Desigualdad en las aulas

La brecha entre alumnos ricos y pobres subyace en buena parte de los problemas del sistema educativo

El País, , 02-06-2026

Ningún alumno tendría que ver frustrado su horizonte vital porque la desigualdad que trae de su casa se reproduzca también en la escuela, allí donde precisamente deben igualarse las oportunidades. Pese a los innegables avances que España ha logrado en la reducción de la desigualdad educativa, la brecha de rendimiento entre escolares de familias ricas y pobres sigue arrojando datos muy preocupantes e impropios de una democracia avanzada.

El último Informe PISA, la mayor evaluación del rendimiento estudiantil que se realiza en el mundo, constata que los 120.000 jóvenes de 15 años (la gran mayoría en 4º de la ESO) de hogares acomodados sacan el equivalente a cuatro cursos de ventaja en Matemáticas a los 120.000 adolescentes de igual edad de las familias más desfavorecidas. La continuidad de estas diferencias en el tiempo supone otro motivo de preocupación. Un estudio de EsadeEcPol publicado en septiembre de 2022 concluye que, para tercero de primaria, la diferencia entre un estudiante de clase alta y otro de clase baja (medido según el nivel educativo de los padres), significa casi dos años de estudios.

Múltiples factores confluyen y se retroalimentan en esta cuestión: no solo la renta familiar sino, entre otros, el nivel educativo paternal, las condiciones materiales y el tiempo disponible para estudiar, el contenido de las enseñanzas o la posibilidad de recibir clases particulares de refuerzo. Ciertamente, esto complica armar soluciones rápidas y duraderas. Pero ni la sociedad ni las administraciones pueden bajar los brazos. La escuela debe igualar las oportunidades, no perpetuar las desigualdades.

La desigualdad abona alguno de los más recurrentes problemas del sistema educativo nacional, como el abandono escolar temprano (en mínimos históricos, pero todavía 3,4 puntos por encima de la media de la UE) o el peso desproporcionado del alumnado más vulnerable en la red pública en comparación con la concertada y la privada. España es más diversa y compleja que nunca con el aumento de la inmigración. El peso de los estudiantes extranjero en el conjunto de las enseñanzas no universitarias ha crecido en la última década casi un 55,4%. La realidad de unas aulas más complejas, pero no mejor dotadas, ha sacado a las calles a protestar a miles de profesores en varias comunidades autónomas.

Ayer comenzó la Selectividad en 15 comunidades. En buena parte de ellas, se van a tomar medidas de vigilancia para evitar el uso de dispositivos electrónicos. El argumento, lógico, es garantizar la igualdad de oportunidades de todos los que se examinan. Ese mismo argumento debe inspirar actuaciones más estructurales para conseguir que la escuela compense las diferencias de partida. La educación es el principal factor de cohesión social. Cualquier indicador de que se está quedando corta en esa función debería provocar una respuesta colectiva.

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