Vivienda y empleo precario: las claves detrás del aumento de la pobreza en Canarias, según Cáritas
La entidad atiende en Las Palmas a 21.372 personas en 2025 | El 21% de ellas, con trabajo | El 58% de los hogares queda en pobreza severa tras pagar el alquiler
Canarias 7, , 02-06-2026Mientras los indicadores constatan la mejora de la economía, con un aumento de la riqueza y el empleo, la pobreza se agudiza en Canarias debido a un reparto injusto y deficiente de los recursos, sostuvo este martes el director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero, en la presentación de su memoria institucional de 2025.
«La exclusión social afecta a más de medio millón de personas en las islas, según el último informe de la Fundación Foessa. Esta no es una suma de casos aislados, sino un fenómeno estructural continuado en el tiempo, al que el sistema no ha ofrecido una respuesta adecuada», advirtió el obispo de Canarias, José Mazuelos.
En este contexto, Cáritas atendió en 2025 a un total de 21.372 personas en Las Palmas, un 2% más que en 2024. Además, el 46% de quienes pidieron ayuda a la institución lo hicieron por primera vez en condiciones de exclusión severa. El resto sufre pobreza cronificada, incluidas las 1.604 personas sin hogar atendidas el año pasado.
La emergencia habitacional empuja a la población a la pobreza, explicó la secretaria general de Cáritas en Las Palmas, Caya Suárez, quien precisó que, tras pagar el alquiler, el 58% de las familias asistidas cae en la pobreza severa.
«La vivienda es el principal motor de la desigualdad en Canarias; los precios del alquiler y de la compra están lejos del alcance de los salarios medios. Esta realidad determina que una de cada tres personas se encuentre en situación de exclusión residencial», indicó Marrero, quien recordó que el precio medio de la vivienda acumula un incremento superior al 75% en los últimos 10 años, mientras que la subida de los salarios no llega al 20% en la última década.
Alquiler de camas calientes por horas
«La vivienda es un sistema de exclusión social en Canarias. Se están normalizando prácticas abusivas en el entorno de la vivienda que derivan en exclusión residencial: alquiler de infraviviendas, familias hacinadas en habitaciones, alquiler de literas y de camas calientes, por turnos o por horas; viviendas sin agua ni luz, viviendas sin contrato, alquiler de empadronamiento…», relató Suárez sobre un panorama cada vez peor.
Otro factor destacado es la precarización del empleo. «Es sorprendente que, en una economía en crecimiento, el empleo sea el segundo factor que genera mayor exclusión social. Hay más empleo y se trabaja más, pero muchos puestos son precarios, los salarios son bajos y no permiten cubrir las necesidades básicas de las familias. El 21% de las personas atendidas por Cáritas tiene trabajo, pero en estas condiciones o dentro de la economía sumergida», indicó Marrero.
Perfiles vulnerables
La pobreza impacta, sobre todo, en mujeres y migrantes. El 61% de las personas atendidas por Cáritas en 2025 fueron mujeres, muchas de ellas con menores y dependientes a su cargo, lo que les dificulta el acceso al empleo y, por tanto, a la vivienda.
La situación más extrema la sufren las víctimas de trata. En 2025, Cáritas atendió a 655 mujeres explotadas sexualmente, un 35% más que en el año previo. De ellas, más del 80% eran extranjeras. «El sistema, lejos de dar una respuesta, cronifica la situación de las víctimas de trata», recalcó Suárez.
Además, el 54% de las personas que recurrieron a la entidad eran migrantes. De ellas, más de la mitad se encontraba en situación irregular.
Otro aspecto relevante es que la pobreza impacta especialmente en los menores; de hecho, el 42% de las familias asistidas tienen hijos a su cargo.
Sistema fallido
La situación social de Canarias no se debe a «una falta de recursos económicos, sino a una distribución injusta de la riqueza que genera y enquista la pobreza y la desigualdad. Falla el sistema, no las personas», resaltó el director de Cáritas Diocesana, Gonzalo Marrero, quien reprochó a las administraciones la insuficiente respuesta que se está dando a esta realidad. Como ejemplo, señaló que «el Ingreso Mínimo Vital solo llega en Canarias a una de cada tres personas en situación de pobreza severa».
Más contundente se mostró el obispo José Mazuelos, quien instó a las administraciones a dejar de utilizar cualquier excusa para generar «polarización». Mazuelos les exigió que se pongan manos a la obra para resolver los principales problemas de la población, interviniendo en la vivienda y la inflación, en lugar de alimentar, desde la izquierda y la derecha, un «neocapitalismo salvaje» que relega a los más vulnerables. «¿Se ha ganado en libertad o se ha ganado en el darwinismo social, donde los fuertes no tienen problemas y los pobres sí?», se preguntó el obispo.
Menos recursos, más necesidades
Para colmo, en este contexto de aumento de la pobreza, los recursos de Cáritas disminuyen por dos razones. En primer lugar, porque las administraciones públicas mantienen congelada desde hace años la financiación de la entidad, por lo que no se llega a cubrir el coste de los servicios prestados a las personas más vulnerables. «Hay algunas subvenciones a Cáritas que llevan 18 años sin actualizarse», denunció el director de Cáritas Diocesana.
El segundo motivo es la caída del 60% de las donaciones anónimas en 2025. «Como decía mi abuela, los ricos son más ricos porque no gastan», señaló Marrero, quien precisó que los principales socios de Cáritas son personas de clase media que aportan pequeñas cuotas de forma periódica y que también están sufriendo el impacto de la inflación, por lo que han reducido su contribución.
Voluntariado salvador
Cáritas logra paliar este déficit de recursos gracias al «servicio eficiente y la disponibilidad de las personas trabajadoras y del voluntariado, que entregan su tiempo, su dedicación y su vida a los más pobres», subrayó Marrero.
En total, la entidad cuenta en la provincia de Las Palmas con 1.195 voluntarios y 108 trabajadores.
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