Obstáculos en el consulado español de La Habana dificultan los trámites para la regularización de migrantes
Los cubanos denuncian el atasco en la legación para obtener los antecedentes penales, chanchullos para sacar citas y problemas por los apagones eléctricos
El País, , 02-06-2026La comunidad cubana en España está encontrando especiales dificultades para la obtención de sus antecedentes penales con vías al proceso extraordinario de regularización de inmigrantes. Una tormenta perfecta mantiene a los cubanos en la inquietud por saber si los papeles solicitados a su país llegarán a tiempo para acabar con la irregularidad y obtener el permiso de residencia y trabajo. A las dificultades que atraviesa el país caribeño, con continuos apagones que afectan a cualquier oficina, se suma el atasco que ya venía soportando el consulado desde que se abrió el proceso para obtener la nacionalidad a hijos o nietos de españoles, lo que ha derivado, explican, en “chiringuitos” que operan ahora para vender citas en la legación española que pueden ir de los 200 a los 500 euros.
En Cuba no basta con pedir al Ministerio de Exteriores o de Justicia los antecedentes penales requeridos para la regularización de inmigrantes en curso: ese es solo el primer paso y no es ahí donde están detectándose los problemas, dicen los cubanos afectados. El país no firmó el Convenio de La Haya y, por tanto, sus documentos públicos deben ser legalizados por el Gobierno español, en este caso, algo de lo que se encarga el consulado en La Habana. Y ahí ha empezado “el drama”. Así lo menciona el párroco Bladimir Navarro, fundador del Proyecto Cobijo, que presta ayuda a la comunidad cubana en España. “Creo que es una cuestión de ineficiencia, pero también hay que tener en cuenta los apagones que está soportando el país. Las colas son interminables y se están montando chiringuitos que consiguen citas en el consulado por un precio caro, de 300 a 500 euros”, explica el cura. “Tememos que no lleguen a tiempo los papeles para la regularización. Yo mismo llevo dos años esperando por la nacionalidad, porque mis abuelos eran canarios”, dice.
Luis Ángel ha tenido suerte. Solicitó esos documentos apenas se empezó a oír de la regularización en España, donde lleva un año y cinco meses, tiempo en el que se ha desempeñado “cuidando ancianos, haciendo trabajos de jardinería o de construcción”. Pero los trámites le han llevado “entre tres y cuatro meses”, dice este psicólogo de 29 años que prefiere ocultar su nombre verdadero. “Hay demasiada corrupción en este tema”, se queja.
Su compatriota David, de 26 años, está aún en la cuerda floja. Se apoyó en una empresa que gestiona paquetería y documentos para solicitar los antecedentes a la isla y los obtuvo, dice, pero “se han frenado en el consulado”. “El abogado que lleva mi caso dice que la culpa es de los apagones, que no hay forma de trabajar así”, explica en referencia a los cortes eléctricos que está soportando Cuba en los últimos tiempos. “Tengo mucha preocupación, esta es una gran oportunidad y no la quiero perder, estoy ansioso”, asegura.
El Ministerio de Migraciones, que pilota la regularización, explicó en su día que los migrantes pueden presentar su solicitud acompañada de un justificante en el que se indique que solicitaron los antecedentes penales y en el plazo de un mes no han podido obtenerlos. Junto a ello deben autorizar al Ministerio de Exteriores español para que trate de recabarlos por vía diplomática. En ese caso se dan tres meses. Si transcurren sin éxito, el interesado tendrá otros 15 días para lograrlo por su cuenta. Y ahí se acaban las oportunidades. Algunos están intentándolo antes de presentar los papeles, otros esperan con la solicitud de regularización cursada.
El despacho de Dailyn Camilo Valverde en Barcelona es uno de los bufetes que estos días tramita cientos de expedientes de cubanos que quieren obtener su residencia en España por la vía extraordinaria abierta ahora. “Tengo una gestora en Cuba que se ocupa de estos trámites y las dificultades no están en la parte cubana, sino en el consulado español, que debe apostillar los documentos y que ha establecido un sistema maquiavélico para ello”, asegura. Lo explica: “Primero tenemos que enviarle los documentos que nos pasó el Gobierno cubano para que nos den las credenciales, esto es, un usuario y una contraseña en la que podremos solicitar la cita en el consulado. A día de hoy, están respondiendo con esas claves a los expedientes que cursamos a finales de febrero. Después llega el obstáculo de la cita. Tienes que velar para ir mirando constantemente en el ordenador si se abren nuevas citas y eso es algo errático, un día sacan 50, pasan tres días sin sacar ninguna, y así vamos”, dice. Con algunas credenciales solicitadas en febrero que están llegando ahora a su despacho han obtenido alguna cita en el consulado para el 22 de junio, se alarma la abogada. El 30 de junio concluye el plazo para la solicitud de regularización. “Tengo el caso de una menor en el que me han solicitado requerimientos y me dan 10 días para enviarlos y todavía no tengo ni las credenciales”, se queja.
El atasco es tal que el Gobierno ha intentado otra vía, explica Camilo Valverde. “Ahora algunos documentos registrales, como el nacimiento, el estado civil y otros se pueden solicitar en el consulado de Cuba en Barcelona, de modo que la legalización la confirmen en España, no en el consulado español en La Habana, pero eso no sirve para los antecedentes penales”, explica. “El Ministerio de Exteriores español no consiente que los papeles obtenidos en Cuba se traigan a España para que sean legalizados aquí, esa vía no se ha conseguido”. La abogada explica que el cuello de botella se ha registrado a partir de marzo, que los trámites que se solicitaron entre enero y febrero llegaban en un plazo prudencial. “Ahora están parados, tengo así casi 100 casos y mi despacho es pequeño”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha explicado mediante un correo electrónico que el consulado en La Habana resuelve unas 135.000 legalizaciones anuales y que en la actualidad hay “varios miles de personas con credenciales de acceso a citas de legalización”.
“Toda nuestra red consular”, dicen, “está realizando un enorme esfuerzo para absorber el incremento de demanda causado por el proceso de regularización”. Recuerdan que hay un plan de digitalización consular que busca ahorrar tiempos y evitar desplazamientos en el que se han invertido 115 millones de euros. Además, explican que en Cuba se ha creado un nuevo consulado en Camagüey.
“Lo que ocurre en el consulado [de La Habana] es para denunciarlo, desde luego. Se están vendiendo citas a 200 euros”, asegura la abogada Camilo Valverde. Coincide con el testimonio de Luis Ángel, desde Madrid. “Yo pagué 200 euros solo para conseguir la cita. Es algo que allí en Cuba se conoce por el boca a boca. Mi familia así lo obtuvo. No sabemos si es que esas personas que lo hacen trabajaron antes en el consulado o conocen a alguien, no sabemos”, dice.
Luis Ángel salió de Cuba para estudiar, primero en Noruega. “La situación en la isla es horrible social y económicamente, pero yo sobre todo sentía la falta de libertad, por las operaciones policiales y eso… Ahora solo quiero regularizar la situación para empezar un nuevo camino, intentar hacer vida normal con un permiso de trabajo, ese es nuestro pensamiento colectivo”, explica este joven que de tarde en tarde envía dinero y comida a su familia en Cuba. “Poco a poco, porque si enviamos mucho se les estropea, porque no hay luz para la nevera. Envío algo de dinero, pero sobre todo, comida”.
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