Presos en tercer grado se apuntan a la Escuela de Pastores para rehacer sus vidas
La Escuela de Pastores de Castilla-La Mancha ha formado a más de 500 personas desde que se creó hace cuatro años y su nivel de inserción laboral es muy alto
Diario Vasco, , 08-04-2026La Escuela de Pastores puesta en marcha por la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla – La Mancha hace cuatro años ha formado a más … de 500 personas en el manejo de pequeños rumiantes y su nivel de inserción laboral es tan alto que hasta presos en situación de tercer grado se han apuntado a los próximos cursos que se impartirán en la segunda quincena de abril en el centro de ‘El Chaparrillo’ de Ciudad Real.
Son reclusos en régimen de semilibertad a los que se permite cumplir la última parte de su condena saliendo de prisión para trabajar, estudiar o realizar actividades de inserción para regresar por la noche a dormir a su celda. Es el último paso para obtener la libertad condicional y deben haber demostrado una conducta apta para volver a la calle con nulo o bajo riesgo de reincidencia.
Presos en esta situación se han matriculado en la Escuela de Pastores de Ciudad Real. Su director, Pedro Luna, cree que su reinserción «puede funcionar muy bien en las explotaciones ganaderas donde encuentran una nueva vida y nuevos hábitos». «Estoy muy esperanzado en que puedan salir unos perfiles muy interesantes», explica el responsable de este centro de formación para futuros pastores. ‘Pastoreo y Manejo de Pequeños Rumiantes’ es el título de estos cursos a los que suelen apuntarse más inmigrantes extracomunitarios que españoles conscientes de que la falta de mano de obra ganadera en España les facilitará un puesto de trabajo de forma casi inmediata.
Las plazas de este último curso – es gratuito – se han agotado y los alumnos aprenderán materias como manejo y cuidado de ovejas y cabras, sistemas de alimentación – madre nodriza y ordeño – , economía de la explotación ganadera, programas de mejora y reproducción de razas y programa sanitario. También recibirán clases prácticas en granjas antes de convertirse en «operarios de ganaderías».
«No estamos buscando nuevas vocaciones de pastor sino cubrir una demanda de mano de obra», apunta Pedro Luna, «y para ello es muy importante que el ganadero facilite una vivienda en la explotación o bien en el pueblo porque hemos visto que en estos casos se disparan las contrataciones y llegan familias con hijos que se apuntan a las escuelas rurales y evitan su desaparición».
Este tipo de cursos tienen una duración de 25 horas y su objetivo final es garantizar el relevo generacional además de mantener la actividad económica, social y medioambiental de los pueblos, conservar los ecosistemas agrarios, facilitar la integración social de población inmigrante y fijar población rural en zonas despobladas o en riesgo de despoblación.
Quienes los superan acceden a una bolsa de trabajo activa – ya hay cerca de 200 inscritos – que gestiona la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla – La Mancha. Es el caso de un antiguo alumno, Mamadou Hamet, un senegalés que llegó hace cuatro años a España y que no desconocía el oficio pues procede de una familia de pastores de Senegal. Actualmente trabaja en una explotación ganadera de Arcas (Cuenca) con 600 ovejas y reconoce: «Disfruto de este trabajo de pastor». Su jefa, Belén Bodoque, dueña de la granja, solo dedica buenas palabras a Mamadou y agradece la labor de la Escuela de Pastores. «Es preciso que siga funcionando porque a los ganaderos nos da la oportunidad de poder tener una cartera de pastores», indica.
(Puede haber caducado)