Sánchez califica al Papa de «brújula moral» tras su reunión en el Vaticano en pleno registro en Ferraz

León XIV viajará a España dentro de diez días

Diario Vasco, Darío Menor, 27-05-2026

A la misma hora en que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se presentaba en la sede de Ferraz para pedir información sobre la presunta financiación ilegal del partido, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, llegaba al Patio de San Dámaso del Palacio Apostólico del Vaticano para reunirse con el Papa León XIV. El gran tema del encuentro, el primero entre ambos, era el viaje que el Pontífice tiene previsto realizar a España del 6 al 12 de junio y que para el Vaticano es «una señal de las buenas relaciones que existen entre la Santa Sede y España». Tras su audiencia de unos 45 minutos de duración con Robert Prevost, al que calificó de «brújula moral en la lucha contra la injusticia», Sánchez fue recibido por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, ‘número dos’ de la jerarquía vaticana, que estaba acompañado por monseñor Paul Richard Gallagher, subsecretario para las Relaciones con los Estados.

Según el comunicado publicado por el Vaticano, en la conversación entre el presidente y Parolin se habló sobre «la necesidad de fomentar un diálogo fructífero entre la Iglesia local y las autoridades gubernamentales, así como entre los diversos componentes de la sociedad civil, basado en el respeto mutuo y orientado a la promoción del bien común». Con un cuidado lenguaje diplomático, la Santa Sede hacía saber de esta manera que había salido a relucir el alto nivel de polarización social y política en nuestro país, así como las dificultades que han marcado las relaciones entre el Gobierno y la Conferencia Episcopal Española por cuestiones espinosas como la resignificación del Valle de los Caídos y los abusos cometidos por eclesiásticos.

También hablaron sobre temas en los que existe una gran sintonía, como la acogida a los inmigrantes y el rechazo a las iniciativas bélicas impulsadas por Donald Trump. «Se abordaron temas de carácter internacional, con especial referencia a las repercusiones de los conflictos en el mundo, a las migraciones, a la importancia del multilateralismo y del respeto del derecho internacional, así como a la urgencia de un compromiso constante en favor de la paz», informó la Santa Sede en su comunicado. En su comparecencia ante los medios en la sede de la embajada de España ante la Santa Sede, Sánchez desgranó algunos puntos de su conversación con el Papa: la «defensa compartida de la paz frente a las guerras ilegales», la «lucha contra la pobreza» y el «vínculo imprescindible entre la ética y la Inteligencia Artificial», plasmado en la primera encíclica de León XIV, un texto celebrado por el presidente. También afrontaron las políticas migratorias del Ejecutivo, como el reciente proceso de regularización extraordinaria, siendo una cuestión por la que el Papa «se interesó» y en el que existió «una sintonía bastante elevada».

A su llegada poco antes de las 9 de la mañana al Patio de San Dámaso del Palacio Apostólico del Vaticano, Sánchez fue recibido con los honores habituales de estas ocasiones por un piquete de soldados de la Guardia Suiza y por el arzobispo Petar Rajic, prefecto de la Casa Pontificia. También le saludaron cuatro ‘gentilhombres’, miembros de la llamada ‘nobleza negra’, conocidos así por pertenecer a familias aristocráticas romanas que se mantuvieron fieles al Papa tras el nacimiento del Estado italiano. Sánchez, que no ha viajado a Roma junto a su esposa, Begoña Gómez, estaba acompañado por la embajadora de nuestro país ante la Santa Sede, Isabel Celaá.

El presidente del Gobierno no visitaba el Vaticano desde el 11 de octubre de 2024, cuando fue recibido por el Papa Francisco. Tras aquella audiencia le tocó dar explicaciones en Roma ante la prensa sobre la situación de José Luis Ábalos, exministro de Transportes, que estaba entonces al borde de la imputación. Su nuevo viaje a Roma también estaba marcada por un posible caso de corrupción, el que protagoniza el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Este miércoles, además, se supo que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se había presentado en la sede federal del PSOE, provocando un nuevo terremoto político.

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