Abascal respalda una iniciativa de extrema derecha en contra de los étnicamente “no europeos”
Los promotores de la llamada ‘Save Europe Act’, a quienes también apoya Orbán, buscan un millón de firmas para llevarla a las instituciones comunitarias
El País, , 04-06-2026Un paso más. Tras la participación de Vox en una cumbre europea de extrema derecha en Portugal el pasado sábado, donde la diputada Rocío de Meer abogó por generar un “efecto salida” de inmigrantes incluso de segunda generación que no se amolden a determinadas pautas culturales, el presidente del partido, Santiago Abascal, ha respaldado este miércoles la iniciativa de una de las principales activistas del supremacismo blanco, la neerlandesa Eva Vlaardingerbroek, quien aboga por deportaciones masivas de ciudadanos “no europeos”, legales o ilegales, porque ponen en peligro a “los pueblos nativos de Europa” y su “continuidad étnica”. El respaldo de Abascal a la iniciativa se produce un día después de que la haya apoyado públicamente el ex primer ministro húngaro Viktor Orbán.
“Hay jóvenes europeos que no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados mientras les arrebatan sus naciones y su futuro. Nuestra amiga Eva Vlaar es una de ellos“, ha publicado Abascal en X, junto a un vídeo de Vlaardingerbroek en el que esta y el también extremista austriaco Martin Sellner piden firmas en apoyo a su iniciativa.
La propuesta reclama la ejecución de macrodeportaciones de inmigrantes y la puesta en marcha de mecanismos inmediatos de repatriación (lo que en España se conoce como devoluciones en caliente). También insta a que se suspenda la tramitación de las solicitudes de asilo de los que llama “migrantes económicos”, se paralice la concesión de visados de estudios y reunificación familiar para “no europeos” y se elimine el acceso de “los no ciudadanos y migrantes recientes” a ayudas y prestaciones sociales, sin especificar cuáles.
El texto emana un inequívoco aroma racista, al identificar a los pueblos europeos con “comunidades étnicas” y contraponer a la “población nativa” y los “pueblos originarios de Europa”, con los inmigrantes “no occidentales/no europeos”, que habrían causado “graves daños” a la “cohesión social” y amenazarían “la continuidad étnica y cultural de las naciones europeas”. En su opinión, la inmigración no solo no palía el envejecimiento de Europa sino que lo agrava al poner en riesgo “la continuidad demográfica de sus pueblos”.
El objetivo de los promotores es recoger un millón de firmas en siete países diferentes de la UE para poder presentarla como Iniciativa Ciudadana Europea y obligar a la Comisión Europea a pronunciarse sobre su contenido, llevando así a las instituciones comunitarias la agenda de la extrema derecha más abiertamente racista. El respaldo de Orbán en Hungría y de Abascal en España supone un importante patrocinio para su campaña.
Aunque la propuesta no las incluye entre las medidas que se piden ahora, los promotores manifiestan en el texto su propósito de abordar en el futuro un debate sobre la “continuidad cultural e identidad” de Europa, la que denomina “autopreservación constitucional de los Estados miembros” y “cuestiones civilizatorias e históricas”.
Eva Vlaar, como abrevia su nombre en redes, de 29 años, estuvo vinculada con el Foro para la Democracia, partido ultraderechista neerlandés, y tiene vetado su acceso al Reino Unido, al que considera que ya no es “un país libre”. Católica conversa desde 2023, se recicló de política en comentarista antivacunas y natalista en televisión.
Su compañero en el vídeo promocional, Martin Sellner, es un radical de extrema derecha fundador del Movimiento Identitario de Austria y dirige el llamado Instituto para la Reemigración, el neologismo acuñado por los ultras que implica macrodeportaciones de inmigrantes, incluso sus hijos con nacionalidad europea si no se adaptan a determinadas pautas culturales, aunque cumplan las leyes. Sellner, de 37 años, ha provocado grandes escándalos en su país y en la vecina Alemania. En 2024 la web de investigación Correctiv reveló que líderes del partido ultraderechista Alternativa por Alemania se reunieron con él para abordar un plan de deportaciones que llevara a crear un Estado modelo en el norte de África donde reubicar a ciudadanos alemanes no asimilados, y también a quienes ayudan a los refugiados en Alemania.
Tras la publicación de que Vox enviaba a Portugal a Rocío de Meer, la primera dirigente del partido que abogó por la deportación masiva de inmigrantes, el eurodiputado Herman Terstch ha defendido que su formación no es racista, pero ha denunciado al mismo tiempo un supuesto “racismo contra los blancos y contra los españoles en particular” y ha subrayado que los “nativos de las naciones europeas”, “blancos en su abrumadora mayoría”, actuarán en “pura autodefensa”.
Por su parte, el secretario general de Vox, Ignacio Garriga, defendió el lunes que la participación de Rocío de Meer en la cumbre del pasado fin de semana en Figueira da Foz “tiene todo el sentido”, ya que su grupo es el único que defiende “reemigraciones masivas para salvaguardar” la identidad, la seguridad y la prosperidad de los españoles. “No nos arrepentimos ni bajamos la cabeza”, añadió, pese a reconocer “discrepancias” con algunos participantes.
La cita portuguesa, con medio millar de asistentes, reunió a partidos, movimientos políticos y activistas a título individual bajo el paraguas de lo que entienden como riesgo de desaparición de las naciones europeas por culpa de la inmigración de personas de raza no blanca. A la cumbre asistieron representantes de Vox, de Alternativa por Alemania (AfD) y del mencionado Foro para la Democracia (Fvd) holandés. En cambio, no asistieron los socios de Vox en el Parlamento europeo, como el portugués Chega o el Reagrupamiento Nacional francés.
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