Los nativos americanos, obligados a defender su ciudadanía estadounidense frente al ICE

Una propuesta de ley bipartidista persigue que los agentes sean entrenados en reconocer las identificaciones tribales para evitar que continúen usando el perfil racial en sus detenciones

El País, Patricia Caro, 15-06-2026

Cuando la Administración de Donald Trump lanzó la mayor operación contra migrantes en las ciudades de Minneapolis y Saint Paul, en Minnesota, en diciembre pasado, varios miembros de la tribu sioux Oglala fueron detenidos. No eran delincuentes, ni residentes indocumentados, ni siquiera migrantes. Son ciudadanos estadounidenses que fueron víctimas del perfil racial que los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por las siglas en inglés) han usado en sus redadas, avalado por un polémico fallo del Tribunal Supremo, que permitió que los funcionarios se guiaran por los rasgos faciales, el idioma hablado o el acento al hablar el inglés para elegir sus objetivos. Además de las evidentes consecuencias que ha tenido la práctica en la comunidad latina, donde miles de ciudadanos han sido asaltados en sus operaciones, los nativos americanos también han sido víctimas de los criterios subjetivos con que los funcionarios actúan.

“Debido a la mayor presencia del ICE, vimos enseguida que las personas nativas se veían afectadas por los encuentros con esta agencia, ya fuera porque ejercían su derecho constitucional a la libertad de expresión y protestaban contra su presencia, o porque eran objeto de perfilamiento racial y sospechaban que su estancia era ilegal en Estados Unidos”, afirma Beth Margaret Wright, abogada sénior de The Native American Rights Fund (NARF), una organización sin ánimo de lucro que proporciona defensa legal para los nativos americanos y las tribus indígenas.

Miembros de más tribus, como los Navajo, la nación tribal más grande por extensión territorial y población inscrita, han sido arrestados por el ICE, provocando la reacción de los jefes de los grupos indígenas y el enfrentamiento con el Departamento de Seguridad Nacional. La tribu Oglala Sioux invocó su soberanía para prohibir al ICE el acceso a la reserva de Pine Ridge, en Dakota del Sur, al igual que han hecho otras tribus, y el presidente de la Nación Navajo, Buu Van Nygren, reaccionó a la detención del miembro de su tribu Peter Yazzie en Phoenix pidiendo al consejo que financiara la emisión de las tarjetas de identificación tribales, que se había pausado por la falta de fondos.

Sin embargo, la presentación de estos documentos no ha impedido la detención de personas porque los agentes del ICE no las reconocen como pruebas de ciudadanía. “Según la ley federal, las identificaciones tribales se consideran identificaciones federales y deben aceptarse para fines federales. El problema radica en que muchos agentes del [Departamento de Seguridad Nacional], incluidos los del ICE, no están capacitados para comprender qué es una identificación tribal ni para reconocerla como una forma válida de identificación federal”, explica Wright.

Una propuesta bipartidista que se presentó en el Congreso el mes pasado busca solucionarlo entrenando a los agentes para que sepan reconocerlas. La Respect Tribal IDs Act (Ley de Respeto a las Identificaciones Tribales) fue presentada a mediados de mayo por los representantes demócratas Teresa Leger Fernández (Nuevo México) y Sharice Davids (Kansas) y el republicano Don Bacon (Nebraska), junto con el senador Ben Ray Luján (demócrata por Nuevo México).

La legislación surgió tras varios incidentes y denuncias de gran repercusión que involucraron a nativos americanos, cuya documentación tribal fue supuestamente rechazada o cuestionada en las redadas migratorias, especialmente en Estados fronterizos y regiones con grandes poblaciones nativas.

“Los pueblos indígenas de Nuevo México y de todo el país han sido interrogados, acosados ​​y detenidos injustamente. Este proyecto de ley exigirá que los agentes del DHS reciban capacitación para reconocer las identificaciones tribales y evitar detenciones indebidas”, declaró la representante Leger Fernández. “Todos los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley deben respetar a los gobiernos tribales y los documentos que estos entregan a sus ciudadanos. Los agentes del ICE y CBP (la Oficina de Protección Fronteriza) deben cumplir la ley y respetar la soberanía tribal”, agregó.

Hay más de medio millar de tribus indígenas en Estados Unidos y les fue otorgado por ley el derecho de emitir sus propias tarjetas de identificación. Muchos de sus miembros también tienen las identificaciones que emiten los Estados o pasaportes. Por ley, los estadounidenses no están obligados a llevar encima su identificación, pero la campaña contra la inmigración emprendida por Trump desde el comienzo de su segundo mandato ha empujado a los líderes tribales a aconsejar a sus miembros que lo lleven consigo y a lanzar campañas para que conozcan sus derechos y sepan cómo actuar en caso de un encuentro con los agentes del ICE.

Las Tribus Confederadas de la Reserva Indígena Umatilla de Oregón, por ejemplo, publicaron un comunicado instando a llevar consigo las tarjetas de afiliación tribal “en todo momento, especialmente en público”. Un miembro de la tribu, la actriz Elaine Miles, conocida por el papel de la imperturbable Marilyn Whirlwind en la serie de televisión Northern Exposure (Doctor en Alaska en España), fue detenida brevemente por agentes del ICE en noviembre cuando dirigía a una parada del autobús en Redmont, el Estado de Washington. Los agentes le dijeron que su identificación parecía falsa. Según Miles, su hijo también tuvo un encuentro con los funcionarios debido a sus rasgos físicos.

575 tribus
“Estos sucesos no son meros errores operativos. Reflejan profundas deficiencias estructurales en la capacitación de la agencia, una orientación normativa inadecuada y el hecho de que la Administración actual no ha asumido plenamente sus responsabilidades derivadas de los tratados y de la relación de fideicomiso con las 575 naciones tribales reconocidas a nivel federal”, apuntaba Patrice H. Kunesh, investigadora sénior no residente de Brookings Metro y excomisionada de la Administración para los Nativos Americanos, en un artículo reciente.

El área metropolitana de Minneapolis alberga una de las comunidades urbanas de nativos americanos más antiguas y grandes de Estados Unidos. En enero, durante la operación Metro Surge, por la que se desplegaron 3.000 agentes migratorios en la ciudad, fue detenido Jose Roberto Ramirez, un ciudadano de 20 años de la Nación Red Lake. Ramirez fue sacado a rastras de su vehículo y esposado y permaneció detenido por varias horas a pesar de que su tía presentó su certificado de nacimiento. El vídeo que muestra la agresividad de los agentes en el arresto se difundió por las redes sociales.

Fuentes de las comunidades indígenas han expresado su esperanza de que, bajo la gestión de Markwayne Mullin, se produzca un cambio de rumbo en el Departamento de Seguridad Nacional y mejoren las relaciones. El nuevo secretario, que sustituyó a Kristi Noem a finales de marzo, es miembro de la tribu Cherokee. “El secretario Mullin porta la misma tarjeta de ciudadanía tribal que los agentes del ICE han desestimado en encuentros sobre el terreno con nativos de todo el país y, por tanto, tiene la responsabilidad —tanto política como personal— de honrar y proteger ese privilegio”, subrayó Kunesh.

Mullin ya ha confirmado que pretende cumplir con la tarea que Trump le ha encargado de llevar a cabo la mayor deportación de la historia. El ICE no ha respondido a este periódico si ha tomado medidas para prevenir las detenciones de los ciudadanos nativos.

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