Sánchez visitará al Papa en el Vaticano antes de que viaje a España

El Gobierno se apoya en la posición de León XIV para defender su regularización extraordinaria y su política a favor de la inmigración

El País, Carlos E. Cué, 15-05-2026

El papa León XIV, en línea con su antecesor, Francisco, se ha convertido en un referente de sectores progresistas de todo el mundo por su mensaje sobre la inmigración y su enfrentamiento directo con su compatriota Donald Trump. Este fenómeno, que ya se vio de forma muy clara con el argentino Francisco, es atípico, ya que los pontífices suelen ser mucho más referente para el mundo conservador y católico, pero estos dos últimos han logrado mucho apoyo también entre progresistas no creyentes. En ese contexto, Pedro Sánchez y León XIV han pactado una visita del presidente español al Vaticano para reunirse con el Papa poco antes de que este viaje a España para un largo viaje oficial en el que el Ejecutivo tiene puestas muchas expectativas políticas.

Sánchez viajará a Roma a finales de mayo para ver al Pontífice, según ha adelantado la agencia EFE y ha podido confirmar EL PAÍS. La cita llegará así unos días antes de que León XIV viaje a España, donde tiene previsto que visite Madrid, Barcelona y las Islas Canarias, porque uno de los ejes de la visita es precisamente la inmigración.

La Iglesia española ha sido, a través de Cáritas, una de las principales impulsoras de este proceso de regularización extraordinaria que está en marcha y cuyo plazo expira justo antes de que llegue el Papa. La regularización, muy criticada por el PP y Vox, tiene el apoyo también de la patronal. Pero para Sánchez y su Gobierno es decisivo este discurso pro inmigración muy activo de la Iglesia, algo que ha llevado a la ultraderecha a enfrentarse abiertamente a los obispos, de quienes Santiago Abascal llegó a decir que hacen “negocio” con la inmigración irregular.

Es la Iglesia, que atiende a muchos de ellos y les ayuda a buscar trabajo e instalarse en España, la que más ha presionado a favor de una regularización que Sánchez confía en que sea un éxito y se pueda convertir incluso en una baza electoral, aunque de momento las encuestas muestran que la sociedad está muy dividida sobre este proceso.

Por eso el Gobierno tiene puestas muchas expectativas en el viaje del Papa, que no tendrá solo el foco en la inmigración, sino también en lo pastoral, con misas multitudinarias, pero que sí tendrá un componente político muy claro. León XIV pronunciará un discurso en el Congreso que sin duda tocará la inmigración y otros asuntos sensibles, y por eso el Ejecutivo confía en que el viaje ayude a que muchos españoles cambien de opinión sobre su rechazo a la inmigración. La Moncloa espera que la visita del Pontífice genere también una reflexión dentro de la derecha, ya que el PP, al contrario que Vox, no ha dado el salto de criticar al Santo Padre, y todo indica que no lo hará. El Gobierno pretende explotar una cierta contradicción, que considera que se verá, para tratar de ganar una batalla política que, de momento, al menos según las primeras encuestas, tiene muy difícil, porque el discurso antiinmigración ha calado en sectores importantes de la sociedad, no solo los más conservadores.

Por eso es cada vez más frecuente ver a los ministros de Sánchez, tradicionalmente alejados de la Iglesia, usando al Papa como referente frente a la oposición. Esta misma semana, en pleno choque entre el Ejecutivo y el presidente canario, Fernando Clavijo, la portavoz del Gobierno, Elma Sáiz, dijo que ella se quedaba con las palabras de León XIV, que había alabado el tratamiento dado a la crisis del hantavirus, y lo usó para desautorizar al líder canario, que sigue aún criticando el operativo.

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