Lengua árabe

A la última · A riesgo de que María Guardiola no me permita volver a pisar Cáceres, les confieso que hace muchos años me dio por aprender árabe

Diario Vasco, Pío García, 20-04-2026

A riesgo de que María Guardiola no me permita volver a pisar Cáceres, les confieso que hace muchos años me dio por aprender árabe. Estuve … un año recibiendo clases en unas aulas de la Asociación Mundo Inmigrante. Las impartía un filólogo marroquí que aquí trabajaba en lo que podía. Comprobé que era un idioma a la vez fascinante e imposible, con esos hermosos caracteres que serpentean de derecha a izquierda y sobre los que cae un chaparrón de puntitos y virgulillas. Aún conservo el cuaderno de ejercicios. Uno lo abre por cualquier sitio y le parece estar leyendo devotas aleyas coránicas, aunque en realidad allí solo está escrito ‘El niño va a la escuela’ o ‘Mamá compra naranjas’, que fueron las cimas literarias a las que llegué.

Comprenderán ustedes mi susto al ver que, en el pacto firmado entre PP y Vox en Extremadura, se recoge expresamente la «suspensión del programa para la enseñanza de la lengua árabe». ¡Tendré que andarme con ojo! Ese cuaderno, en Badajoz, me señala como delincuente en potencia y candidato a la extradición. Hay que reconocer la novedad de fundar un pacto de gobierno sobre el orgullo de la ignorancia, aunque no será fácil desarrollarlo. Lo malo de haber erradicado el analfabetismo es que a María Guardiola le costará encontrar un consejero de Educación que no tenga al menos la ESO aprobada.

En cualquier caso, en virtud de una elemental coherencia, habrá que eliminar el álgebra y el número cero de las clases de Matemáticas, borrar todo rastro de Averroes en los libros de Filosofía, quitar unas 4.000 palabras del diccionario y pedirles a los vecinos de Alcántara y de Guadalupe que vayan pensando otro nombre para el pueblo.

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