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El Kremlin y los bulos: Seguridad Nacional advierte de la desinformación de Putin para «polarizar a la sociedad»

El informe anual del órgano que asesora a Sánchez sobre cuestiones estratégicas pone en alerta sobre las falsedades de Rusia para «erosionar la confianza en las instituciones democráticas»

Canarias 7, Melchor Sáiz-Pardo, 13-05-2026

El Gobierno de Pedro Sánchez pone en su punto de mira al Kremlin y a sus supuestos bulos para dividir a la opinión pública española. El informe Anual de Seguridad Nacional 2025, que ha visto la luz en las últimas horas, lanza una de las advertencias más contundentes de los últimos años sobre la amenaza de la desinformación y sitúa a Rusia como uno de los principales actores detrás de campañas destinadas a «polarizar a la sociedad», erosionar la confianza en las instituciones y debilitar el apoyo occidental a Ucrania.

El documento, elaborado por el Departamento de Seguridad Nacional —el órgano de Presidencia del Gobierno encargado de asesorar a Sánchez en cuestiones estratégicas para el Estado— sostiene que «las campañas de desinformación se han consolidado como un vector destacado de inestabilidad» y alerta de que ya forman parte de las llamadas estrategias híbridas dirigidas contra Europa y España.

Según el informe, «la Federación de Rusia continúa desarrollando campañas desinformativas, especialmente de naturaleza oportunista, contra España, Europa y regiones de su interés en África e Iberoamérica». El texto apunta además que una parte «significativa» de los intereses del Kremlin se ha centrado en «influir en las élites y liderazgos políticos de los Estados» con el objetivo de «reducir el apoyo que se presta a Ucrania», generar «desconfianza en las instituciones democráticas» y difundir «posturas prorrusas».

Seguridad Nacional advierte de que Moscú no solo ha mantenido estas operaciones, sino que las ha sofisticado y expandido. El informe señala que «el Kremlin ha potenciado el uso de proxies con fines desinformativos para lograr una penetración más orgánica de sus narrativas» y añade que Rusia «ha explorado diferentes entornos, hasta la fecha con menor incidencia, como TikTok o Discord, para la ejecución de estas estrategias».

El documento describe un escenario en el que la Inteligencia Artificial multiplica la capacidad de influencia y dificulta cada vez más distinguir entre contenido real y manipulado. «La IA ha dejado de ser únicamente una herramienta de producción para convertirse en un soporte integral de campañas hostiles», subraya el informe.

A juicio de Seguridad Nacional, «la facilidad de traducción, elaboración y difusión de contenidos de manera masiva ha potenciado la capacidad de penetración y de saturación de la ‘infoesfera’ occidental». Además, alerta de que «la sofisticación de la herramienta dificulta contrastar la veracidad de la información».

Seguridad Nacional identifica varias líneas narrativas recurrentes en estas campañas. Una de las principales es la explotación de crisis, catástrofes o emergencias para alimentar el descontento ciudadano. «Los vacíos informativos en las crisis son explotados sistemáticamente», afirma el documento.

El informe asegura que el «ecosistema pro-Kremlin actúa de manera oportunista» y activa campañas destinadas a «ahondar en el malestar»

En este sentido, el informe asegura que el «ecosistema pro-Kremlin actúa de manera oportunista» y activa campañas destinadas a «ahondar en el malestar, agravar el descontento social y atacar a las instituciones del Estado». Entre las narrativas más repetidas figura la idea de que «los líderes políticos no socorren a sus ciudadanos ante situaciones de emergencia, mientras desvían recursos a Ucrania para su enfrentamiento con Rusia».

El documento explica que estas campañas suelen desarrollarse en tres fases: «publicación rápida de hipótesis especulativas», «amplificación en plataformas» y «anclaje mediante piezas audiovisuales de apariencia testimonial». Todo ello, añade, persigue «erosionar la confianza en instituciones y servicios de emergencia».

La inmigración es otro de los grandes focos señalados por el informe. Seguridad Nacional alerta de que «la narrativa sobre migración se entrelaza con la inseguridad» y denuncia la difusión de deepfakes y contenidos manipulados para fomentar la polarización social. El texto destaca además que «el uso de material audiovisual fabricado incrementa su poder de persuasión».

Torre-Pacheco
Como ejemplo concreto, el informe menciona el episodio de Torre-Pacheco, ocurrido en julio de 2025, donde se detectó «un aumento de actividad digital sobre inmigración ilegal» y donde «la intensidad narrativa precedió a la escalada de violencia física». Para el organismo, este caso evidenció «la capacidad de la desinformación para traspasar dimensiones» y convertirse en un problema de seguridad pública.

El análisis también alerta de intentos de penetración ideológica dentro de instituciones del Estado. «Se detectan estrategias hacia la influencia dentro de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y Fuerzas Armadas», señala el texto, que apunta a actores vinculados al «extremismo, antieuropeísmo y afinidad con Rusia».

Uno de los aspectos más llamativos del informe es la advertencia sobre la fabricación artificial de consensos sociales. «Se persigue la creación de una «realidad epistémica fragmentada»», sostiene el documento. Según Seguridad Nacional, el objetivo es «fabricar un falso consenso social mediante la interacción masiva de agentes autónomos» para «fracturar la percepción de la realidad compartida».

Ante este escenario, el Gobierno prepara una Estrategia Nacional contra las Campañas de Desinformación. El informe recuerda que en 2025 se aprobó el procedimiento para elaborar esta estrategia y define el fenómeno como «una amenaza de alta capacidad disruptiva que requiere la colaboración de todos los actores relevantes de la sociedad».

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