La "prioridad nacional" se convierte en el pegamento de los acuerdos autonómicos de PP y Vox
Como en Extremadura, el acuerdo aragonés, sellado este miércoles, se opone a la acogida de niños, niñas y adolescentes no acompañados e incluye el compromiso de trabajar para el retorno a sus países. Además, los 'populares' han pactado con la extrema derecha suprimir el impuesto sobre la emisión de gases contaminantes o el programa de enseñanza del idioma y la cultura marroquíes en los colegios.
Público, , 23-04-2026El Partido Popular (PP) asume como propio el concepto “prioridad nacional”. Lo hace en público, con los acuerdos de Extremadura y Aragón, y también en privado. Fuentes de Génova, tal y como han explicado a este medio, no rechazan la terminología ni consideran que esté alejada de sus principios, aunque sí deslizan que Vox está queriéndola “exhibir con toda intensidad” en contraposición a posiciones como la de María Guardiola, que ni siquiera la incluyó en su discurso de investidura. Está por ver si lo hará el aragonés Jorge Azcón, tras haber sellado este miércoles su propio pacto con la ultraderecha.
Lo cierto es que el PP ha hecho equilibrios en los últimos días y horas. Una especie de sándwich. La semana pasada terminó con los populares extremeños firmando un acuerdo con Vox que incluía la “prioridad nacional” en el acceso a los servicios sociales. Este martes a media tarde, los de Alberto Núñez Feijóo rechazaban en el Congreso una moción de Vox que defendía ese principio y que incluía, además, otros puntos. Pocas horas después, saltaba la noticia en Aragón: PP y Vox alcanzaban también en tierras del Ebro un acuerdo cuya política social se fundamenta —sorpresa— en la “prioridad nacional”.
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Las fuentes del entorno de Feijóo consultadas son cristalinas. El PP no tiene nada en contra de ese concepto como “principio de inspiración” y su voto en contra a la moción de Vox este miércoles tiene que ver con que “Vox quería llegáramos más allá de lo firmado en Extremadura y Aragón”. En ese texto que se ha votado en el Congreso —que el PP ha pedido votar por puntos, algo a lo que Vox no ha accedido—, los ultraderechistas proponían, por ejemplo, “repatriar a todos los inmigrantes que se encuentren de forma ilegal en nuestra Nación”.
Dos cosas están claras. Una es que el PP defiende sin manías el principio de “prioridad nacional”. Otra es que cada uno de los dos partidos firmantes hablan de él desde una perspectiva distinta. Los populares, como un “principio de inspiración”. Vox, como “el punto de partida” —en palabras de Óscar Fernández en la investidura de Guardiola— para alcanzar “una meta”. La meta, también lo ha dicho, se resume en una frase: “Nosotros, primero; lo nuestro primero”. O en otra: “Los españoles, primero”.
Es una perspectiva xenófoba que el PP niega que esté en los acuerdos, aunque los dos textos hablan sin ambages de “prioridad nacional”. Las fuentes que ha consultado Público evitan tomar como propias esas palabras de Fernández.
Pacto PP-Vox en Aragón
En muchos de sus puntos, los acuerdos de Extremadura y Aragón son muy parecidos, aunque hay algunas diferencias. No en el campo de las migraciones. Ahí son un calco. Los pilares de carga son los mismos: absoluto rechazo a la política migratoria del Gobierno; oposición “por todos los medios legales, jurídicos y políticos” a la acogida de niños, niñas y adolescentes no acompañados y el compromiso de trabajar para el retorno a sus países de origen; “ni una plaza más” para acogidas; supresión de las oenegés que trabajen para atraer “inmigración ilegal”; endurecimiento de la “disciplina” en los centros de menores o la prohibición del burka y el niqab en los espacios públicos.
El pacto también contiene muchas medidas de fomento de la natalidad como deducciones fiscales por nacimiento o adopción de hijos. En materia de seguridad, PP y Vox sitúan la okupación como uno de los principales problemas de Aragón y anuncian, por otra parte, más inversión en las policías locales. En el documento, que se ha enviado a los periodistas minutos antes de las 20 horas de este miércoles, también hay un apartado sobre vivienda. Destacan dos puntos. Uno, la construcción de 4.000 pisos en los próximos cuatro años. Otro, como no podría ser de otra manera, la “prioridad nacional” para acceder a ellos y, en general, a toda la vivienda protegida.
Una parte central de la vida y la economía aragonesas la ocupa el sector primario. El acuerdo blinda el regadío, se compromete de nuevo con la tan anunciada lucha contra la Agenda 2030, hace una defensa enardecida de la caza —a la que premia quitándole el 80% de la tasa por servicios de expedición de licencias y permisos— y establece las bases para una colaboración público-privada más firme en la gestión forestal.
En el ámbito de la economía y la industria, PP y Vox fortalecen el compromiso de Aragón con los polémicos centros de datos, que son controvertidos por la cantidad de agua y energía que necesitan; y, entre otras cosas, incluyen políticas para el fomento de los trabajadores autónomos.
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Consulta aquí el documento del acuerdo de gobierno entre PP y Vox en Aragón
Público
El presidente del PP de Aragón, Jorge Azcón, y el líder de Vox en la región, Alejandro Nolasco, al anunciar que ambos partidos han llegado a un acuerdo para la investidura de Azcón.
Muchas medidas también en el apartado de la educación y la universidad. Destacan la inclusión en los planes de estudios de los estudiantes de la Historia del Terrorismo en España o la supresión del Programa para la Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, además de la “implantación progresiva del bachillerato concertado”. También se trabajará por la gratuidad de la escolarización de los cero a los tres años.
A nivel sanitario, se incrementará el presupuesto, se tratarán de acortar los tiempos de espera de las listas quirúrgicas o se abrirán nuevos centros sanitarios. También se especifica que el gobierno de Aragón trabajará siempre teniendo en cuenta lo que llaman “una perspectiva de familia”. Jorge Azcón y Alejandro Nolasco no se han olvidado tampoco del catalán y han pactado la supresión del Instituto Aragonés del Catalán y la reforma de la ley del Patrimonio Cultural Aragonés para “librar a Aragón de la imposición del catalán”.
En términos de reparto de carteras, Vox asumirá la Consejería de Servicios Sociales y Familia, la Consejería de Agricultura, Ganadería y Alimentación y la Consejería de Medio Ambiente y Turismo, además de la vicepresidencia primera del gobierno y la vicepresidencia primera de las Cortes. Y al contrario de lo que ocurrió en el acuerdo de 2023, en este caso será Vox quien elija a uno de los dos senadores de asignación autonómica y no el PP. La elección del otro senador corresponde al PSOE.
El PP enseña la patita
Aunque desde el PP insisten en que ninguno de los puntos firmados con Vox va en contra de sus principios, lo cierto es que la formación que lidera Santiago Abascal ha logrado que los populares vayan más lejos que nunca en muchos campos. Por el momento, parece que el pacto en Castilla y León se hará todavía esperar, pero resulta imposible no ver en cada uno de los acuerdos autonómicos un preludio de lo que puede ser un gran acuerdo estatal en caso de que, en las próximas elecciones, que deberían celebrarse en 2027, a PP y Vox les den los números.
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