Sheinbaum reprocha a Ayuso su defensa en México de Hernán Cortés

El homenaje a Hernán Cortés organizado junto a Nacho Cano provoca tensión con sectores del oficialismo y colectivos indígenasLa presidenta madrileña lleva al país norteamericano su batalla cultural sobre la Hispanidad entre protestas y críticas“Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades, están destinados a la derrota”, responde la presidenta mexicana

La Vanguardia, Asier MartiarenaAsier Martiarena/Madrid, 05-05-2026

Isabel Díaz Ayuso ha convertido su viaje institucional a México, para ”intensificar” las relaciones con el que es el segundo país inversor en la región, en un nuevo episodio de la batalla cultural que desde hace años libra en España alrededor de la Hispanidad, lo que le ha granjeado no pocas críticas en el país norteamericano. Incluso de la presidenta, Claudia Shienbaum, quien ha advetido que están destinados a la derrota quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades.

Lo que debía ser una agenda de encuentros económicos y políticos, como resumía el Gobierno madrileño el viaje oficial emprendido por la presidenta de la Comunidad de Madrid, ha terminado derivando en una polémica de alto voltaje simbólico después de que la dirigente madrileña participara este lunes en un homenaje a Hernán Cortés y a Isabel la Católica que ha provocado críticas del oficialismo mexicano, protestas indígenas y la cancelación del acto previsto inicialmente en la Catedral Metropolitana de Ciudad de México. Todo ello, además, en contraste con la posición más prudente mantenida por la Corona española en los últimos años, después de que Felipe VI reconociera públicamente los “abusos y controversias” cometidos durante el periodo colonial.

La ceremonia, finalmente trasladada al Frontón México – sede del musical Malinche dirigido por Nacho Cano – , había sido concebida como una “Celebración por la Evangelización y el Mestizaje en México”. El cambio, envuelto en polémica, se decidió a última hora después de que la Arquidiócesis Primada informara de que los organizadores no habían reunido todos los permisos necesarios para celebrar el evento en la Catedral. La decisión evitó además que el homenaje se desarrollara en pleno centro histórico de la capital mexicana, a escasa distancia de la iglesia donde reposan los restos de Cortés y donde colectivos indígenas habían convocado una protesta paralela contra lo que consideran una “exaltación de la conquista española”.

Lejos de rebajar el tono, Ayuso aprovechó el acto para reivindicar abiertamente el legado español en América y denunciar los discursos que, a su juicio, pretenden reinterpretar la conquista desde el resentimiento histórico. “Nunca la libertad pida perdón por ser libertad”, afirmó la presidenta madrileña en una intervención cargada de referencias al mestizaje y a la comunidad cultural hispanoamericana. Sin citar expresamente ni al expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ni a la actual mandataria, Claudia Sheinbaum, Ayuso consideró “incomprensible” que todavía haya dirigentes que “quieran vivir del odio” para “rehuir del presente y de sus obligaciones”.

La dirigente popular insistió además en una idea que lleva años defendiendo. La reivindicación de la herencia compartida entre España y América Latina frente a lo que considera una lectura revisionista de la historia impulsada por sectores de izquierda e indigenistas. “Habría que ser muy zotes para odiarnos y compartir los apellidos”, afirmó.

El acto contó también con la intervención de Nacho Cano, convertido desde hace tiempo en uno de los principales defensores culturales de la figura de Cortés. El compositor sostuvo que el conquistador extremeño fue también “el fundador de México” y trató de despolitizar el homenaje pese al evidente trasfondo ideológico que lo rodeaba. “No hay ningún tema político aquí”, aseguró.

El acto ha tenido la respuesta este martes de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien en la ceremonia del 164º aniversario de la Batalla de Puebla ha dicho: “A quienes reviven la Conquista como salvación, les decimos: están destinados a la derrota (…). Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades, están destinados a la derrota”.

La controversia, sin embargo, ya había escalado en las horas previas. El grupo parlamentario de Morena en Ciudad de México cargó duramente contra la visita de Ayuso y la acusó de acudir al país a homenajear “a quienes destruyeron civilizaciones enteras”. En redes sociales, dirigentes oficialistas la vincularon con la “ultraderecha española” y cuestionaron sus contactos políticos y empresariales en México. El presidente del Senado mexicano, Gerardo Fernández Noroña, llegó a calificarla de “súper fascista”.

La polémica ha terminado envolviendo una visita que, en origen, perseguía reforzar los vínculos económicos e institucionales entre Madrid y distintos estados mexicanos, pero que ha quedado inevitablemente atravesada por un debate histórico y político que sigue siendo profundamente sensible en México. La exigencia de disculpas a España por los abusos cometidos durante la conquista, impulsada durante los últimos años por López Obrador y asumida parcialmente por sectores del oficialismo mexicano, ha convertido cualquier reivindicación positiva de figuras como Cortés en un asunto explosivo.

Las críticas no se han limitado a México. Desde España, Movimiento Sumar y Podemos también han acusado este martes a Ayuso de utilizar el viaje institucional para alimentar una agenda ideológica y tensionar las relaciones con el país latinoamericano. La coordinadora general de Sumar, Lara Hernández, sostiene que la presidenta madrileña se ha propuesto “dinamitar” los vínculos entre ambos países, mientras que el dirigente de Podemos Pablo Fernández ha calificado de “infame” la visita oficial.

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