La inmigración explica ya el 40% del crecimiento europeo

Sin inmigración, la fuerza laboral se habría reducido en la mayoría de los países. Su mayor tasa de participación explica el 67% del aumento del empleo en la UE, según un informe de BBVA Research

La Razón, Especializada en información económica, en temas de laboral y formación. Redactora del suplemento Tu Economía., 12-04-2026

Europa

ha registrado uno de los mayores repuntes de la inmigración desde la pandemia. Desde 2020, el stock de población migrante ha aumentado en

11 millones de personas, un 13% más

, comparado con el 9% en Asia y el 4% en Estados Unidos.

Mientras que las entradas en la UE – 27 han alcanzado niveles históricamente elevados:

6,2 millones anuales entre 2022 y 2024, es decir, 2,5 millones más que antes de la Covid – 19. Aunque el aumento ha sido generalizado, se ha concentrado en unos pocos países. Solo

España y Alemania explican la mitad del incremento reciente de las entradas de inmigración en la UE

, según un informe publicado recientemente por

BBVA Research.

Otros países de menor tamaño, como Portugal o Países Bajos, también han registrado flujos muy elevados, a diferencia de Italia y Francia, donde los aumentos han sido más moderados. En

España, Portugal y Alemania, las llegadas de fuera de la UE representan más del 75% del total de entradas.

Solo en algunos países de Europa Central, los flujos procedentes de estados vecinos de la UE tienen un peso significativo. Por ejemplo,

Alemania es el principal destino para los emigrantes de Austria; Francia lo es para Bélgica; y Polonia es la tercera mayor fuente para Países Bajos.

Ucrania ha sido un motor clave de los flujos hacia los países de Europa Central. Mientras que América Latina explica una gran parte del aumento en España y Portugal.

La

inmigración ha sido un factor clave para el crecimiento económico de los últimos año

s. El aumento de la población extranjera en edad de trabajar ha compensado con creces la caída de la población nativa en ese mismo grupo, hasta el punto de explicar en torno al 40% del crecimiento del PIB de la UE entre 2022 y 2025.

Sin inmigración, la fuerza laboral se habría reducido en la mayoría de los países.

La

población extranjera también ha desempeñado un papel central en la creación de empleo. Su mayor tasa de participación laboral explica el 67% del aumento del empleo en la UE, con un impacto especialmente significativo en Alemania y Portugal.

Su contribución, en cambio, ha sido mucho menor en

Francia e Italia, donde la mejora reciente de la ocupación ha recaído sobre todo en la población nativa. España, por su parte, se sitúa en línea con la media comunitaria en lo que respecta a la aportación de la población extranjera al crecimiento del empleo.

Los inmigrantes en edad de trabajar son, además, más jóvenes que los nativos —aunque comienzan también a envejecer—. En la UE, el 47% tiene entre 25 y 49 años, frente al 30% de la población nativa. En España, los extranjeros representan el 28% de la población de entre 25 y 49 años, frente al 16% en Francia. En Alemania, la proporción es similar a la de España, pero muestra claros signos de descenso.

El porcentaje de

trabajadores extranjeros con alta cualificación ya supera el 30%,

mientras que la proporción de empleados extranjeros con bajo nivel educativo ha disminuido del 41% al 33% entre 2006 y 2024 —impulsada por los inmigrantes no pertenecientes a la UE (del 46% al 37%).—, mientras que aquellos con educación superior representan ahora el 32%, 11 puntos porcentuales más que hace dos décadas.

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