Un estudio señala que la crispación política tensiona la buena convivencia de Iruñea

El Diagnóstico de la Convivencia en Iruñea, que acaba de realizar el Ayuntamiento, arroja como una de sus principales conclusiones que la crispación política tensiona la buena convivencia de la ciudad, donde existe una preocupación por el avance del racismo.

Gara, , 05-05-2026

La distancia que puede existir entre el ámbito de la política y el de la vida social ha quedado patente en el estudio que ha realizado el Ayuntamiento de Iruñea como base para la elaboración del I Plan de Convivencia de la ciudad, ya que ha puesto en evidencia que la crispación política tensiona la buena convivencia en la capital navarra.

Así lo anunció ayer el alcalde, Joseba Asiron, en una comparecencia ante los medios en la que dio a conocer los resultados de ese estudio y en la que estuvo acompañado por portavoces de los grupos municipales que conforman el equipo de gobierno: Garbiñe Bueno, por EH Bildu; Mikel Armendariz, de Geroa Bai, y Txema Mauleón, de Contigo-Zurekin.
El alcalde recordó que este trabajo y el posterior plan «responden a uno de los compromisos programáticos» y que el objetivo era «escuchar la voz de la ciudadanía, institucional y al tejido asociativo». Un plan que es importante realizar, como pone en evidencia el dato de que «un 82% de la ciudadanía cree necesario un Plan de Convivencia».

El diagnóstico, que servirá de «base valiosa» para elaborar ese plan, ha sido realizado a partir de «una encuesta ciudadana a 828 personas, con aportaciones de los grupos políticos municipales, salvo UPN y PP, que declinaron participar», además del Gobierno de Nafarroa y diversas entidades y del análisis de diferentes fuentes documentales.

Entrando al detalle de las cifras obtenidas, Asiron señaló que, según el citado diagnóstico, el 71% de la ciudadanía califica la convivencia actual en Iruñea «como buena o muy buena, dato que contrasta fuertemente con otro: el 88% percibe un alto nivel de crispación en el debate político».

Ambos indicadores demostrarían «lo alejadas de la realidad que estarían las estrategias de polarización de determinadas formaciones políticas que llevan a que el 91% de la ciudadanía perciba que el enfrentamiento es cada vez mayor pese a que en su entorno no lo es. Se da la paradoja de que la ciudadanía no vive enfrentada, pero el espacio político está cada vez más polarizado».

AVANCE DEL RACISMO

Otro ámbito de preocupación por la amenaza que entraña para la convivencia tiene que ver con «el crecimiento de discursos hostiles hacia la población migrante». Así, según reveló Asiron, «el racismo o la xenofobia se posicionan como la principal problemática que afecta a la convivencia para el 39% de la población».

Frente a estos elementos que la amenazan, como punto positivo en la convivencia se destaca que Iruñea cuenta con «un tejido social fuerte» y se pone en valor la convivencia en los barrios.

También se indica en el diagnóstico que la desigualdad social afecta a la convivencia, por lo que resulta primordial que exista «igualdad de oportunidades», y se pone en valor que existen mecanismos de participación, pero que «no siempre son inclusivos», por lo que el reto pasa por conseguir que «sean más accesibles».

En relación con la memoria vinculada a la violencia política, el alcalde apuntó que «un 70% de la ciudadanía considera prioritario incorporar medidas específicas de reconocimiento y memoria de las víctimas de ETA y de otras violencias políticas», añadiendo que «un 82% coincide en la importancia de evitar su instrumentalización política».

Y sobre las tensiones vinculadas a «ruido, ocio, fiestas, molestias vecinales, turistificación, vivienda y densidad de usos», indicó que «existe un consenso claro en el que la respuesta institucional no puede basarse exclusivamente en normativa o sanción, sino que debe apoyarse en instrumentos prácticos de mediación y prevención».

QUE UPN Y PP PARTICIPEN

Una vez realizado el diagnóstico, Asiron explicó que el objetivo es que para mediados de noviembre esté redactado el Plan de Convivencia de cara a que en el debate presupuestario se puedan incluir las partidas pertinentes para desarrollarlo ya en 2027.

De cara a la siguiente fase de elaboración del plan, el alcalde animó a UPN y PP «a reconsiderar su posición y participar activamente en su redacción», porque Iruñea «necesita este plan y desde el mayor consenso posible, porque la ciudad convive, pero necesita cuidar cómo convive».

En la misma línea se expresaron los portavoces de los diferentes grupos municipales del equipo de gobierno del Consistorio. Así, desde EH Bildu, Garbiñe Bueno aseguró que «negarse a participar en este plan demuestra una desconexión con las necesidades de la ciudad y que no quieren renunciar al tono agresivo y hosco».

En referencia a «la autoexclusión» de UPN y PP, Mikel Armendariz, de Geroa Bai, señaló que «lo responsable es participar en el plan y defender las propias opiniones desde dentro». Y que ante la ausencia voluntaria de estas formaciones, se ha buscado que en el estudio «estuvieran representadas las personas que votan a UPN y PP».

Por Contigo-Zurekin, Txema Mauleón puso en valor que el diagnóstico confirma que «vivimos en una de las sociedades más inclusivas a pesar de que hay signos de alerta», como el racismo y la xenofobia, también destacados por los anteriores portavoces municipales.

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