¿Acogemos a los migrantes como seres humanos o como si fuéramos aliens?
La ONG Mundu Bakean estrena este fin de semana una miniserie de cuatro capítulos que hilan historias reales de mujeres migradas en un entorno de ciencia ficción. La metáfora busca que analizar la forma en que tratamos a las personas y recuperar una empatía necesaria.
Gara, , 14-06-2026Esta es una historia de aliens. O quizá, no. «Es ciencia ficción, pero no ficción del todo porque la mayoría de frases son reales», apunta Ixaso Díaz, directora del segundo capítulo de esta miniserie de cuatro episodios de tres minutos. Las frases y las historias verdaderas las han aportado mujeres migrantes, muchas de ellas guatemaltecas, que cuentan cómo se sintieron al llegar aquí, la frialdad con la que fueron acogidas, su soledad, su renuncia, sus miedos.
El guionista Ángel González Mirou construyó con ellas cuatro capítulos de unos tres minutos, efectuando algunos cambios para trasladarlas al universo de la ciencia ficción.
Los cambios narrativos son pocos, pero surten efecto. Aportan a la serie una potencia metafórica complicada de conseguir por otros métodos y, además, de fácil comprensión.
Una mujer sale de su país y, al llegar aquí, lleva un casco de astronauta, que refuerza la idea de que ha viajado de un mundo a otro, aunque por lo demás viste de forma corriente. Las personas con las que interactúa llevan una máscara de alien, disfraz que refleja la distancia cultural existente y, a su vez, permite al espectador distanciarse emocionalmente de ese alienígena y juzgar sus actos desde una perspectiva diferente.
Porque el objetivo final de la serie no es otro que ese: reflexionar cómo esta sociedad se comporta para con estas personas que vienen a ganarse la vida. ¿Actuamos realmente como seres humanos?
El motor de la miniserie es la ONG Mundu Bakean, que ha apostado por un formato arriesgado, de vídeo corto pero con una gran inversión de medios, que les aportan calidad cinematográfica. Buscan, de este modo, que se difundan más fácil, que se viralicen a través de Instagram, Facebook o X.
Lanzarán los episodios de uno en uno y todos podrán consultarse en la web misionmigrante.eus.
Beatriz Velilla dirige el tercero de los capítulos, a lo largo de los cuales se sigue la pista de esa mujer migrante con casco de astronauta tanto a su llegada como durante la búsqueda de vivienda, empleo y durante su lucha por no perder sus lazos con los seres queridos que ha dejado atrás.
«Se trata de un proyecto verdaderamente potente, que va a contracorriente porque defiende los derechos humanos en una época donde cada vez valen menos», subraya.
Entender cómo nos comportamos con ellos
Velilla, que también forma parte de la productora Desberdina Films a la que Mundu Bakean encargó el proyecto, sostiene que el objetivo final es «despertar de nuevo la empatía hacia esas personas que vienen cada día en busca de un futuro mejor, para así entenderlas, comprender qué esperaban de nosotros y cómo es en realidad la forma en la que los tratamos».
Velilla sostiene que la apuesta por episodios cortos con calidad cinematográfica y por la ciencia ficción es «valiente y arriesgada», pero en buena medida «necesaria» para que la reflexión llegue a cuanta más gente mejor.
Itxaso Díaz, directora del segundo de los capítulos y el siguiente en estrenarse, fue reclutada por Mundu Bakean por ser una documentalista con trayectoria y comprometida. Tiene a sus espaldas ‘Las que sobrevivimos’, una historia que recoge testimonios de violencia de género en Kenia y Uganda y que ha recibido una decena de reconocimientos internacionales, y ‘El peso sobre mí’, centrado en las tareas de cuidados y el papel de la mujer en el sostenimiento de la vida.
Díaz tuvo sus miedos a la hora de lanzasre con una ficción que incluía aliens, pero los textos que presentó Mirou para el proyecto le convencieron.
«Los episodios narran historias de discriminación y abordan la migración, que es un hecho impotantísimo. La historia de la Humanidad se asienta sobre las migraciones –asegura–, y basta que reflexionemos en nuestro pasado para dar con historias de migrantes».
La documentalista resalta que no se puede obviar que todas estas personas llegan huyando «por una necesidad económica real, para perseguir el sueño de sacar adelante a su familia o, simplemente, para salvar la propia vida». Y, también, indica que no solo deben afrontar grandes retos aquí, sino que el simple hecho de dejarlo todo atrás supone ya una enorme carga.
Misión Migrante es un proyecto de Mundu Bakean que ha sido financiado por la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo, y cuenta con el apoyo de su organización socia, Sagrada Tierra, que trabaja en la Casa el Migrante de Petén, en Guatemala, acompañando a muchas de estas personas migrantes y retornadas a lo largo de su camino.
(Puede haber caducado)