Fotografía
Alejandro Cartagena y la incesante búsqueda de un migrante en un país latinoamericano
La Fundación Mapfre presenta una retrospectiva del fotógrafo mexicano-dominicano, cuya práctica artística gira en torno a una pregunta persistente: qué significa habitar un territorio, pertenecer a una comunidad y producir imágenes en un mundo en constante transformación
El País, , 11-06-2026A lo largo de más de dos décadas, Alejandro Cartagena (Santo Domingo, 1977) ha fotografiado suburbios, fronteras, trabajadores, sus desplazamientos cotidianos, ha examinado cuestiones relacionadas con la desigualdad, la expansión urbana, el uso de la tierra, la contaminación o el cambio climático, así como las maneras en que las fotografías pueden tanto sostener como cuestionar las estructuras de poder que las atraviesan. Sin embargo, Ground Rules, demuestra que ninguno de estos temas constituye realmente su centro de trabajo. Lo que articula la práctica artística del autor es una búsqueda persistente: la necesidad de comprender qué significa habitar un territorio, pertenecer a una comunidad y producir imágenes en un mundo que cambia constantemente.
‘Espacios habitables #1’, de la serie ‘Espacios habitables’ (2005-2006).
Alejandro Cartagena
Comisariada por Shana Lopes, la exposición reúne en la Fundación Mapfre, en colaboración con el San Francisco Museum of Modern Art (SFMOMA), más de veinte series articuladas en seis grupos temáticos. Al comienzo del recorrido, el visitante se encuentra con retratos pertenecientes a Identidad Nuevo León (2005–2006), un proyecto concebido por el fotógrafo junto a Rubén Marcos. Sobre fondos blancos posan una serie de sujetos, todos ellos nacidos o residentes en el estado mexicano de Nuevo León.
La coincidencia es fortuita, pero reveladora: las imágenes remiten inmediatamente a Richard Avedon y su serie In the American West (1979–1984), también presentada en el marco de la programación de la institución dentro de PHotoESPAÑA. Ambas exposiciones, desplegadas simultáneamente en su sede madrileña, establecen así un diálogo inesperado entre miradas, contextos y épocas distintas. Si Avedon buscaba captar la intensidad psicológica del individuo, Cartagena desplaza el foco hacia las fuerzas sociales, económicas y políticas que configuran la vida cotidiana en México.
“Más allá de buscar la expresividad individual —como hace Avedon, que revela emociones quizá inconscientes en sus retratados—, nosotros buscábamos la colectividad: clasificar, identificar y revelar arquetipos de estos norteños mexicanos. Es un trabajo sobre la identidad”, explica Cartagena frente al retrato de un hombre que acaba de regresar de cosechar tomates y lleva la ropa sucia. “Fracasamos a la hora de encontrar un rasgo común. Los sujetos podrían ser de cualquier otro sitio, pero el impulso nos llevó a fotografiar a 800 personas en 36 municipios de Nuevo León. Y, aun así, en la superficie hay una conexión con el proyecto de Avedon. Me interesa establecer diálogos con artistas del pasado, vieron un mundo que yo no vi y dejaron preguntas sin responder. Siento que como fotógrafo contemporáneo es necesario mirar al pasado, entenderlo y provocar nuevas preguntas”.
‘Identidad Nuevo León # 41’, de la serie ‘Identidad Nuevo León’ (2005-2006).
Alejandro Cartagena
Identidad Nuevo León fue el primer gran proyecto del fotógrafo latinoamericano. Realizado cuando llevaba menos de un año dedicado de lleno a la fotografía, se presenta junto a otras obras tempranas que exploran las dimensiones de lo personal y lo político, al tiempo que cuestionan la capacidad de la fotografía para preservar la memoria, distorsionar la verdad y construir significado. Marca el inicio de una trayectoria en constante expansión. Desde entonces, “el alcance de la visión de Cartagena y las estrategias que emplea para llevarla a cabo se han multiplicado de manera efectiva”, escribe la comisaria en el catálogo que acompaña la muestra. Los métodos y materiales adoptados por el artista incluyen impresiones cromogénicas, copias encontradas de plata en gelatina, capturas de pantalla, collages, NFT, fotolibros e imágenes y vídeos generados por inteligencia artificial. “Lo que conecta las múltiples vertientes de su práctica artística no es una estética particular”, añade Lopes, “sino el convencimiento de que las fotografías revelan su significado por acumulación, yuxtaposición y variación”.
Cartagena apunta a que su obra surge de haber vivido de primera mano las transformaciones de México tras el Tratado de Libre Comercio. La rápida expansión urbana, influida por modelos estadounidenses de desarrollo, generó tanto oportunidades económicas como problemas de violencia, contaminación y segregación. “Mi trabajo explora qué significa ser un ciudadano y las implicaciones de estos procesos en la vida cotidiana, y reflexiona sobre cómo representarlos desde el punto de vista del arte”, advierte.
