarazo. Además, permite que las familias accedan antes del nacimiento a ayudas o beneficios fiscales.

La ley forma parte de la Estrategia de protección a la maternidad y paternidad y de fomento de la natalidad y la conciliación 2022/26 de la Comunidad de Madrid.

Ayuso no se anduvo con rodeos sobre el inesperado pleno previsto para julio. «No van a poder ir a reírse ni de los cubanos ni de los venezolanos hasta mediados de julio, porque aquí vamos a seguir defendiendo lo importante. Ustedes cortaban las Cortes y luego multiplicaron los plenos durante la Navidad para multiplicar la amnistía», dijo refiriéndose a la bancada socialista. «Maniataron al Congreso de los Diputados para la mafia y para la amnistía corrupta y nosotros vamos a tener aquí un pleno extraordinario para defender a las madres. Ustedes defienden intereses, nosotros defendemos principios», remarcó.

La portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, criticó que se tuviera que retirar del orden del día porque la Abogacía General de la Comunidad de Madrid señalara que era «una chapuza». Más aún, criticó a Ayuso por gobernar «a golpe de propaganda». «Díaz Ayuso no está interesada en los derechos de la infancia está interesada en los votos de la extrema derecha», dijo con indignación.

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