Muere desangrado un hombre tras una pelea y persecución a palos y navajazos en Santander
La víctima, de 27 años y nacionalidad colombiana, inició una disputa con un grupo de personas de etnia gitana: «Se pegaron como locos, con todo lo que tenían»
Diario Vasco, , 13-06-2026La pelea que esta pasada noche terminó con la vida de un hombre de 27 años en pleno centro de Santander comenzó con un bofetón pasadas las cuatro y veinte de la madrugada. Palos, una barra extensible y navajas se mezclaron después en un tumulto que se formó en plena calle, frente a la puerta del Ecstasy Night Club, en Santa Lucía 51 (Santander). «Vimos a unos cuantos chicos pegándose como locos, con todo lo que tenían», cuentan los testigos. La violencia descendió por la calle Gándara y para cuando los sanitarios quisieron atender al herido, V. M. A., de 27 años y nacionalidad colombiana, había perdido tanta sangre que no pudieron hacer nada para reanimarle. «Es horrible lo que ha pasado. Aún no nos lo creemos», cuenta Ronny Rodrigo Aquino, propietario del Ecstasy , que vio cómo sucedió el incidente que ha terminado en tragedia.
Las cámaras de seguridad de la puerta del local son la prueba fundamental para la Policía Nacional, que investiga los hechos y ya ha detenido a dos sospechosos que cuentan con antecedentes penales.
La víctima, que tenía prohibida la entrada en el establecimiento por una pelea con arma blanca protagonizada hace unos meses, trató de acceder al pub a las cuatro de esta pasada madrugada. «Nosotros le conocíamos, y como sabíamos que había dado problemas, no le permitimos el acceso. Él ya lo sabía, lo habíamos hablado con él. Nosotros no queremos problemas, sólo queremos trabajar tranquilos», apunta Aquino. Ahí comenzaron a caldearse los ánimos. En las imágenes, a las que ha tenido acceso este periódico, se puede observar al joven de 27 años increpar a otro grupo que se encontraba en el exterior. «Eran de etnia gitana», cuentan quienes vieron la escena. «Le rodearon y le advirtieron que se estuviera tranquilo, porque estaba alterado»; pero él no hizo caso. Las imágenes certifican que el fallecido propinó una bofetada a uno de ellos, y ahí comenzó todo.
«Sacaron de todo, tenían barras extensibles, palos y más cosas. Comenzaron a pegarse entre los cubos de basura que hay frente a la puerta de mi local, en plena calle», matiza el propietario del pub. Se quitaron las camisetas y comenzó a verse la sangre. «No sabemos muy bien cómo fue, si fue por los golpes o porque ya le habían pinchado, pero sangraba muchísimo». Desde el local habían llamado a la Policía, que llegó a los pocos segundos, porque se encontraba patrullando la zona, mientras los porteros intentaban disolver la situación, «pero era demasiado peligroso. No pueden jugarse la vida por una pelea que está sucediendo en plena calle y donde hay armas blancas», los defiende el propietario del Ecstasy.
Los chicos huyeron de los agentes descendiendo por la cuesta de la calle Gándara, donde hoy por la mañana aún se pueden distinguir las gotas de sangre que dejó la escena. «Luego entraron en Bonifaz, y ahí es donde creemos que le han dado la puñalada mortal». El fallecido presenta dos incisiones, una de ellas bajo la axila izquierda, que le produjo la pérdida de abundante sangre. El joven cayó junto a unos contenedores de basura que hay al inicio de la calle donde se encuentra la Filmoteca de Cantabria y entró en shock por la pérdida de sangre. Cuando llegaron los sanitarios del 061 trataron de reanimarle durante varios minutos, pero la hemorragia era mortal de necesidad. «Era un escenario dantesco», cuenta un vecino que se asomó por la ventana alarmado por los gritos. «Había muchísima sangre».
La Policía Nacional ha detenido a dos de los implicados en el altercado, y todavía investiga las imágenes de las cámaras de seguridad porque eran al menos «otros tres o cuatro» los que estuvieron implicados en la pelea.
Hoy por la mañana la calle estaba limpia, no quedaba apenas rastro de lo sucedido unas horas antes; pero el ánimo entre los vecinos y los hosteleros era triste: «Es terrible lo que ha pasado. Perder la vida así, un chaval tan joven, pero es que no puede ser que estemos aguantando esto un fin de semana tras otro», denuncia Juan Escalante, propietario del restaurante Bonifaz. «Necesitamos garantizar la seguridad en toda la zona porque vivimos de esto y es un peligro. Necesitamos más policía y más medidas para frenar esto». La puerta de su negocio queda frente al lugar donde falleció el chico. «Se nos ha quedado muy mal cuerpo. Es un sinsentido».
Algo más arriba, Luis Hormaechea sale de su casa en el portal 51 de Santa Lucía, justo al lado del Ecstasy. «No he escuchado nada por la noche pero esto es algo que se veía venir porque absolutamente todos los fines de semana pasa algo», critica este vecino. «Los chavales suben y bajan por aquí. Van de Cañadío a Puertochico, y de Puertochico a Cañadío, y al final es en estas zonas de tránsito donde se montan estas trifulcas».
Algunos de los testigos de lo sucedido merodeaban esta mañana por el lugar de los hechos. Ellos conocían al fallecido: «Tarde o temprano le iba a pasar algo», cuentan. Le llamaban ‘El indio’. «Es una pena. No tenía que pasar esto, pero es que hoy en día, tal y como están las cosas, no puedes meterte con nadie porque cualquiera lleva un pincho y te raja».
La investigación continúa, no se descartan más detenidos y los arrestados, que tienen antecedentes, no pasarán a disposición judicial, previsiblemente, hasta el lunes.
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