Berlín inaugura el centro rápido de asilo del aeropuerto

El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, considera que el sistema CEAS permitirá deportar con más agilidad a las personas a las que no se conceda estatus de asiladas

Diario Vasco, Rosalía Sánchez, 12-06-2026

Con la entrada en vigor de la nueva normativa europea de asilo CEAS, se pone en funcionamiento también el centro de procedimientos fronterizos de asilo del aeropuerto de Berlín BER, que el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, ha querido este viernes supervisar personalmente. Una vez hayan aterrizado, las personas que solicitan ser asiladas serán aquí rechazadas si han proporcionado información falsa sobre su identidad o se consideran un riesgo para la seguridad.

En un área cerrada de la zona de tránsito, los solicitantes serán retenidos hasta realizar una toma de datos personales, huellas dactilares y fotografía que serán insertados en las bases de datos del sistema de asilo alemán (BAMF y Policía federal). Se pasará a una verificación de identidad, examen médico, entrevista y análisis rápido del país de origen y del caso en particular, antes de que la petición sea aceptada o rechazada.

«Quiero dejar claro que estamos preparados», ha dicho Dobrindt, que cree que las nuevas normas facilitarán que Alemania traslade a los solicitantes de asilo al país donde entraron por primera vez en la UE y no tiene intención de aceptar solicitantes de asilo este año porque el territorio germano «está sobrecargado». Planea establecer más «centros de retorno», como los dos que ya funcionan en Hamburgo y en Eisenhüttenstadt y rechaza levantar los controles fronterizos, pese a la exigencia de la Comisión Europea.

Alemania deberá disponer de 374 plazas para procedimientos fronterizos externos, según los nuevos requisitos de la Unión Europea. Quienes no reciban el estatus de asilo deberían poder ser deportados directamente desde estos centros, aunque no está claro que pueda llevarse completamente a la práctica. En principio, la Policía federal se encarga del registro de los recién llegados y las autoridades del Estado de Brandeburgo del alojamiento y todo lo demás. El de Berlín cuenta con 40 plazas.

Los primeros centros empezarán a funcionar también en Frankfurt am Main y Múnich y, desde este fin de semana, «permitirán decisiones de asilo más rápidas y deportaciones más consistentes», según Dobrindt. En particular, las personas con bajas probabilidades de una resolución positiva de asilo deben someterse a este procedimiento acelerado con una duración máxima de doce semanas.

El edificio del aeropuerto BER, un bungalow con literas, no es nuevo, sino que ya se ha utilizado para los llamados procedimientos aeroportuarios. Estos procesos de vía rápida estaban limitados a personas sin pasaporte válido o procedentes de países considerados seguros por Alemania. Según el ministro regional de Asuntos Sociales de Brandeburgo, René Wilke (SPD), esto ha venido suponiendo entre diez y doce usuarios al mes.

«Alemania ya ha implementado medidas nacionales para regular y limitar la migración irregular en los últimos meses. Con el lanzamiento del Pacto Europeo de Asilo y Migración, ahora se está dando paso importante a nivel europeo», ha aclarado Dobrindt, que ha descrito »un sistema de transición hacia una protección europea de fronteras exteriores que actualmente sigue siendo necesaria.

A partir de ahora, los solicitantes de asilo se dividirán en el aeropuerto en dos grupos: aquellos que tengan pocas posibilidades de quedarse serán detenidos en las fronteras exteriores y devueltos en «proceso rápido», lo que se aplica a los refugiados de países donde la tasa de reconocimiento en Europa es inferior al 20%; y quienes tienen más opciones de obtener el estatus, que serán atendidos regularmente.

Esto significa que los solicitantes de asilo de países como Pakistán, Irán, Rusia, Turquía y Nigeria serán sometidos a procedimientos fronterizos acelerados. Gerald Knaus, fundador del think tank Iniciativa Europea de Estabilidad (ESI), duda de que las deportaciones puedan realmente acelerarse y considera que los peticionarios rechazados serán probablemente trasladados a otro país de la UE.

«La mayor parte de la nueva regulación se refiere a las fronteras exteriores de la UE, pero, por supuesto, Alemania también se beneficia del fin del caos en la política europea de asilo», ha explicado el ministro, que sostiene que la reforma no es perfecta, pero es el mejor compromiso posible.

Según el último informe de ACNUR, publicado el jueves, Alemania es el segundo país que más refugiados (2,7 millones) acoge después de Colombia, que contaba en 2025 con 2,8 millones, casi todos de la vecina Venezuela. En territorio germano, la mayoría son ucranianos, sirios y afganos.

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