Israel extiende la ocupación de Gaza al 64% del territorio y sigue matando

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, confesó y se jactó de la expansión territorial que el Ejército israelí continúa acometiendo en Gaza, donde ya controla alrededor del 64% del territorio, un 11% más que hace siete meses, cuando se comprometió a ir retirándose al asumir un alto el fuego que nunca ha cumplido. Ayer mató al menos a otros seis palestinos.

Gara, GARA, 18-05-2026

«En Gaza ya no controlamos el 50 %, sino el 60 %. Estamos sometiendo a Hamas. Sabemos exactamente cuál es nuestra misión, y nuestra misión es una sola: asegurar que Gaza ya no represente una amenaza para Israel», alardeó ayer el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.

Con el acuerdo del pasado 10 de octubre, las tropas israelíes se replegaron hasta la denominada Línea Amarilla, controlando desde allí alrededor del 53% del territorio gazatí y hacinando a una población de dos millones de personas en el resto del espacio, devastado durante dos años de masacres y bombardeos masivos.

Los siguientes pasos debían suponer una retirada progresiva hacia la frontera que hiciera posible la reconstrucción.

Pero esta confusa línea, que Israel ha ido modificando moviendo los postes y bloques de cemento que la delimitaban, se ha convertido en una trampa mortal para quienes se acercan, objetivo de los francotiradores y drones israelíes. A finales de marzo de 2025, sumó la denominada Línea Naranja para delimitar entonces un área de 174 kilómetros cuadrados, casi el 48% de Gaza, en el cual Israel prohibió además el movimiento de organizaciones internacionales y ONG.

El pasado 8 de marzo, el Ejército israelí envió a las organizaciones internacionales un mapa actualizado de esta Línea Naranja, que se desviaba un 11% de la Línea Amarilla y aumentaba la zona bajo control israelí a cerca del 64 % del territorio total de la Franja.

Mientras tanto, en la zona ocupada, las tropas israelíes han ido demoliendo cualquier estructura que quedara en pie y en el resto prosigue las matanzas pese al supuesto alto el fuego que le sirve de sordina para aumentar su impunidad.

AL MENOS SEIS MUERTOS EN BOMBARDEOS GENERALIZADOS
Ayer mató a al menos tres palestinos en un bombardeo sobre Deir Al Balah, en el centro de la Franja, cuando se encontraban cerca de un puesto de comidas de caridad. El ataque dejó también varios heridos, algunos de gravedad.

Unas horas antes un dron israelí mató a un palestino en Jan Yunis, cerca de la Línea Amarilla, donde el Ejército califica a cualquier persona como una «amenaza inminente». También dejó dos muertos y doce heridos en la densamente poblada por desplazados Mawasi y en los barrios de Tel Al Hawa y Zeitún de la ciudad de Gaza. Buques de guerra dispararon también contra la parte costera de la ciudad.

Por otra parte, el Gobierno israelí aprobó construir un complejo militar en el lugar donde estuvo la sede de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (Unrwa) de Jerusalén Este, que las autoridades de Israel desalojaron y demolieron en enero.

Concretamente, instalará un museo militar, una nueva oficina de reclutamiento y una oficina del ministro de Defensa, toda una declaración de intenciones que la ocupación ratificó con la fecha elegida, el denominado «Día de Jerusalén», en el que celebra la ocupación en 1967 de Jerusalén Este, anexionada en 1980.

«No hay nada más simbólico y justo que establecer la nueva Oficina de Reclutamiento de las FDI y las instituciones del sistema de seguridad precisamente sobre las ruinas del complejo de la Unrwa», defendió el ministro de Defensa, Israel Katz, reiterando la acusación de complicidad con Hamas. Israel no ha probado estos vínculos ni la supuesta falta de neutralidad de la organización, como determinó la Corte Internacional de Justicia.

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