El Papa defiende el derecho a controlar fronteras pero exige tratar a los migrantes «como seres humanos, no como animales»

«Como pastor no puedo estar a favor de la guerra; han muerto demasiados inocentes», ha añadido a bordo del avión papal.

ABC, Javier Martínez-Brocal, 24-04-2026

El Papa León XIV ha regresado este jueves a Roma tras once días de viaje apostólico por cuatro países de África. Desde el avión ha añadido un mensaje rotundo: «No puedo estar a favor de la guerra». Durante una rueda de prensa a bordo del avión papal, el Pontífice ha respondido sobre la crisis migratoria, que será protagonista durante su próximo viaje a Canarias: ha defendido el derecho de los Estados a poner reglas en sus fronteras y ha reivindicado que, a los emigrantes que llegan no se les puede tratar «peor que a las mascotas».

El Pontífice acababa de partir desde Malabo, donde había celebrado una misa ante unas 100.000 personas en un estadio, para despedirse de Guinea Ecuatorial, pero no parecía cansado. Ha sido su segunda rueda de prensa formal con vaticanistas, y en ella se ha manejado con mucha soltura ante preguntas incómodas. Incluso ha bromeado y ha esquivado bien los charcos en cuestiones delicadas como las relaciones con EE.UU. e Irán, la bendición de parejas homosexuales o la inmigración. Además, ha desvelado también algunos detalles personales como el hecho de que lleva en el bolsillo la foto de un niño que le recibió con un cartel en Líbano el pasado mes de diciembre y que ha fallecido durante esta guerra.

«La cuestión no es si cambia el régimen o no cambia el régimen, la cuestión es cómo promover los valores en los que creemos sin la muerte de tantos inocentes», ha dicho cuando le han preguntado «qué llamamiento dirige a Estados Unidos, Irán e Israel para salir del punto muerto y detener la escalada». «Como Iglesia y como pastor, –lo repito– no puedo estar a favor de la guerra», ha afirmado el Pontífice, con la mirada puesta especialmente en Irán, Líbano y Oriente Próximo, donde ha denunciado la muerte de inocentes y reclamado que se respete el derecho internacional. «Me gustaría animar a todos a esforzarse por buscar respuestas que provengan de una cultura de paz y no de odio y división».

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Frente a la lógica de la intervención armada, ha pedido «una nueva actitud y una cultura de paz». «Me gustaría alentar la continuación del diálogo por la paz, que las partes intenten poner todos los esfuerzos para promover la paz, alejar la amenaza de la guerra y que se respete el derecho internacional», ha reclamado.

«Condeno el asesinato de personas. Condeno la pena de muerte. La vida de todas las personas –desde la concepción hasta la muerte natural– debe ser respetada y protegida»

Papa León XIV

También ha sido tajante al abordar la pena de muerte, después de ser preguntado por nuevas ejecuciones con la horca en Irán. «Condeno todas las acciones injustas. Condeno el asesinato de personas. Condeno la pena de muerte», ha afirmado. Y ha añadido la doctrina tradicional de la Iglesia católica en este sentido: «La vida humana debe ser respetada y la vida de todas las personas –desde la concepción hasta la muerte natural– debe ser respetada y protegida».

Cuando le han interrogado sobre si no le preocupa que sus encuentros con líderes de regímenes autoritarios se conviertan en un «lavado de imagen» para estos políticos, ha dicho que aunque «no siempre hacemos grandes declaraciones de crítica, de juicio o de condena» hacia estas personas, «se lleva a cabo muchísimo trabajo entre bastidores para promover la justicia, causas humanitarias, liberar a presos políticos o afrontar situaciones de hambre, de enfermedad».

Respuestas a la crisis migratoria
En materia migratoria, con la vista puesta en su próximo viaje a España y el debate abierto tras la apertura del proceso extraordinario de regularización por parte del Gobierno, León XIV ha planteado una pregunta de fondo que, a su juicio, precede a cualquier discusión fronteriza: «¿Qué hace el Norte del mundo para ayudar al Sur del mundo?». La pregunta le había sido planteada por la periodista española Eva Fernández, de la radio COPE, en representación del resto de reporteros en lengua española. «Santidad, sabe que el tema de la migración en España produce gran debate y polarización. ¿Qué podría decirnos a los españoles, en concreto a los católicos respecto a la inmigración?», le ha preguntado.

