El Papa rechaza la remigración y afirma que “no es una respuesta cristiana”

Tras su viaje a Canarias, León XIV insiste en la necesidad de abordar las causas de los movimientos migratorios y no limitarse a medidas de expulsión

La Vanguardia, Francesco Olivo/Ciudad del Vaticano. Corresponsal, 16-06-2026

La remigración, el concepto promovido por parte de la extrema derecha europea que plantea la expulsión masiva de inmigrantes y la reversión de algunas políticas migratorias, “no es una respuesta cristiana”, afirmó León XIV este martes al responder a una pregunta sobre esta iniciativa, defendida por varios partidos de la ultraderecha europea, entre ellos Vox.

Durante su viaje a España, y en particular en la etapa de Canarias, el Papa puso el acento en la dignidad de cada migrante. Incluso se inclinó físicamente ante ellos en el muelle de Arguineguín, escenario de algunos de los desembarcos más dramáticos de los últimos años.

De regreso a Italia, el Papa volvió sobre esta cuestión al responder a las preguntas de los periodistas: “Simplemente decir: nosotros los enviamos fuera y así nos lavamos las manos del problema, no me parece la respuesta más cristiana. Muchas veces no reconocemos las razones por las que estas personas han tenido que salir de sus países”, observó. El Papa recordó que en el origen de muchas migraciones hay “violencia, guerra, conflictos” y otras situaciones de sufrimiento e inestabilidad.

El Pontífice también se refirió al posible acuerdo entre Irán y Estados Unidos que podría firmarse en los próximos días. “Gracias a Dios existe al menos este memorándum que parece que firmarán oficialmente el viernes. Dicen que todavía quedan varios puntos por concretar, pero siempre es mejor hacerlo mediante el diálogo y la negociación, sin volver a la guerra”, afirmó. León XIV expresó su deseo de que el acuerdo represente “una verdadera solución” e insistió en la necesidad de eliminar las armas nucleares y de buscar el bien de todos los pueblos, afrontando también los problemas económicos y sociales generados por los conflictos.

También resultaron significativas sus palabras sobre los lefebvrianos, el movimiento tradicionalista fundado por el arzobispo francés Marcel Lefebvre y enfrentado a Roma por su rechazo de algunos elementos fundamentales del Concilio Vaticano II. El grupo ha anunciado nuevas ordenaciones episcopales para el próximo mes, una decisión que podría agravar las tensiones con el Vaticano.

“Ciertamente”, la perspectiva de nuevas ordenaciones episcopales por parte de los lefebvrianos es “un dolor para la Iglesia. Todavía estoy considerando hacer un nuevo llamamiento”, explicó el Papa. “No hagan esto, intentemos vivir la comunión en la Iglesia”. León XIV añadió que “la división entre los cristianos es siempre un punto doloroso”, aunque observó que “es su elección” y que es necesario comprender “lo que significa para ellos y para la Iglesia”. El Pontífice recordó además el rechazo de los lefebvrianos a “ciertos elementos fundamentales de la Iglesia”, empezando por “varios puntos del Concilio Vaticano II”. “Lo siento”, concluyó. “Nosotros debemos seguir adelante”.

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