«La pobreza infantil es muy alta en Canarias y debe ser una prioridad»

La doctora en Psicología señala que estos niños y niñas no pueden comer las proteínas suficientes para su desarrollo o costear el material escolar

Canarias 7, Dánae Pérez Perdomo, 12-04-2026

María Ángeles Espinosa cogió las riendas de Unicef España el pasado febrero. La investigadora, doctora en Psicología y profesora de Psicología Evolutiva y de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) analiza en esta entrevista el estado de la pobreza infantil en Canarias, donde se reunió esta semana con el presidente Fernando Clavijo, así como las prioridades de su mandato.

–¿Cuál es la radiografía de la pobreza infantil en Canarias?

–Los datos de pobreza infantil en España son bastante bochornosos, teniendo en cuenta que somos un país rico, aunque no nos lo parezca. Somos la decimoquinta potencia mundial en términos económicos. Y, sin embargo, tenemos unos datos de pobreza infantil muy altos. Solamente hay dos países de la OCDE que tienen datos de pobreza infantil más elevados que nosotros. Pero es cierto que, en el caso de Canarias, el porcentaje de niños y niñas que viven en condiciones de vulnerabilidad y exclusión, y carencia material es muy alto: en torno al 41,1%, lo que supone alrededor de siete puntos porcentuales por encima de la media del país. Con lo cual, debe ser una prioridad, una urgencia a atender.

–¿Qué rostros se esconden tras estos datos?

–En Canarias, también en España, son niños y niñas que pueden vivir en una familia donde ambos progenitores trabajan, pero que tienen enormes problemas y dificultades para garantizar los derechos básicos. Son niños y niñas que tienen problemas para comprar el material escolar al inicio del curso, que no pueden comer proteínas, carne, pescado, verdura, fruta, con la frecuencia necesaria para que su crecimiento físico y su desarrollo cognitivo esté garantizado. Son niños y niñas que no pueden ir a una excursión, que sus familias no pueden pagar la asistencia a una actividad extraescolar, como el resto de los niños.

Familias vulnerables
«Los progenitores trabajan pero tienen enormes problemas para garantizar los derechos básicos»
–¿Qué consecuencias tiene esta situación?

–Todo esto va generando en ellos una carencia, una limitación, que les va poniendo en condiciones de inferioridad con respecto a sus iguales, tanto en lo que tiene que ver con el desarrollo físico, con el desarrollo cognitivo, pero también con el desarrollo social y emocional. No son los niños pobres que estamos acostumbrados a ver en los países de bajos ingresos, descalzos, desnutridos y con harapos. No, la pobreza infantil en los países ricos, en nuestro país y en las distintas comunidades autónomas tiene las características que describo.

–Desde Unicef insisten en que este escenario se puede revertir con medidas rápidas y urgentes. ¿Cuáles proponen?

–Apostamos por la adopción de medidas combinadas, tanto de carácter estatal como de carácter autonómico. Por ejemplo, el anuncio que se hizo hace algunas semanas de la prestación universal por crianza, aprobada por el Consejo de Ministros, es una medida muy adecuada, pero que se tiene que dotar de recursos económicos ya, porque esa medida va a sacar a muchos niños y a muchas niñas de estas situaciones de vulnerabilidad y exclusión. Luego, las comunidades autónomas tienen que complementarla con sus propias medidas. En el caso de Canarias, puede ser la Renta Canaria de Ciudadanía. Esa combinación de ambas actuaciones puede sacar en corto o medio plazo a muchos niños y a muchas niñas de estas situaciones de pobreza infantil, que van a dejar una huella, no me atrevería a decir indeleble en sus vidas, pero son muy difíciles de eliminar.

Acciones
«Apostamos por medidas combinadas de carácter estatal y autonómico»
–¿Barajan otras acciones?

–Hay otras medidas complementarias: un aumento en la inversión de políticas destinadas a la infancia y la familia, mayor dotación de plazas escolares o de becas de comedor en la etapa 0 a 3 años, así como la inclusión de algunos servicios de educación en la cartera de servicios sociales en esa misma etapa, pero fundamentalmente son medidas económicas.

–Tuvo la oportunidad de trasladar esta realidad al presidente de Canarias el martes, ¿cómo fue el encuentro?

–Ha sido una reunión muy provechosa, en el sentido que nosotros, como entidad de defensa de los derechos de la infancia, le hemos transmitido todo nuestro agradecimiento por la colaboración y por la buena disposición de su administración, gobierno y distintas consejerías para trabajar con Unicef, pero también le hemos manifestado nuestras preocupaciones. Entre ellas, por supuesto, hemos señalado el tema de la pobreza infantil y el tema de la salud mental de los niños migrantes no acompañados, que son los más vulnerables al no disponer de un entorno familiar que mínimamente les proteja y garantice protección.

–¿Cuáles son las prioridades estratégicas de su mandato?

–Son las mismas que se vienen trabajando desde hace ya algún tiempo en Unicef: la pobreza infantil, la salud mental o la protección específica, como ocurre en Canarias con los niños migrantes, pero también de los niños que viven en el sistema de protección, que han tenido que ser separados de sus familias de origen, o la protección en el entorno digital para que sea igual que en el real, y todo ello atravesado por la participación infantil, que es el modus operandi de Unicef. Esas son las prioridades de mi mandato, más allá de captar fondos para poder seguir colaborandocon los programas específicos que Unicef Internacional establece como prioridades estratégicas de nuestra organización.

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