«Por fin voy a poder trabajar con seguridad y aportar a mi familia»

El colombiano Reinaldo Moreno cuenta los días para regularizar su situación y buscar empleo «de lo que sea»: se siente tan ilusionado como expectante con el proceso

Diario Vasco, Jorge Napal, 16-04-2026

El proceso de regularización de inmigrantes ha arrancado en Gipuzkoa en medio de una gran expectación. Son muchos los sueños que están en juego, ahora … más cerca que nunca de hacerse realidad. La medida extraordinaria llega como agua de mayo para Reinaldo Moreno Asprilla, que aterrizó en Donostia hace seis meses y no deja de pensar en la oportunidad que se le abre con el inicio del plazo de solicitudes.

«La verdad es que todo ha coincidido en el tiempo y puedo decir que me siento afortunado. Estoy tan ilusionado como expectante con el proceso que se ha abierto», confiesa este colombiano de 43 años.

La posibilidad de trabajar legalmente y acceder a una estabilidad económica le aporta una tranquilidad que hasta ahora le había sido esquiva. «Es muy importante para nosotros tener esta oportunidad. Venimos de un país con muchas dificultades; por fin voy a poder trabajar con seguridad y ayudar a mi familia», señala Moreno, que reside en Donostia junto a su esposa.

Ambos decidieron emigrar «por la difícil situación económica que atravesábamos». A comienzos de este año, su país afrontó una de sus peores crisis fiscales en décadas.

El déficit del Gobierno Nacional Central alcanzó el 6,4% del PIB en 2025 y se proyecta que llegue al 6,8% en 2026. Este deterioro, marcado por el aumento del gasto y el estancamiento de los ingresos, ha elevado la deuda pública por encima del 62% del PIB, dibujando un escenario que dificulta unas condiciones de vida estables para la ciudadanía. «Por eso emigramos. Ahora estoy a la espera de completar toda la documentación y poder empezar a trabajar lo antes posible. Solo quiero ayudar a mi familia», insiste.

Con ese objetivo, se ha puesto en contacto con Cáritas Gipuzkoa, la misma entidad que ya ayudó a su esposa hace tres años. «Nos están asesorando y ahora estamos esperando el informe de vulnerabilidad», explica.

Las organizaciones sociales y los colectivos de migrantes están llamados a desempeñar un papel clave en este proceso. Muchas de estas entidades actuarán en la práctica como una oficina de Extranjería, ya que, junto con los Servicios Sociales, elaborarán los informes de vulnerabilidad necesarios para quienes no dispongan de empadronamiento, facilitando así su acceso a la regularización.

La oportunidad que ahora se abre supone un punto de inflexión para dejar atrás una situación administrativa irregular que le ha situado en una posición especialmente vulnerable. «Cuando llegué trabajé durante un mes en paquetería, pero aquello se truncó. No cumplieron lo acordado, no me pagaron y fue prácticamente mes y medio de trabajo gratis».

Moreno relata sin rodeos una realidad que esta medida aspira a combatir. «Siempre hay quien se aprovecha de estas situaciones. Ya me lo habían advertido. No pensé que me pasaría, pero me ocurrió;espero que la situación pueda ir cambiando a partir de ahora».

Si todo sigue su curso con arreglo a lo previsto, su vida podría dar un giro importante en los próximos meses. «Estoy dispuesto a trabajar en lo que sea, aunque mi especialidad es la construcción y el dibujo arquitectónico. De hecho, en mi país me gradué como arquitecto», explica.

Ahora, su prioridad es clara: encontrar estabilidad y empezar de nuevo.

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