"La cocina para mí siempre ha sido creatividad y crecimiento"

El argelino Moha Arab ha llevado su pasión por la gastronomía vasca a la Parte Vieja donostiarra con el Itxaropena

Diario de noticias de Gipuzkoa, Alex Zubiria, 14-06-2026

Uno de los negocios hosteleros regentados por personas inmigrantes es el Itxaropena, el establecimiento que puso en marcha hace algo más de seis años en la Parte Vieja donostiarra el argelino Mohamed Arab, más conocido como Moha, después de décadas trabajando como cocinero y camarero, primero, y en el ocio nocturno, después. “Llevo 30 años viviendo aquí. Antes trabajaba mucho y descansaba poco y ahora sigo trabajando mucho, pero descanso mejor”, bromea este argelino enamorado de la gastronomía vasca.

“Me encanta cómo se cocina aquí y los productos que hay, así que tratamos, sobre todo, de mantener una cocina local”, indica sobre un establecimiento que se ha convertido en uno de las principales referencias a la hora de disfrutar de un buen pintxo en Donostia, siempre, eso sí, según los productos de temporada. “Lo que más se come son los espárragos fritos y la b, pero también zamburiñas, cigala de temporada, txistorra… En cuanto empieza el buen tiempo, también las vieiras”, explica, enumerando algunos de los productos que decoran su barra: hongos, guisantes, habas, cordero lechal, txipirones…

Entre tanto pintxo clásico se cuelan también unas croquetas especiales realizadas con garbanzo en vez de bechamel, un claro guiño a la comida de un país de origen que abandonó hace tres décadas por un futuro mejor. Lo hizo con 18 años, sin conocer ni una sola palabra de castellano, aterrizando sin querer en la capital guipuzcoana después de dormirse en el tren. Aquí encontró las posibilidades que no tenía en Argelia, trabajando inicialmente como pintor y finalmente en la hostelería.“Gracias a nuestra fama todo el mundo nos conoce por el pintxo”

“La cocina para mí siempre ha sido creatividad y crecimiento. Me gusta cambiar los ingredientes a las cosas y darles mi toque. A base de prueba y error trato de ser original”, afirma, poniendo como ejemplo los diferentes reconocimientos que ha recibido desde la apertura del local, como el primer premio en la categoría de cocina en miniatura en el Campeonato de Pintxos, Banderillas y Cocina en Miniatura de Gipuzkoa o el reconocimiento de la asociación Jakitea por su integración en la gastronomía vasca.

No obstante, para Moha lo “más bonito” es el día a día de un establecimiento hostelero, “disfrutar de la gente” y “superarse a uno mismo” en los fogones. “Somos muchos los que ofrecemos pintxos en la Parte Vieja y esa competición nos ayuda a mejorar. Gracias a ello tenemos esa fama y todo el mundo nos conoce por el pintxo”, remata, afirmando tener “energía e ilusión” para seguir muchos años más.

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