«A qué esperan a tapiar esos pabellones»

Los vecinos de Altza asisten escépticos a una operación de limpieza de las antiguas naves de Zardoya en manos de okupas desde hace años

Diario Vasco, Aingeru Munguía, 12-05-2026

Los vecinos de Herrera expresaron esta mañana una alta dosis de escepticismo ante el inicio de las tareas de limpieza organizadas por el Ayuntamiento en las antiguas naves industriales de Zardoya Otis, que hoy sirven de cobijo para más de un centenar de okupas. «¿No podían haber limpiado esto antes?», se preguntaba una vecina que padece los olores y las consecuencias de esta situación desde hace tiempo. Otros altzatarras mostraron su incredulidad por que no se hayan derribado estos antiguos inmuebles hace tiempo y la mayoría no entendían «por qué no se tapian» para evitar que malvivan en su interior estas personas, que «se pelean, amenazan y roban» a los vecinos.

Tal y como estaba previsto, desde primera hora comenzó a actuar un dispositivo municipal de limpieza provisto de excavadoras, camiones y dumpers para sacar toda la mugre de la zona, sin entrar dentro de unos edificios hasta que lo ordene el juzgado. Los okupantes estaban avisados desde el viernes pasado –unos carteles pegados a las vallas en castellano, euskera, francés y árabe lo advertían– que esta operación iba a tener lugar en la zona y no se produjo ningún incidente, dado que el operativo se centraba en aclarar el exterior de estas naves donde se apilan toneladas de residuos lanzados desde el interior. Un vehículo de la Guardia Municipal y cinco agentes vigilaron durante toda la jornada en inmediaciones.

«Rodeados de mugre»
Los vecinos que pasaban por la zona opinaban de forma diversa, aunque la nota común era de indignación por los años que llevan viviendo «entre ratas». «Las del Náutico pronto que las han limpiado en cuanto las han visto, pero aquí llevamos años rodeados de mugre y de roedores. Es de vergüenza cómo estamos viviendo». Esta mujer explicó que por la noche los okupantes «salen en grupo de los pabellones y van a amenazar y a robar a la gente al apeadero de Adif, ubicado a solo unos metros, o se ponen a robar en los coches y en los garajes. Que tapien estos edificios, que ya está bien», reclamó.

«Me han robado dos veces»
Manuel Cantero, un vecino de edad avanzada, pasó por la zona a media mañana y reconoció que le han asaltado «dos veces» en la calle Jolastokieta. «Se quedaron con mi monedero. Ya no voy más por esta calle».

Dos mujeres no entendían por qué estos edificios llevan años sin uso y en pie. «Lo tenían que haber derribado hace años. Oxigraf lleva 30 años cerrado ¿Por qué no obligan a sus dueños a que lo derriben?», se preguntaban.

Lilian López, una venezolana jubilada, que lleva un cuarto de siglo en España y 18 años en Altza, no comprende la impunidad de los ocupantes de estos ruinosos edificios. «Es terrible la situación. Ahora me da miedo andar por aquí. Esto hay que derribarlo ya. Nosotros también emigramos, pero vinimos aquí a trabajar. Esta gente hace lo que quiere. No hay control, la Policía tiene las manos atadas. Si tuviera 10 años menos yo me iba de aquí».

Numerosos vecinos ya se preguntaban dónde irán estas problemáticas personas cuando derriben los pabellones: «Algunos vinieron aquí cuando les cerraron el edificio de Martutene y dicen que algunos han intentado entrar en el antiguo Instituto de la Construcción de Altza».

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