El Gobierno Aburto evita dar respuesta al deterioro de las urgencias sociales

El Gobierno municipal de Bilbo sigue sin responder a la demanda de colectivos sociales para que se adopten medidas urgentes para atender a las cientos de personas que malviven en las calles. Una enmienda de PNV-PSE, que desvirtuaba la solicitud, obligó a los proponentes a retirar su iniciativa.

Gara, Agustin Goikoetxea, 29-06-2026

El Gobierno que preside Juan Mari Aburto evita responder a la demanda que realizan desde diversos colectivos para que adopte medidas urgentes ante la situación actual del Servicio Municipal de Urgencias Sociales (SMUS). En el pleno que se celebró este jueves, Atxuri Harrera, Greska, Ekainak28Koordinadora y Ongi Etorri Errefuxiatuak presentaron una moción con ese objetivo pero, a raíz de una enmienda de PNV y PSE, retiraron la propuesta al estimar que se pretendía «desvirtuar» su contenido.

La iniciativa era consecuencia de meses de trabajo, recogida de firmas, reuniones, testimonios de personas usuarias y ex usuarias del SMUS, y acciones de calle para visibilizar una situación que consideran «insostenible e inadmisible».

En la moción, que finalmente se retiró, se advertía del «deterioro» del SMUS, con tiempos de espera de hasta tres meses, falta de acceso suficiente a comedor, ausencia de plazas de alojamiento y dificultades para garantizar una atención rápida y digna.
Por ello, entre otras medidas, se solicitaba que las personas que están en la calle sean atendidas con tiempos de espera «cortos y razonables». En los casos graves, la atención no debería demorarse más de 12 horas y la respuesta a la situación de urgencia debería garantizarse en un máximo de 24 horas.

Además, se reclamaba que «nadie pase hambre ni pernocte en la calle», asegurando al menos dos comidas al día para quienes lo necesiten y un alojamiento inicial mínimo de tres noches.

Los colectivo también pedían que se pongan en marcha los recursos humanos y materiales necesarios para que las personas que están en la calle puedan acceder a albergues dignos o espacios a cubierto tanto de noche como de día. También se exigía capacidad para atender situaciones urgentes como desahucios, pérdida de vivienda, incendios, inundaciones u otras emergencias habitacionales.

Por último, se demandaba al Consistorio bilbaino que liderase una actuación conjunta con otros municipios, mancomunidades, diputaciones y Lakua, «para avanzar en una respuesta coordinada ante la exclusión residencial».
Enmienda sin contenido real

Sin embargo, en vez atender esas peticiones, los partidos que sustentan el Gobierno municipal presentaron una enmienda que centraba la respuesta casi exclusivamente en la coordinación institucional.

«Coordinarse con otras instituciones es necesario, pero no puede servir para evitar mirar hacia dentro. El Ayuntamiento de Bilbao tiene responsabilidad directa sobre el SMUS y debe responder a lo que está ocurriendo ahora mismo en sus calles», señalan los colectivos.

A su juicio, la enmienda sustituye medidas concretas por expresiones generales como «analizar», «implementar» o «garantizar una correcta ejecución», sin concretar plazos, presupuesto, número de plazas, refuerzo de trabajadoras o mecanismos reales de seguimiento.

«Llevamos años trasladando esta situación mediante firmas, peticiones de reunión, acciones públicas y testimonios de personas afectadas. No hace falta seguir analizando que una persona en la calle necesita comer, dormir bajo techo y ser atendida con urgencia», añaden.

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