"En la Península no quieren ver la realidad"
Canarias, aún golpeada tras la oleada de los cayucos: "Cuando venga el Papa le diré que ha fallado la humanidad"
Fernando Clavijo espera que la visita de León XIV sitúe la crisis migratoria canaria en el centro del debate europeo. Mientras, Moussa y Baba, dos malienses llegados a Tenerife en cayuco, rehacen su vida entre partidos de fútbol y clases de español
El Mundo, , 05-05-2026«Soy optimista con la visita del Papa. Primero, porque en el momento más duro, en el año 2024, cuando teníamos llegadas masivas de 200 y 300 migrantes diarios, la única puerta que se nos abrió fue la del Papa Francisco. Y gracias a esa puerta el tema tomó una dimensión internacional y se empezaron a remover algunas voluntades». Para Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias, supuso un alivio que León XIV mantuviera la agenda fijada por su predecesor, que antes de su fallecimiento en abril del año pasado había marcado en rojo la visita a las islas por la crisis migratoria. «Quiero estar cerca de los gobernantes y del pueblo», decía Francisco. Y ahora Robert Francis Prevost hará lo propio.
«Por primera vez en la Historia un Papa visita Canarias, Gran Canaria y Tenerife, para hablar de Derechos Humanos, de valores cristianos, de respeto a las personas», señala Clavijo, que, no obstante, mantendrá el tono crítico. «Si el Papa me pregunta qué ha fallado en esta crisis, le respondería que ha fallado la humanidad. La humanidad en su conjunto», destaca. «Tenemos una responsabilidad con el continente africano. Va a duplicar su población de aquí al año 2050. La edad media en España y en Europa supera los 40 años. En África es de 19 años. Es un continente joven, lleno de vitalidad y es normal que la gente quiera buscar un futuro mejor. Y Europa necesita a esas personas que se incorporan, porque si no nuestro Estado de Bienestar no va a ser sostenible, lo que se tiene es que hacer con orden», dice.
Esa «vitalidad» que señala el líder de Coalicion Canaria se palpa cada día en las islas. Clavijo habla con Crónica en el Parlamento de Canarias en medio de la votación del decreto con las medidas anticrisis por la guerra contra Irán. Con una fascitis plantar recién diagnosticada, su habitual atuendo presidencial camisa blanca, traje de chaqueta oscuro presenta como novedad unas zapatillas deportivas negras.
A seis kilómetros de allí, en la plaza de la Parroquia de San Luis Gonzaga de Taco (Tenerife) también lucen calzado deportivo Baba Demba y Moussa Coulibaly, dos menores procedentes de Mali a los que se les olvida rápidamente lo que les costó conseguirlo cuando se les cruza un balón y empiezan a jugar con él como si no hubiera mañana. Los dos tienen 17 años, llegaron a la isla en patera y quieren ser «o futbolistas o historiadores».
«El fútbol es su pasión. Cuando no lo juegan en la cancha lo hacen con el móvil», explica Airam, su psicólogo en el centro DEMENA SAMU San Matías en el que se alojan. No han podido federarse por problemas con el padrón y aunque han participado en el Campus Sansofé, un proyecto inclusivo-social organizado por la Fundación del CD Tenerife y la Universidad de La Laguna, aspiran a más. «A veces jugamos partidos con otros centros, pero lo que nos gustaría es estar en un equipo», explica Baba, aficionado al Barcelona y acostumbrado a jugar de extremo derecho. Moussa, del Real Madrid, se defiende mejor en el centro del campo.
Moussa Coulibaly y Baba Demba, malienses de 17 años, llegaron a Tenerife en cayuco.
Moussa Coulibaly y Baba Demba, malienses de 17 años, llegaron a Tenerife en cayuco.Paulino OribeAraba Press
Reactivación de la ‘ruta canaria’
En 2023, Canarias cerró el año con la llegada a los puertos de 39.910 inmigrantes en 610 embarcaciones. La reactivación de la ruta canaria, considerada la más peligrosa del mundo, hizo la llegada de personas por vía marítima se incrementara un 154% con respecto a 2022, superando el número alcanzado en la denominada crisis de los cayucos de 2006. En 2024, la cifra subió aún más, alcanzando el récord histórico de 46.843 personas llegadas por vía marítima irregular, muchos de ellos niños que quedaban bajo el paraguas del Gobierno de Canarias.
«En El Hierro, donde la población de derecho es de 11.000 personas, pero de hecho son 6.000 o 7.000, tuvimos 26.000 migrantes. Se multiplicó por cuatro la población. Y parece una bobería, pero los vecinos se quedaron hasta sin pan. Cuando llegaba un cayuco la isla se quedaba sin existencias porque había que darle el bocadillo a los migrantes y el panadero sólo hace pan para los clientes habituales. También nos quedamos sin transporte público, porque allí no hay guaguas (autobuses) disponibles para temas turísticos como en otras islas», recuerda Clavijo.
En lo que llevamos de 2026 han llegado 10.515 personas, un 25% menos que en 2025, que cerró con 35.935, entre ellos, Moussa y Baba. El primero llegó hace año y medio. El segundo, hace 10 meses. Moussa habla en un tono muy bajo, apenas audible, y no le gusta recordar su angustiosa travesía en cayuco. Lo resume con un «fue una pesadilla». Baba es más descriptivo: «Fueron cuatro días de trayecto y lo pasé muy mal. Iba con 63 personas en el cayuco, aunque no conocía a nadie allí. Pasé mucho frío y llegó un momento en el que ya no podía comer nada. Si comía algo, lo vomitaba». Baba huyó de Mali, un polvorín que amenaza por desestabilizar el Sahel, tras la muerte de sus padres. La junta militar que gobierna el país desde 2020 sufre continuos ataques por parte de los rebeldes tuareg unidos en el denominado Frente de Liberación de Azawad y los yihadistas filiales de Al Qaeda.
