El obispo de Bilbao dice que la inmigración será un gran desafío para la «identidad vasca»
Segura alerta también de que puede resultar un «factor crítico» para el euskera, cuya «situación es complicada»
Diario Vasco, , 15-05-2026El obispo de Bilbao, Joseba Segura, lanzó ayer un aviso sobre el escenario que puede darse en Euskadi en un futuro con la llegada de personas de otros países. En pleno debate migratorio y en mitad de la tormenta política abierta por el proceso regulatorio impulsado por el Gobierno central, el prelado se refirió a cómo puede impactar la entrada de gente con otras culturas en la «identidad vasca» y en el euskera, sobre todo, recalcó, ante la crisis demográfica en la que está sumergido el territorio. Segura se mostró convencido de que en las próximas décadas Euskadi se enfrenta a una serie de retos que pueden cambiar por completo su paisaje. «No es difícil hacerse una idea de que, efectivamente, muchísimas cosas que damos por sentadas se van a poner en cuestión», reiteró en declaraciones a Radio Euskadi.
El prelado vizcaíno recordó que resulta «evidente» que, en este momento, «muchos jóvenes están cuestionándose la posibilidad de tener hijos, y eso va a tener repercusiones enormes». Y añadió, de nuevo aludiendo a la escasa tasa de nacimientos entre la población autóctona: «Yo creo que es el factor crítico de lo que va a ser la identidad vasca futura. Imagínate qué va a suceder si resulta que la gente que tiene clara la identidad tiene dudas respecto a si van a tener hijos o no dentro de 50 años, es evidente lo que va a suceder».
En su opinión, además, hay otro elemento a tener en cuenta. La escasa preocupación que existe entre la ciudadanía al abordar esta cuestión. Porque, para Segura, la sociedad no es consciente «del impacto que eso tiene» o «quizá hay otro tipo de razones» por las que no se quiere plantear. «Decir esto va a tener una consecuencia enorme en lo que ha sido, lo que es y lo que va a ser la identidad vasca, me parece que eso es evidente», insistió.
El prelado bilbaíno se mostró seguro de que la integración de los inmigrantes «ayuda a afrontar muchísimos retos demográficos», pero «por el otro lado pone un desafío enorme respecto a lo que significa ser vasco dentro de 50 años». Y, en especial, a la hora de hablar del euskera, un «tema fundamental» para Segura, sobre todo porque la lengua vasca «está ya en una situación complicada» y «pueda complicarse más».
«Por supuesto necesitamos gente que venga de fuera para hacer trabajos que nosotros no queremos o ya no sabemos hacer», insistió el obispo de Bilbao, quien en todo caso rechazó de plano el concepto de «prioridad nacional» impulsado por Vox y aceptado por el PP.
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