Se reduce la pobreza en Gipuzkoa, pero la situación en la que viven estas personas es más compleja
Uno de cada cuatro atendidos por Cáritas en el territorio está en situación de pobreza cronificada
Diario Vasco, , 03-06-2026Cada vez hay menos personas pobres en Gipuzkoa, pero el contexto de precariedad en la que viven es mucho más complejo. Salir de esta situación de vulnerabilidad se ha complicado. Cáritas Gipuzkoa atendió el ultimo año a 10.183 personas en situación de pobreza o exclusión social. Es una cifra inferior a la de años anteriores pero, según la memoria anual de Cáritas Gipuzkoa ‘Escuchar la realidad, renovar la esperanza’ presentada en la mañana de este miércoles, los datos muestran que en la actualidad la exclusión no responde solo a dificultades puntuales, sino a la acumulación de problemas vinculados a los ingresos, el empleo, la vivienda, la falta de vínculos y las barreras administrativas. Y no solo es, se reduce la exclusión severa pero quienes están en situación de integracion plena también son menos.
Pese a la mejoría general, casi una de cada cuatro personas atendidas viven en situación de pobreza cronificada. Esto es, el 24% ya acudía a Cáritas Gipuzkoa antes de 2023, lo que muestra, según el obispo de San Sebastián, Fernando Prado, trayectorias difíciles de superar y la necesidad de respuestas estables y sostenidas. «Pedimos a las instituciones públicas que cuando se quiere ayudar a las personas en situación de exclusión no solo hacen falta ayudas puntuales, sino abordar el problema en su integralidad», ha insistido en la presentación de la memoria, en la que también han participado el director de Cáritas Gipuzkoa, José Ramón Aramendi; el secretario general de la asociación, José Emilio Lafuente; la administradora Kontxi Elexpe; y el delegado diocesano, Patxi Aizpitarte.
El perfil de las personas atendidas el ultimo año confirma que la exclusión social no se explica por un único facto, sino por la acumulación de dificultades que se refuerzan entre sí. Así, el 52% de quienes acudieron a la asociación en el territorio son mujeres (5.321), sobre las que recaen de forma desigual las responsabilidades económicas y de cuidado. Más de la mitad, el 54%, son jóvenes entre 18 y 44 años. El 21% de las familias atendidas, por su parte, tienen menores a cargo.
Cáritas Gipuzkoa, que este 2026 cumple 60 años, ha observado que los procesos migratorios vuelven a tener un peso muy significativo. El 86% de los atendidos es de origen migrante. De ellos, el 64% se encontraba en situación administrativa irregular cuándo audios a Cáritas, por lo que les resultaba imposible encontrar un empleo o una vivienda, entre otras cosas. «Detrás de cada número, hay una historia de vida», ha reflexionado Aramendi, que ha recordado que el último año llegaron a 4.065 hogares – en el conjunto de Euskadi fueron 17.000 hogares y 34.500 personas – . Las cifras muestran que la edad, el género, el origen y la situación administrativa condicionan el acceso a ingresos, vivienda, empleo, cuidados, vínculos y derechos y, de este modo, aumentan el riesgo de pobreza y exclusión.
Precisamente, Cáritas Gipuzkoa está trabajando a conciencia en el proceso de regulación extraordinaria puesto en marcha este año y, hasta el momento, ha acompañado a 725 personas en este proceso. De ellas, 170 han recibido información y orientación, más de 300 han tramitado ya su solicitud con el apoyo de la entidad y otras 275 están actualmente en contacto con la asesoría jurídica. Para esto, han reforzado el servicio con 12 voluntarios.
Hay además un colectivo que preocupa «especialmente» a Cáritas Gipuzkoa, según ha apuntado Lafuente. Son las personas sin hogar. El año pasado atendieron a más de 1.300, la mayoría hombres, migrantes y jóvenes. «Muchos tienen estudios y han llegado con ilusión en busca de una nueva vida», por lo que han insistido en las políticas públicas también en este caso para ayudar a estas personas a salir del sinhogarismo.
La acción social de Cáritas Gipuzkoa se articula en seis ámbitos fundamentales, entre los que destacan los apoyos a la subsistencia, el apoyo escolar o la inclusión residencial, entre otros. En 2025 se destinaron 2,2 millones de euros a ayudas directas a personas y hogares, principalmente para subsistencia e ingresos (5.702 personas atendidas), vivienda (2.444 atendidos), procesos formativos (96 menores acompañados) y empleo (1.834 personas ayudadas).
Con el objetivo de revertir estas situaciones de pobreza, Cáritas Gipuzkoa hace una llamada a las instituciones y al conjunto de la ciudadanía para «avanzar en respuestas más integrales, estables y comunitarias». En concreto, desde la asociación consideran necesario reforzaras políticas públicas de vivienda digna y accesible, garantizaras vías efectivas de empadronamiento y regularización, facilitaras condiciones reales de acceso al empleo, fortalecer los apoyos comunitarios y asegurar públicas integrales y sostenidas ante situaciones de exclusión social prolongadas.
El modelo de acompañamiento del año pasado se sustentó «gracias a la labor desinteresada» de 861 voluntarias, las aportaciones de 1.795 personas socias y donantes activas y el trabajo de 74 personas contratadas.
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