Prioridad negociar

Lo coherente es que Sánchez permita gobernar a Moreno sin nada a cambio

La Razón, , 18-05-2026

Dice la sincronizada que el PP ha fracasado en Andalucía por no alcanzar la mayoría absoluta. Ya quisiera Sánchez, y por supuesto Montero, el resultado de Juanma Moreno en el feudo histórico del PSOE, vetado al PP durante más de cuatro décadas. Se rasgan las vestiduras los dirigentes ultra – woke porque ahora el presidente de la Junta va a tener que negociar con Vox, partido apestado a quien no se debe ni mirar pese a representar al 13,8 por ciento del electorado.

Por fortuna, el líder de los populares andaluces es persona de buen talante, abierto al diálogo, y hará fácil lo que algunos creen imposible. Sería mejor, y más coherente, que Sánchez permitiera la investidura de Moreno para evitar el pacto con Vox, ya que tanto le preocupa. No lo va a hacer, porque lo que él quiere es justamente que el PP pacte con Abascal, para así poder justificar sus políticas de muro y llamar ultraderecha a la derecha. Pura hipocresía política. Si en las filas del sanchismo quedara algo de vergüenza democrática, lo que haría ahora mismo nuestro timonel planetario sería disolver las Cortes, convocar elecciones y someterse al veredicto de las urnas, a ser posible fuera del calendario de las vacaciones de verano, para no tener que obligar al personal a votar por correo. No lo va a hacer porque su compromiso con las formas de la democracia es cada vez menor, de ahí que gobierne tras ser arrollado en cuatro elecciones autonómicas, sin presupuestos, sin mayoría parlamentaria, con los votos de los proetarras, de los independentistas, de los retro – comunistas y a golpe de decreto, como las tiranías. Eso sí, haciendo un mundo de los pactos de la «prioridad nacional», concepto con el que están de acuerdo gran parte de los votantes del PSOE y la mayoría del PP. O sea, han de ser los nacionales (pasaporte español, al margen de que el origen sea murciano o colombiano) los prioritarios, como pasa en cualquier país que se precia de serlo. Lo que no significa vulnerar los derechos que la ley otorga tanto a irregulares como a regularizados aún no nacionalizados. Confundirlo todo y presentar al Partido Popular como racista por apoyar lo que la mayoría de los españoles considera normal, es propio de un extremismo político woke que no admite más ideas que las suyas, por mucho que con frecuencia sean descabelladas.

Juan Manuel Moreno es persona de gran sentido común que ha hecho una gestión extraordinaria en Andalucía, reconocida mayoritariamente por los votantes. De estar a la cola de España en casi todo con el PSOE, su Comunidad ha pasado a tener un PIB por encima de la media nacional, exportaciones superiores a los 40 mil millones, un 40 por ciento de inversión extranjera (el 21 en el resto de España), y unos muy buenos datos de paro a la baja y afiliaciones a la seguridad social al alza, algo impensable en otros tiempos. A eso se le llama gestionar.

Ahora tendrá también que saber negociar para poder pactar, que es lo que sucede en los sistemas democráticos. Cuando no hay mayorías absolutas, se dialoga, se negocia y se acuerda. Siempre que el pequeño no pretenda imponer medidas inconstitucionales al más grande, como hizo Puigdemont con Sánchez, que ni siquiera había ganado. Por cierto.

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