Trump intenta salvar a Orbán de una derrota en las urnas

Su vicepresidente, JD Vance, critica desde Budapest a la UE por «intentar destruir la economía húngara»

Diario Vasco, Rosalía Sánchez, 07-04-2026

Hungría es la gran esperanza de que un gran movimiento al estilo MAGA (Make America Great Again) arraigue en Europa y la Administración Trump envió … el martes a su número dos, JD Vance, a Budapest con una misión de rescate electoral a Viktor Orbán, a quien todas las encuestas auguran una derrota en las elecciones del 12 de abril. El vicepresidente de EE UU se volcó en ello con un discurso agresivo en el que atacó a «los burócratas de Bruselas, que han intentado destruir la economía húngara» y en el que presentó al actual primer ministro magiar como el «amigo» al que el inquilino de la Casa Blanca está dispuesto a ayudar allí donde sea necesario.

Y para demostrarlo, Vance llegó cargado de petróleo. La delegación norteamericana confirmó que la empresa húngara Mol comprará 500.000 toneladas de crudo por unos 500 millones de dólares, a la espera de los detalles del contrato. No es precisamente un precio de amigo, sino unos 100 millones por encima del coste de mercado, como peaje del apoyo electoral. Pero, como explicó el ministro de Exteriores, Péter Szijjárto, «cuando Europa se dirige hacia una crisis energética muy grave y podría haber fácilmente escasez de petróleo y gas natural en un futuro próximo, y por lo tanto un aumento dramático de precios, los húngaros sin embargo podemos protegernos». «Esa es la diferencia entre Bruselas y la política energética estadounidense. Bruselas tiene una política energética basada en la ideología, y Estados Unidos tiene una política sensata», señaló sumándose al ataque a la UE.

Trump ya apoyó explícitamente a Orbán en las elecciones de 2022 y ha tejido con él una red de acuerdos energéticos. El pasado noviembre, por ejemplo, pactaron la compra de gas natural y de combustible nuclear a Estados Unidos por parte de Hungría, además de la adquisición de hasta 10 pequeños reactores modulares estadounidenses. Indirectamente, además, Washington está jugando un papel clave en el esfuerzo de Mol por hacerse con una participación mayoritaria en la refinería serbia de NIS a Gazprom Neft, de Rusia. Para ello, Trump ha ampliado la exención de sanciones hasta el 22 de mayo. Pero además de la energía, Vance alabó en Budapest todas las políticas características del líder magiar, desde su mano dura contra la inmigración hasta su postura prorrusa respecto a la invasión de Ucrania.

«Estoy aquí por la cooperación moral entre nuestros dos países, porque lo que Estados Unidos y Hungría representan juntos bajo el liderazgo de Viktor y bajo el del presidente Trump es la defensa de la civilización occidental», dijo, pero centró su retórica en los mensajes antieuropeos. Habló de una interferencia «vergonzosa» en las elecciones del próximo domingo por parte de la UE, a cuyas autoridades acusó de haber «hecho todo lo posible para mantener al pueblo húngaro pequeño, porque no les gusta el jefe de Gobierno, que en realidad está comprometido con el pueblo».

«Lo que ha ocurrido en este país, en medio de la campaña electoral, es uno de los peores ejemplos de interferencia extranjera que he visto o incluso leído», advirtió durante su participación en un mitin de Orbán en el MTK Handball Hall. «Han intentado aumentar el precio para los consumidores, y lo hicieron porque odian a este hombre», prosiguió. «No diré al pueblo húngaro cómo votar. Aconsejaría a los burócratas en Bruselas que hicieran exactamente lo mismo», se puso a sí mismo como ejemplo.

Pero hasta Vance es consciente de que una remontada en las encuestas resulta, a estas alturas, improbable, y dejó la puerta abierta a una buena relación con el hombre al que los sondeos dan como ganador, el líder europeísta de Tisza, Péter Magyar. «Quien sea que se convierta en el nuevo primer ministro de Hungría, cooperaremos con él, porque queremos al pueblo húngaro«, adelantó el vicepresidente de EE UU en la rueda de prensa, aunque añadió que estaba seguro de que Orbán ganaría los comicios. El actual mandatario, a su izquierda, intervino en inglés para subrayar: »Este es el plan«.

A través de Facebook, Magyar respondió que «el gobierno de Tisza considerará a Estados Unidos de América como un socio clave, tanto como aliado de la OTAN como socio económico», e interpretó que «incluso los estadounidenses han soltado la mano de Orbán». El opositor suma votos entre los desencantados con el partido Fidesz, que «ya no entiende a los jóvenes«, según el sociólogo Daniel Oross. Los estudiantes y la inmigración rural en las ciudades serán los grupos clave en el posible cambio en el poder.

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