La agenda de León XIV en España

La Vanguardia, Editorial, 06-05-2026

Ayer se hizo pública la agenda oficial del papa

León XIV durante su visita a España, que se desarrollará entre el 6 y el 12 de junio, con escalas en Madrid, Barcelona y las islas de Gran Canaria y Tenerife. Se trata de una agenda muy equilibrada, con un perfil institucional de primer nivel, pero también con fuerte componente social, que incluye encuentros pastorales multitudinarios, y en la que destaca el discurso que el Sumo Pontífice pronunciará en el Congreso, en una sesión sin precedentes que reunirá a los miembros de las dos cámaras.

León XIV es el tercer Papa que visita España, después de que Juan Pablo II lo hiciera en cinco ocasiones y Benedicto XVI en tres. Este Papa, que se sienta en la silla de Pedro desde hace ahora un año, viajará a España en una fase especial­mente convulsa de la escena internacional, en la que no ha dudado en tomar una posición contraria a la del presidente norteamericano Donald Trump, sobre todo en lo tocante a la guerra y a la suerte de los inmigrantes.

Este asunto tiene su correlato en España, donde el partido ultraderechista Vox ha expresado su rechazo a las po­líticas del Gobierno encaminadas a regularizar la situación de importantes contingentes de inmigrantes, y ha enarbolado las banderas discriminatorias de la denominada prioridad nacional, enfrentándose por este motivo a la jerarquía católica de nuestro país. Es probable que las palabras del Papa ante el Congreso abunden en su posición so­lidaria con los más desfavorecidos y,

por tanto, contengan elementos que difícilmente pueden complacer a los extremistas.

Las primeras jornadas del viaje de León XIV tendrán por escenario Madrid. Los Reyes le recibirán en el aeropuerto, para después trasladarse al Palacio Real, donde se celebrará una recepción en la que participarán autoridades y representantes de la sociedad civil. Más tarde, el Papa visitará un centro de acogida de personas sin hogar. En días sucesivos alternará este tipo de encuentros de vario rango con grandes reuniones pastorales y con entrevistas con autoridades, como por ejemplo el presidente del Gobierno, siendo la intervención ante el Congreso, primera de un Papa que visita España, una de sus últimas actividades en la capital.

Esta atención a diversos estamentos de la sociedad española será también la pauta seguida por León XIV durante su visita a Barcelona, adonde llegará a última hora del día 9 para presidir una vigilia en el Estadio Olímpico. El día siguiente la agenda papal será particularmente densa y diversa, incluyendo visitas al monasterio de Montserrat y también a la prisión de Brians 1 y a un centro de Cáritas en la parroquia de Sant Agustí del barrio del Raval, además de a la basílica de la Sagrada Família. Este último será sin duda uno de los momentos más seguidos de su estancia barcelonesa, puesto que el Papa presidirá la inauguración y bendición de la torre de Jesús, cuyos 172,5 metros de altura culminan el templo. Está previsto que dicho acto, que coincide con el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí, goce de gran cobertura mediática y adquiera repercusión global.

El periplo español de León XIV continuará los días 11 y 12 en el archipiélago canario, que durante los últimos años ha sido el puerto europeo de arribada para buena parte de la inmigración. De nuevo, el Papa subrayará allí su atención a las personas sin recursos que, procedentes en su mayoría del continente africano, arriesgan la vida en busca de horizontes de progreso. Lo hará acercándose al muelle de Arguineguín, en la costa suroccidental de Gran Canaria, emblema de la crisis migratoria tras haberse convertido en un centro de llegada y de primeras atenciones donde se han hacinado gran número de refugiados. Al día siguiente, en Tenerife, León XIV visitará otro centro de acogida de inmigrantes, situado en Las Raíces, antes de dar por terminado su recorrido español y regresar a Roma.

León XIV es un Papa atento a los problemas del mundo actual y dispuesto, según hemos tenido ya ocasión de comprobar, a tomar partido por los desamparados, aun a riesgo de indisponerse con alguno de los mandatarios más poderosos del mundo. España, cuyo Gobierno progresista ha tomado medidas políticas avanzadas en materia de inmigración, puede ser una buena caja de resonancia para sus mensajes. No se descarta, tampoco, que aproveche la ocasión para pronunciarse sobre los abusos pedófilos, un asunto históricamente silenciado en el seno de la Iglesia.

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