Así, la frontera protagoniza el segundo grupo de la exposición. Para una de sus series, Cartagena hackeará una de las cámaras de la patrulla fronteriza que previenen el paso ilegal en la franja fronteriza y hará pantallazos de las imágenes reales que reflejan cómo observan los norteamericanos a sus vecinos. “Desde el comienzo me interesó no representar la frontera desde el cliché: con drogas, violencia u otros tipo de problemas estructurales, sino más bien ir en busca de esos momento ‘invisibles’. Me interesan las historias menos obvias y llamativas, las que se dan en momentos cotidianos”, señala el fotógrafo, quien se estableció en México a los 13 años, cuando su familia se trasladó a Monterrey. Fue entonces cuando comenzó esa sensación de outsider y de vivir entre dos mundos que describe como esencial para su forma de ver las cosas.
‘Between Borders #81’, de la serie ‘Between Borders’ (2009-2010).
Alejandro Cartagena
En Between Borders (2009-2010), centra su mirada en un grupo de personas, que a pesar de vivir muy cerca de las rutas de cruce a Estados Unidos, deciden quedarse. Cartagena subraya la dignidad y el arraigo de los sujetos, cuestionando la idea del sueño americano como aspiración. De igual forma, en Los Americanos (2012-2014) explora el significado de la ciudadanía retratando a ciudadanos estadounidenses que de algún modo no ejercen su americanidad y optan por vivir entre los mexicanos. El muro desdibuja la identidad de una madre y una hija que se comunican a través de la barrera metálica en Without Walls (2017). “Esta exposición me ha dado la oportunidad de ver cómo me desdibujo en cuanto a estilo dependiendo de los requerimientos del proyecto que estoy realizando”, advierte el fotógrafo.
‘Carpoolers #69’, de la serie ‘Carpoolers’ (2011-2012).
Alejandro Cartagena
Las tensiones urbanas y sociales surgidas del crecimiento desmedido que experimentó México a comienzos de los años 2000 quedan reflejadas en Suburbia Mexicana (2005-2010). Carpoolers (2011-2012), muestra los cuerpos de los trabajadores tendidos en la parte trasera de pick- ups camino de su lugar de trabajo, situado a largas distancias. Cartagena fotografiaba desde un puente peatonal sobre la carretera federal 85 de México, en días y horas determinados, el mismo motivo; la repetición formal del encuadre transforma a los individuos en un retrato colectivo. “Lo más abrumador de estas imágenes es la sensación de un loop ininterrumpible”, escribe Ximena Pereda en un texto que se integra en el catálogo. “La trampa de las sociedades neoliberales es precisamente que estamos tan agotadas que parece que, aunque queramos correr, ya no podemos hacerlo. No podemos escapar. ¿Con qué energía, con qué dignidad?“.
En 2016, el fotógrafo se plantea si su obra documental es, tal vez, demasiado romántica, y comienza a recortar sus imágenes, preguntándose qué significa hacer nuevas fotografías en un mundo saturado de estas. De igual forma, explora la maleabilidad de las imágenes para ver cómo puede conducir la fotografía documental a otros campos y comienza a hacer collages con algunas de las imágenes de su serie Fragmented Cities (2005-2010) para ensamblarlas en nuevos paisajes imaginarios en Accumulations (2018) y observar si son capaces de seguir transmitiendo la idea de la problemática de la vivienda sin mostrar la representación directa documental. En Photo Structure / Foto Estructura (2018-2019), recorta a las personas retratadas dejando el escenario vacío, cuestionando la construcción formal en la que se ha basado el medio y en clara alusión a la memoria borrada y a las desapariciones vinculadas a la historia política de América Latina.
‘Suburban Bus 73 #2’, de la serie ‘Suburban Bus’ (2016).
Alejandro Cartagena
La evolución de su práctica artística lo conduce al uso de la apropiación y la inteligencia artificial, en un contexto atravesado por tensiones políticas globales y una creciente manipulación de las imágenes. Destaca Santa Barbara Return Jobs Back to US (2016), donde el autor yuxtapone imágenes documentales y encontradas para reflexionar sobre cómo la percepción de una ciudad pueda cambiar al explorarla más allá de su apariencia superficial, mostrando cómo Santa Barbara es una construcción de múltiples narrativas externas y cómo su imagen idealizada oculta tensiones más profundas. Cientos de fotografías nocturnas componen un gran círculo en Accumulations No. 12 (Suburban Sky, 7:00 pm, 101-150 IMECA, Área Metropolitana de la ciudad de Monterrey). El fotógrafo captó estas tomas desde la azotea de su casa durante las noches en las que se sabe que los contaminantes industriales liberan toxinas al amparo de la oscuridad.
“En la exposición podemos observar tres formas de pensar el trabajo: desde lo personal, lo técnico y lo histórico”, advierte Cartagena. “Hay diez fotógrafos aquí: Alejandro el mexicano, Alejandro el dominicano, Alejandro el confundido, Alejandro el romántico, el Alejandro que está decepcionado con la fotografía, el Alejandro que está emocionado con los fotolibros. Hay una búsqueda constante. No hay estabilidad en esta muestra. Es buscar y buscar. Nunca hay respuestas, solamente preguntas. Y todo, otra vez, viene a esta cabeza, a este ser humano que es un migrante en un país latinoamericano”.
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