La Iglesia marca la pauta en la campaña andaluza y Juanma Moreno pasa de la inmigración
Abascal lo fía todo a la «prioridad nacional» para darle la vuelta a los sondeos
La Razón, , 06-05-2026Con la Iglesia hemos topado. Emitió ayer la Archidiócesis de Sevilla un comunicado conjunto firmado por los once obispos andaluces con motivo de las elecciones del próximo 17 de mayo.
Pedían los prelados a los feligreses de la región
«discernir entre las distintas alternativas con fidelidad»
a los «principios morales» que sustentan la Fe católica. Y mencionaban, entre otros ideales: «El respeto a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural». O, el más ligado a la contienda política: «Dado el contexto actual y salvando el derecho de los Estados a regular sus flujos migratorios,
la acogida al inmigrante».
Se reafirma pues el clero en su visión humana de un fenómeno que desde hace tiempo
agita el voto de la derecha en nuestro país
y que, sin embargo, el presidente de la Junta y candidato a la reelección ha preferido eludir de su campaña electoral. A pesar del pulso con Vox, que hace de la «prioridad nacional» su principal reclamo para escalar un par de escaños y arrebatarle al PP la mayoría absoluta.
Consideran los mandos populares en Andalucía que el votante católico, generalmente más ubicado en la derecha que en la izquierda, tiene clara cuál es la jerarquía y si la posición de la Iglesia es favorable a la inmigración, no serán ellos los que enmienden su discurso.
La tesis, por tanto, es que entre un político y un presbítero, el devoto ni siquiera duda. De hecho, en las filas del PP dan por sentado que a
Santiago Abascal
le va a pasar factura su
choque monumental con la Conferencia Episcopal
a cuenta del susodicho sintagma, que impregna todo su discurso político tras los recientes pactos en Extremadura y Aragón. Y que da a entender que los españoles de pata negra irán por delante de los inmigrantes en las ayudas sociales.
«Su prioridad es el negocio»
, replicó el presidente de Vox a los mandos eclesiales cuando estos dijeron que «la Iglesia no se mueve a nivel de eslogan» y que su prioridad, siempre, será «la dignidad de toda persona humana». También, la del inmigrante.
Ahora, escuchadas las palabras de los obispos andaluces, en el PP de Moreno se reafirman en su apuesta por no mencionar la inmigración en el preludio de los comicios. El objetivo es no inflar ni a Vox ni a la izquierda con según qué debates nacionales que, calculan los populares, podrían tener un impacto directo. Como ocurrió en anteriores citas, caso de Aragón. Allí, el PP tiene testado que el anuncio de la regularización masiva de inmigrantes espoleó a Vox.
Espantar los debates nacionales
Juanma Moreno
quiere ponerle sordina a la inmigración a pesar de que la temática sigue en boga –con menor intensidad– por los efectos de la regularización, que la cúpula de Génova rechazó de manera rotunda. Para
Alberto Núñez Feijóo
no hay por dónde coger la medida, que, sin embargo, cuenta con un aval crítico del clero.
Pasaron desapercibidas las palabras de
Luis Argüello
, presidente de la Conferencia Episcopal, en un reciente diálogo con la portavoz popular
Cayetana Álvarez de Toledo.
El máximo representante de la Iglesia en nuestro país avaló la iniciativa por la necesidad de normalizar la situación de sin papeles que trabajan, pero rechazó el trámite elegido por Moncloa: sin consenso político y de espaldas al Parlamento. Y, lo más importante, reconoció que puede generar un «efecto llamada» indeseado en Europa.
A diferencia del PP andaluz, que no quiere hablar de inmigración, y cuando lo hace apenas se moja, Vox basa su toda campaña en la inmigración, seguro de que así logrará captar a votantes de distintos caladeros para revertir el frenazo que apunta la demoscopia. Abascal busca votos en las clases obreras para evitar un resultado peor o pintiparado al de 2022.
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