La falta del número de la Seguridad Social frena el acceso inmediato al trabajo legal de miles de migrantes
Los extranjeros cuya solicitud de regularización ha sido admitida a trámite siguen esperando para formalizar sus contratos de trabajo
El País, , 15-05-2026La ilusión de miles de migrantes que han ido recibiendo la admisión a trámite de su solicitud de regularización pasa ahora por unos momentos de inquietud, porque no acaban de recibir el número de la Seguridad Social que posibilita la firma de un contrato formal de trabajo. Son miles los expedientes en suspenso que acumulan ya los abogados sin haber recibido más comunicaciones. Cada mañana, Katerine, Adonái o Joel tienen como primera tarea mirar el buzón. ”Y nada”, ríe al teléfono la cubana Katerine Aguilar, que espera el número que le permitirá colocarse en una pizzería de su pueblo en Barcelona, Vilanova i la Geltrú. Mientras, siguen desempeñándose en lo que pueden, la limpieza, la construcción: “Nos vamos defendiendo con lo que va apareciendo”, dice optimista.
La admisión de su solicitud dejaba muy claro que no había que esperar más trámites para empezar a trabajar legalmente en cualquier sector y lugar de España, salvo el número de la Seguridad Social que les corresponde. “En unos días”, decía el papel, “recibirán en su domicilio y sin necesidad de acudir a ningún centro de la Seguridad Social” una resolución con el número para poder formalizar la asistencia sanitaria de la familia, que deben comunicar también cuando empiecen a trabajar. “En unos días”. Pero los días pasan para Katerine, que recibió aquel papel el 24 de abril. Y para Adonái Aquino, hondureño de 23 años, que estudiaba ingeniería informática en su país y al que ahora le rondan tres posibles contratos, de teleoperador, de técnico informático o de algo relacionado con ventas, dice por teléfono desde Cornellà. “Varias empresas están interesadas, pero me falta el número de la Seguridad Social, así que no avanzo mucho”, explica.
En Legalteam, uno de los despachos de abogados extranjeristas de Barcelona, madrugaron con las solicitudes de regularización, fueron de los primeros en presentarlas y de los primeros en recibir las admisiones a trámite, pero el sistema parece haberse frenado ahí. Acumulan ya cientos de expedientes detenidos en ese punto. Guillermo Morales Catá, director general de la firma jurídica, considera que habría sido más fácil que la admisión a trámite ya hubiera llegado con el número en cuestión ya asignado y desconfía de la eficacia del reparto del correo ordinario, por las dificultades que puedan presentar algunas viviendas. “Así que tenemos personas autorizadas a trabajar, pero sin poder trabajar, un logro burocrático refinado”, ironiza. “Por ahora solo tenemos silencio administrativo, desde finales de abril. La expresión que han utilizado, ‘en unos días’, se ha convertido en un concepto filosófico: ¿serán 15 días, un mes, un ciclo lunar?”, vuelve a ironizar sin perder el optimismo.
De forma ordinaria, con el número de identificación del extranjero, el NIE, que aparece en la admisión a trámite, habría sido suficiente para acudir a una oficina de la Seguridad Social y haber tramitado el alta. Así lo están haciendo en Comisiones Obreras, no quieren esperar, dicen, a que envíen la carta, han optado por tramitarlo como siempre. José Antonio Moreno, responsable confederal de Migración del sindicato, explica que la cláusula que ha incorporado el ministerio solo ha servido para la confusión en la que cree que están los despachos de los abogados. “Han mezclado [la Administración] la sanidad pública con la Seguridad Social, creo que era innecesario, pero, en todo caso, a nosotros no nos está suponiendo ningún problema”, asegura. Lo están gestionando como lo han hecho siempre. En algunas organizaciones, como Cear, aseguran que algunos migrantes sí han recibido cartas con la asignación del número de la Seguridad Social.
El director general de Legalteam, sin embargo, rechaza que ellos estén confusos. Él mismo, cuenta, consultó a la Seguridad Social, y le contestaron con las mismas palabras que tienen en la página oficial de la Secretaría de Estado: “El número de la Seguridad Social se asignará automáticamente durante la tramitación de las solicitudes. La asignación se realizará de forma centralizada, sin necesidad de gestiones adicionales, y se notificará a la persona interesada para su conocimiento”. Dejan bien claro que no hay que ir a las oficinas de la Seguridad Social.
El buzón de Joel Arismendi sigue vacío y él trabajando en la construcción a la espera de poder formalizar un precontrato como ayudante de almacén, el mismo que presentó para su regularización. Desde el 8 de mayo los días se alargan más de lo debido y el buzón no da noticias. “He trabajado en un poco de todo, en la construcción, entregando folletos en la calle, vendiendo productos, de todo”, explica este hombre de 43 años natural de la República Dominicana. Recuerda, tiempo atrás, el día que se cortó en una mano y no encontraba asistencia sanitaria para coserle unos puntos de sutura, hasta que dio con la Cruz Roja, cosas de la irregularidad. Le gusta estar en España, aunque vaya “de un trabajo en otro”, pero espera con ansiedad el dichoso numerito que estabilice su situación laboral.
Otro abogado extranjerista, en Granada, Vicente Marín, secunda las palabras de su colega Guillermo Morales Catá. “No hemos recibido la asignación de la Seguridad Social para ninguno de los cientos de expedientes que ya han llegado admitidos a trámite. Tampoco otros compañeros. Y podríamos hacerlo de un modo ordinario, pero como la admisión indica que se recibirá esa comunicación estamos a la espera”, afirma.
El ministerio de Migraciones, que pilota la regularización, no ofrece por ahora datos sobre cuántas personas han sido ya admitidas a trámite, pero aseguran que la Seguridad Social está tramitando los números de afiliación a buen ritmo y en los próximos días les llegará la comunicación a los interesados por correo postal. No es un trámite automático, requiere un tiempo de gestión, recuerdan. Dicen que va todo según lo previsto.
Los trámites, en efecto, son complejos y van cayendo en distintas oficinas. Cuando los migrantes tengan sus papeles definitivos, pueden pasar algunos meses, acudirán a las dependencias policiales donde les tomarán las huellas y les expedirán su Tarjeta de Identidad de Extranjero, una especie de DNI que saca del limbo a estas personas y les sitúa en la legalidad, de modo que puedan entrar y salir de España, algo que ansían muchos de ellos, que llevan años sin ver a los suyos. Todo se irá alargando y tomando su tiempo.
En esta regularización extraordinaria se espera que formalicen su estancia en España alrededor de medio millón de personas, pero quizá los expedientes, es decir, las personas que lo intenten, sean muchos más, como ya preveía el propio Ministerio de Migraciones en un documento interno de trabajo. Por el momento no hay datos sobre cómo van avanzando las gestiones. Más de 130.000 extranjeros cursaron su solicitud en la primera semana tras la entrada en vigor del proceso y por entonces se habían asignado 55.000 citas presenciales. Después se cortó la información que permitiría establecer una cadencia semanal, de modo que se pudiera calcular si podrán cumplirse los plazos previstos.
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