El Papa ha defendido que un Estado «tiene derecho a establecer normas en sus fronteras». «No digo que todos deban entrar sin un orden, creando a veces en los lugares a los que van situaciones más injustas que las que han dejado atrás», ha añadido. «Pero, dicho esto, me pregunto: ¿qué hacemos en los países más ricos para cambiar la situación en los países más pobres?», se ha preguntado retóricamente. «Quizá a nivel mundial deberíamos trabajar más para promover una mayor justicia, igualdad y el desarrollo de estos países africanos, para que no tengan la necesidad de emigrar a otros países, a España, etc.», ha sido su propia respuesta. Su propuesta es «intentar, tanto con ayudas estatales como con inversiones de las grandes empresas ricas, de las multinacionales, cambiar la situación en países como los que hemos visitado en este viaje».

Sobre la crisis migratoria

«No digo que todos deban entrar sin un orden, creando a veces en los lugares a los que van situaciones más injustas que las que han dejado atrás. Pero, son seres humanos y no podemos tratarlos peor que a las mascotas o a los animales».

León XIV

Además, el Pontífice ha querido recordar que «en cualquier caso, son seres humanos y debemos tratar a los seres humanos de forma humana, no tratarlos muchas veces peor que a las mascotas, a los animales». Desde esa perspectiva ha señalado el desafío al que se enfrentan las naciones: «Un país puede decir que no puede acoger a más personas, pero cuando llegan, son seres humanos y merecen el respeto que le corresponde a todo ser humano por su dignidad».

No a la bendición de parejas del mismo sexo
También le han pedido su opinión sobre «la decisión del cardenal Reinhard Marx, arzobispo de Múnich y Freising, de conceder permiso para bendecir a las parejas del mismo sexo en su diócesis». «La Santa Sede ya ha hablado con los obispos alemanes y ha dejado claro que no estamos de acuerdo con la bendición formalizada de las parejas —en este caso, parejas homosexuales, como usted ha preguntado— o de parejas en situaciones irregulares, más allá de lo que el Papa Francisco ha permitido específicamente al decir que todas las personas reciban la bendición», ha respondido. «Todos son acogidos (en la Iglesia), todos están invitados, invitados a seguir a Jesús y a buscar la conversión en su propia vida. Ir más allá de esto hoy, creo que puede causar más desunión que unidad, y que deberíamos tratar de construir nuestra unidad sobre Jesucristo y sobre lo que Jesucristo enseña. Esta es mi respuesta a la pregunta».

«Estoy muy contento con todo el viaje», ha confesado, y ha destacado el valor de «encontrarme con el pueblo con este entusiasmo». Durante la conversación con los periodistas que le acompañaron desde Malabo, en Guinea Ecuatorial, última etapa de su visita de once días a África, el Papa ha insistido en que la prioridad de la Iglesia no es la intervención política sino el anuncio del Evangelio. «La primera palabra no es esa», ha explicado al referirse a quienes esperan del Pontífice pronunciamientos sobre gobiernos concretos. «El viaje debe interpretarse sobre todo como la expresión de querer anunciar el Evangelio, de proclamar el mensaje de Jesucristo».

León XIV ha reconocido que en sus desplazamientos es frecuente que se le interrogue sobre conflictos internacionales o regímenes políticos, pero ha subrayado que su misión principal sigue siendo pastoral. Se trata de «visitar a las personas», acompañarlas en su fe y en su sufrimiento, y fomentar también con los dirigentes «una mayor apertura a pensar en el bien del pueblo».

Su próximo viaje será a España
«Dejemos aquí la rueda de prensa, que algunos de ustedes tienen hambre y nos van a traer la comida», ha cortado por lo sano tras 19 minutos de conversación. Tras responder cinco preguntas, y después de once días de intenso viaje por cuatro países de África, el Papa ha mirado de modo enigmático a los 70 reporteros que le acompañaban y les ha visto tan agotados que ha dicho que está deseando «visitar varios países de América Latina. De momento no está confirmado, ya veremos. Esperamos». «Espero que estén listos para otro viaje, ya con las baterías cargadas», ha bromeado.

León XIV ha aterrizado en Roma a las 19:18. Con la foto de un niño símbolo de la muerte de inocentes que lleva en el bolsillo, ha comenzado una nueva etapa de su Pontificado. Hace solo once días partió de Ciudad del Vaticano. A su regreso, la Ciudad Eterna lo acoge como la voz de la conciencia en un mundo en guerra.

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