La caravana terrestre hacia Gaza, detenida cerca de Sirte a la espera de garantías
La rama terrestre de Global Sumud denuncia llevar más de 24 horas detenida cerca de Sirte (Libia), con las comunicaciones interferidas y una fuerza de seguridad desplegada a pocos kilómetros, en una jornada en la que Israel ha asaltado además su flotilla marítima en aguas internacionales.
Gara, , 18-05-2026El convoy terrestre internacional que se ha sumado a la Global Sumud Flotilla para llevar ayuda humanitaria a Gaza se encuentra acampado desde hace más de 24 horas en las inmediaciones de la ciudad libia de Sirte, según un comunicado difundido este lunes por los organizadores de la iniciativa, al que ha tenido acceso NAIZ a través de la activista vasca que participa en la caravana.
El comunicado está firmado por la Global Sumud Flotilla, la Organización Magrebí Sumud y representantes de activistas de países europeos y de Turquía, y asegura representar a participantes de 25 países. Así, los firmantes afirman que han decidido detenerse y acampar «en el último punto seguro antes de llegar a la ciudad de Sirte» a la espera de «garantías claras y seguras» para completar la ruta, debido a lo que describen como una «intensa presencia de seguridad» en la carretera que lleva a su destino.
A su vez, en un vídeo, Haizea, la activista vasca, ha explicado que llevan 48 horas paradas. «Las negociaciones no van bien, por lo que pedimos intensificar la presión. Por eso pedimos ayuda, porque vamos a seguir adelante».
Se ha mostrado dispuesta a seguir adelante, pero ha reclamado a los gobiernos que garanticen la seguridad de la caravana para poder llegar a Gaza. «También pido a la sociedad civil y a los movimientos populares que intensifiquen la presión».
De esta manera, los y las integrantes de convoy sostienen que desde hace más de 24 horas las comunicaciones sufren «interferencias y cortes» en toda la zona que les separa de Sirte, lo que, según denuncian, ha impedido a numerosos participantes contactar con sus familias.
Además, los organizadores añaden que han recibido «información confirmada» sobre «una fuerza de seguridad recién posicionada a pocos kilómetros» del campamento, lo que ha generado «ansiedad y pánico» entre las personas que viajan en el convoy.
El convoy terrestre avanza, además, en paralelo a la nueva misión marítima de la Global Sumud Flotilla, que este lunes denunció la interceptación de al menos cinco de sus embarcaciones por parte de la marina israelí en aguas internacionales, con seis vascos a bordo.
«Intensa presencia de seguridad»
«Los participantes siguen acampando en condiciones climáticas extremas, con altas temperaturas durante el día y bajas durante la noche. A pesar de la dificultad, afirmamos que lo que estamos experimentando es mínimo en comparación con el sufrimiento humano que padece el pueblo palestino en la Franja de Gaza desde hace más de treinta y un meses», afirman.
Aunque las autoridades del este de Libia «emitieron un comunicado oficial expresando su apoyo a los convoyes humanitarios que rechazan la normalización con la potencia ocupante», prosigue el comunicado, «seguimos enfrentando una intensa presencia de seguridad a lo largo de la carretera que conduce a nuestro destino».
«Por nuestra preocupación por la seguridad de todos los participantes, se decidió detenernos y acampar en el último punto seguro antes de llegar a la ciudad de Sirte, hasta que se brinden garantías claras y seguras para completar la ruta del convoy», señalan.
En este sentido, los firmantes recuerdan que, según el artículo 70 del Protocolo I adicional al IV Convenio de Ginebra (1977), las acciones de socorro humanitario son «de obligado cumplimiento» y las partes están obligadas a permitir y facilitar el paso «rápido y sin trabas» de los envíos, equipos y personal destinados a fines humanitarios, un marco jurídico que describen como «vinculante» para la iniciativa.
Pese a creer en el papel de las estructuras comunitarias y de los socios para el éxito del convoy y para garantizar su carácter humanitario, los organizadores subrayan que mantienen la coordinación con la Media Luna Roja «como mediadora».
Sin embargo, denuncian que, pese a los esfuerzos por abrir «canales directos de comunicación con las autoridades pertinentes», todavía no se ha obtenido una «aprobación clara» para el paso del convoy y la entrega de la ayuda, ni tampoco para la entrada de los equipos especializados de médicos, ingenieros y otros profesionales que viajan en la caravana.
El comunicado concluye reivindicando que todos los participantes en la caravana han llegado «desde diversas partes del mundo, de orígenes, edades, religiones y creencias diferentes», y se han reunido en una «única iniciativa civil» por un motivo «puramente humanitario», alejado de «cualquier consideración política o alineamiento estrecho».
La caravana está integrada por unos 80 vehículos y alrededor de 500 personas de distintas nacionalidades, y transporta cincuenta camiones con alimentos, medicinas y material diverso, diez ambulancias y una veintena de casas móviles para familias cuyas viviendas quedaron destruidas por la guerra.
Según informó la agencia Efe el pasado viernes, as autoridades del este de Libia, tuteladas por el mariscal Jalifa Haftar, advirtieron entonces de que bloquearían el paso por su zona a los extranjeros del convoy, después de que El Cairo prohibiera la entrada a Egipto por vía terrestre a todos los foráneos salvo a quienes tengan nacionalidad libia.
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