La ruta canaria fue abierta, sin saberlo, por dos jóvenes saharauis que arribaron a Fuerteventura en una pequeña embarcación de madera en 2006. Veinte años después de su llegada, esta ruta migratoria atlántica no se ha detenido, con migrantes procedentes de Senegal, Mali, Gambia, Mauritania, Nigeria, Guinea Ecuatorial, Guinea, Argelia, Guinea Bissau, Ghana, Cabo Verde, Costa de Marfil y Sudáfrica. «Parece que no se entiende que nosotros somos región ultraperiférica pero somos igual de Europa que Berlín o Estocolmo. Y tenemos que dar respuesta a un fenómeno de gran magnitud a la vista de lo que está ocurriendo en África. Y dada la ausencia de cooperación que están teniendo Europa y Estados Unidos, probablemente la ruta canaria se vuelva a recrudecer en los próximos tiempos. Y no se puede poner toda esa presión sobre un territorio que es frágil. Cuando llegan al muelle de La Restinga, en El Hierro, están llegando a Europa. Y muchos vienen engañados pensando que llegan a Madrid o Barcelona».
Moussa y Baba no sabían que llegaban a Tenerife, pero ahora quieren quedarse. Aunque aún no se han adaptado a los abruptos cambios de tiempo que provocan los microclimas ni a la comida. «Les cuesta mucho comerse el potaje canario, aunque ya he logrado que le pongan gofio. Y les pasa lo mismo con el pescado, que ellos acostumbran a comerlo con picante, que les encanta», explica Airam, que lleva siete meses tratándolos en el centro DEMENA SAMU San Matías. Con su experiencia en el sector, que comenzó hace siete años cuando atendía a los recién llegados a los muelles de las islas con la Cruz Roja, les inculca «la cultura del esfuerzo».
‘Deben hacer las cosas lo mejor posible’
«Les recalco que deben hacer las cosas bien, lo mejor posible. Tienen que entender que todos los españoles y europeos, vía impuestos, hacen un sacrificio para que ellos puedan salir adelante. Por eso, si hay compañeros que hacen las cosan mal, hay que señalárselo, para que no den una excusa a los estereotipos racistas que pululan por España y nos afectan a todos. Por ejemplo, cuando se acusa a a los canarios de aplatanados o a los vascos por brutos», asegura.
En estos momentos, los dos jóvenes malienses no están escolarizados como tal. Acuden al CEPA (Centros de Educación de Personas Adultas) y dan clases de español y cursos de formación y alfabetización. Las actividades al aire libre se concentran en los fines de semana. Pero son numerosos los casos en los que jóvenes escolarizados deben dejar su entorno y marchar a la Península. «Algunos lo agradecen, otros hacen escritos de que se quieren quedar y no hay tu tía», afirma el psicológo.
«Lo que en la Península no quieren ver es una realidad. Ellos no ven el estado en el que llegan a la costa, las dificultades de tener las instalaciones masificadas para poder garantizar el interés superior del menor, que viene garantizado por los Derechos de la Infancia y por los tratados internacionales. Y aunque muchos de los migrantes que llegan a las islas no quieren quedarse aquí, hay que distinguir entre adultos y menores. Los adultos pasadas las 72 horas, pueden circular y continuar rumbo a su destino, pero con los menores es diferente, tenemos una responsabilidad sobre esos niños y esas niñas que llegan porque ha fracasado la política migratoria y la política de protección de la frontera», critica Clavijo.
Canarias llegó a tener 13.000 menas y su intento de reparto de 400 de ellos por el resto de España supuso la ruptura de Vox con el PP en cinco gobiernos autónomicos en 2024. Hoy tienen a su cargo 3.090. «La excusa era que no se podía aceptar la ridícula cifra de 400 menores de edad a distribuir en toda España. Y luego de ello sacan una bandera electoral. A mí me parece una irresponsabilidad y creo que hay determinados acuerdos en los que los partidos políticos deberíamos tener la altura de miras para en al menos cinco o seis cosas alcanzar grandes acuerdos. Se requiere un Pacto de Estado. Y la migración sin lugar a dudas es una de ellas. Y la vivienda otra. Sin embargo vemos lo que ocurrió esta semana, que perjudica a cientos de miles de inquilinos. Porque lo que se busca no es el acuerdo, ni el sentido común, lo que se busca es empujar al otro a posiciones extremas para ellos sacar rédito electoral. Y mientras sobrecargas al más vulnerable y al mas débil, que en este caso son las islas», critica el mandatario autonómico.
A corto plazo, Clavijo tiene el foco puesto en la Comisión Sectorial de Migración del 18 de mayo, donde espera «conocer de una vez la posición de España» respecto al Pacto Europeo de Migración y Asilo que califica de «un pacto indecente que permite a los ricos pagar para no acoger migrantes» y que, paradójicamente, se aprobaría y entraría en vigor el 12 de junio que es «el día en el que Papa está en Tenerife lanzando un mensaje a la humanidad entera de cómo tenemos que atender a la migración con valores cristianos y con la dignidad de que son seres humanos». Moussa y Baba, en cambio, se centran en el domingo 10 de mayo, cuando el Barcelona y el Real Madrid disputan El Clásico. «Esta vez tienen que ganar los blancos, que Baba lleva toda la temporada metiéndose conmigo y tengo que devolvérsela», concluye Moussa.
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