Detectan carencias en salud, vivienda y economía de refugiados palestinos en Hego Euskal Herria

Gernika Palestina ha realizado un diagnóstico sobre la situación de las personas palestinas refugiadas en Hego Euskal Herria, en el que ha detectado carencias en apartados como la salud, prestaciones económicas y vivienda, así como importantes dificultades para acceder al mercado laboral.

Gara, Naiz, 11-06-2026

Gernika Palestina ha llevado a cabo un diagnóstico entre los refugiados palestinos que residen o han residido en Hego Euskal Herria para analizar cuál es su situación en ámbitos básicos, de cara a conocer su nivel de integración o los principales problemas a los que se deben enfrentar de manera cotidiana.

En dicha evaluación se expone que, en lo que se refiere al apartado sanitario, muchas de las personas encuestadas «necesitan apoyo psicológico y no lo reciben». Se denuncia, además, que existen casos de «extrema gravedad», como el de una menor «que ha intentado suicidarse».

«Supuestamente, las entidades que acompañan a estas personas –CEAR, Cruz Roja, Fundación San Juan de Dios y Asociación Nueva Vida– en los programas de acogida ofrecen servicio de atención psicológica», añade.

Los refugiados han transmitido también que las prestaciones económicas que reciben para comida y gastos personales son «insuficientes». A ello hay que sumar el desconocimiento sobre la duración del programa de acogida, «lo cual genera mucha incertidumbre entre las personas», denuncia Gernika Palestina.

Estas prestaciones varían según la fase del programa de acogida en el que se encuentren y el número de personas que componen la unidad familiar. «La Renta de Garantía de Ingresos (RGI) solo la pueden solicitar una vez terminado el programa de acogida de las entidades que lo gestionan», apunta dicho colectivo.

En cuanto a vivienda, han recogido testimonios –mujeres solas con hijos a su cargo– en los que aseguran estar «en muy malas condiciones». Ponen el caso de una de ellas que está viviendo con su hijo enfermo «en un piso de 18 metros cuadrados».

Asimismo, otras concluirán el programa de acogida en un breve plazo, de ahí que se encuentren «angustiadas» ante la adversidad para acceder a una vivienda, por la dificultad idiomática, el tiempo que les ocupa la atención de sus hijos, la escasez de inmuebles en alquiler y el «racismo inmobiliario».

En el ámbito laboral, solo dos hombres de los encuestados disponen de trabajo, si bien «nadie recibe acompañamiento para formación y búsqueda de empleo, a pesar de que es un servicio que las diferentes entidades ofrecen», critica Gernika Palestina.

«Reagrupación familiar»

Además, una de las demandas generalizadas de los refugiados es la «reagrupación familiar», dado que se encuentran separados de gran parte de sus seres queridos y esa unión facilitaría poder afrontar de una manera más fácil los diferentes retos a los que se enfrentan.

Unido a ello, la «soledad y aislamiento» es un sentimiento generalizado en todos ellos. «No cuentan con redes de apoyo comunitarias, ni amistades, lo que deriva en que tengan muy pocas relaciones sociales o ninguna», refleja Gernika Palestina, quien reclama organizarse «para dar apoyo a estas personas y que puedan llegar a sentirse parte de la sociedad vasca».

Este colectivo censura que las instituciones no le han dado tanta difusión al acogimiento de las personas palestinas refugiadas como sí hicieron con las ucranianas y detecta que existen «deficiencias» en el acompañamiento, citando específicamente la «falta de un servicio de traducción adecuado».

Ello se traduce en «dificultades» para la escolarización de sus hijos o episodios como el de una mujer a la que, mientras están operando a su hijo, «le llaman para que decida en ese momento si acepta el traslado a Logroño».

Precisamente, aquellas familias que se han visto obligadas a movilizarse fuera de Euskal Herria «están muy descontentas y solicitan poder volver en todos los casos». Se trata de casos de personas que «habían empezado a echar raíces en Euskal Herria, e hijos que estaban empezando a adaptarse y a aprender euskara».

Además de conocer los problemas de estas personas, el objetivo es elaborar un informe descriptivo coordinado con Gernika Palestina y Yala Nafarroa, para lo que previamente se va a crear una base de datos que contendrá una identificación básica, información legal y administrativa, situación familiar y socioeconómica, salud y bienestar, alojamiento y condiciones de vida, educación, integración y participación, movilidad y relaciones con organizaciones sociales del entorno.

Gernika Palestina informa que para realizar ese primer diagnóstico se han realizado entrevistas con 13 mujeres y 2 hombres –todos ellos llegaron con hijas e hijos–, además de 4 familias. Así, se ha podido llegar a conocer la situación de 68 personas, entre menores y adultos.

Destaca este colectivo que «se han obtenido datos cuantitativos, pero también cualitativos, que nos ofrecen un análisis más real sobre cómo estas personas están viviendo el proceso de acogida». «Es importante tener presente que se trata de personas que han huido de un genocidio, que han tenido que dejar atrás a parte de sus familiares y han llegado a Euskal Herria con unas historias de vida muy traumáticas», concluye.

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