CARTAS AL DIRECTOR
Fingir ser feliz
El País, , 17-04-2026Sobreviví a dos intentos de suicidio producto de maltrato de género, nadie lo vio venir. Porque esa es la mentira: creemos que el dolor tiene cara, que la depresión se nota. No es así. Yo sonreía Recuerdo la ambulancia, el frío, la soledad. Sin mi madre ni mi padre, ambos en otros país. Estaba atravesando algo que nadie me explicó que podía pasar. En urgencias me curaron la herida, me pusieron un parche y me hicieron esperar. La psiquiatra me dijo que pidiera ayuda en un centro y me dejó ir. Salí igual de sola, pero más rota. Nadie habla de darlo todo en una relación y solo recibir golpes, De perderte poco a poco: el sueño y la identidad. Vivimos fingiendo estabilidad porque así encajamos. Porque mientras más aparentamos estar bien, más nos respetan. Pero ese respeto es falso: nace de traicionarnos a nosotros mismos. Nadie ve lo que hay detrás de una sonrisa. Nadie espera que alguien “como tú” se rompa. Por que en esta sociedad el fingir ser feliz te da respeto.Yinela Cheribin. Málaga La regularización masiva de inmigrantes en situación irregular aprobada por el Gobierno ya estaba tardando, pues no tiene ningún sentido que más de medio millón de residentes en nuestro país siga viviendo de manera clandestina, a pesar de ocupar muchos de los puestos de trabajo que, por alguna razón inconfesable, rechazamos los oriundos. Como dijo la portavoz del Gobierno en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, sin inmigrantes desaparecerían más de 9.000 bares en España, se cerrarían miles de colegios, muchos de nuestros ancianos perderían sus cuidadores, la cosecha se quedaría en el campo, etc. Medidas como estas son las que retratan de manera clara a cada uno de los partidos que nos piden el voto cuando llegan las elecciones.Mario Suárez. Pilas (Sevilla)El resultado de las elecciones legislativas en Hungría tiene una lectura interesante en el panorama político español que no sé si sabrá ver el PP: la derrota de Orbán puede ser un punto de inflexión en el peso político que tienen hasta ahora Vox y otros partidos europeos de extrema derecha. Su descarado e incondicional apoyo a Orbán podría permitir al PP dar un golpe de efecto en el tablero autonómico si se atreviera a convocar ahora elecciones en las comunidades en las que Vox se cree justificado para imponer al PP su programa, de la A a la Z, a pesar de las notables diferencias de escaños. Es más que probable que una proporción considerable de votantes de Vox votara al PP y ello se repitiera incluso en las futuras elecciones generales, una vez invertida la tendencia que ha hecho crecer de forma sorprendente al partido de Abascal en los últimos meses. Dicho esto, ¿es esperable que este PP tenga el olfato político de tomar una decisión de ese calibre? Yo creo que no. José Manuel Martínez Alcalde. GranadaEl concierto de Rosalía en Barcelona, durante su gira Lux, ha reabierto el debate del límite entre la libertad de los artistas y el trabajo de los fotoperiodistas. Es comprensible que los artistas quieran controlar su imagen, pero no deja de ser un concierto de cara al público, por lo que me parece excesivo que se haya prohibido el acceso a los fotoperiodistas. Creo que limitar la labor periodística impide ofrecer una visión completa y plural de los acontecimientos culturales. Carla Ferrer Valls. BarcelonaLos textos tienen que enviarse exclusivamente a EL PAÍS y no deben tener más de 200 palabras (1.250 caracteres sin espacios). Deben constar nombre y apellidos, ciudad, teléfono y DNI o pasaporte de sus autores. EL PAÍS se reserva el derecho de publicarlos, resumirlos o extractarlos. No se dará información sobre estas colaboraciones. CartasDirector@elpais.es
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