Tarjetas racistas contra los españoles en Suiza por hablar alto en el tren: "¡Extranjero, cállate!"
Felipe Hilario, un trabajador patrio residente en el país helvético, recibió un folleto racista mientras hablaba por teléfono en un tren. En una nación en pleno debate migratorio, siente que los españoles ya no son bienvenidos
El Mundo, , 05-04-2026Lunes. Felipe Hilario viaja desde Zúrich, donde reside, a Baar, la ciudad del cantón de Zug donde trabaja como comerciante para una destacada empresa de materias primas. Habla por teléfono en español cuando, en el interior de un tren S24 de los Ferrocarriles Federales Suizos (SBB), se le acerca un desconocido por el pasillo. Le deja sigilosamente una tarjeta en la mesa de su asiento y desaparece.
El folleto imita el logotipo y la grafía de la compañía. Al ver los dos primeros recuadros pictográficos, el de un hombre mandando a callar y una señal de prohibido hablar por teléfono, Hilario piensa que se ha metido por error en un vagón silencioso. Pero la sensación cambia cuando ve el tercer gráfico, donde una pierna con la bandera de Suiza da una patada en el culo a un monigote. Es entonces cuando se percata del texto que acompaña las imágenes, escrito en los nueve idiomas asociados a las comunidades de migrantes con mayor presencia en el país: alemán, inglés, portugués, español, italiano, albanés, ruso, árabe y ucraniano. Todas las oraciones dicen errata arriba, errata abajo lo mismo: «¡Extranjero, cállate!».
«Al principio me quedé perplejo porque la tarjeta parecía un folleto genuino de la compañía SBB, con su diseño azul, los iconos y el logotipo en la esquina inferior derecha. Pero al ver que la tarjeta, básicamente, me decía que me callara por ser extranjero, me di cuenta que la empresa no usaría un lenguaje tan grosero contra nosotros y que era, por tanto, falsa», señala Hilario a Crónica.
El comerciante español, de 46 años, confiesa que el incidente le ha afectado. «Ya no me siento tan bienvenido si algunas personas se sienten ofendidas por mi idioma y por mi presencia», destaca. La cuidadosa elaboración de la tarjeta le ha hecho pensar que no se trata de un acto espontáneo, sino de algo premeditado que responde al caldeado clima político, centrado en la inmigración, que recorre el país.
Detener la “inmigración masiva”
«Los suizos están a punto de votar sobre si debe haber un freno migratorio en junio de este año. La mayor parte del país ya votó a favor de detener la “inmigración masiva” en 2014, pero el parlamento se niega a implementar el resultado. Por eso la tensión contra los extranjeros ha ido creciendo aquí desde hace años», reflexiona el español.
Suiza es el segundo país en Europa con mayor proporción de población extranjera. Hasta mayo de 2025, el 27,11 , de los nueve millones de habitantes en Suiza era foráneo, según cifras oficiales de la Secretaría de Migración de la Confederación Helvética. Alrededor de tres de cada 10 de sus residentes nació en otro país. La consulta celebrada hace 12 años determinaba que los españoles y los demás ciudadanos de la UE que encontraran un empleo legal en la Confederación no tendrían la garantía jurídica de poderlo ejercer y establecerse en el próspero país. Fue aprobada por una mayoría muy ajustada: el 50,3, de la población votó a favor y el 49,7% en contra. Apenas 20.000 votos de diferencia.
El nuevo referéndum, promovido, como el anterior, por el Partido Popular Suizo (SVP), pretende incorporar a la legislación la norma de que la población con «residencia permanente» no supere los 10 millones de habitantes en 2050. Si antes de esa fecha se alcanzaran los 9,5 millones, el Gobierno estaría facultado para adoptar medidas destinadas a frenar el crecimiento demográfico foráneo. El país cuenta en la actualidad con 9,1 millones de residentes permanentes y los expertos temen que la medida ponga en peligro acuerdos cruciales con la UE y dificulte que las empresas puedan contratar a profesionales extranjeros.
«Desde que han llegado más inmigrantes de España al país, ha habido cada vez más incidentes xenófobos. El ambiente es tenso. El del tren no ha sido el primer incidente xenófobo que he experimentado. Es una pena cómo tratan a los inmigrantes aquí», critica Hilario.
Destino laboral español desde 1961
La primera migración patria a Suiza data de 1961, cuando centenares de ciudadanos provenientes de España llegaron al país gracias a un acuerdo bilateral migratorio. En la actualidad, se calcula que residen más de 130.000 españoles, consolidándose como uno de los principales destinos para la emigración cualificada de nuestro país, especialmente en el sector de las finanzas, las ingeniería, la sanidad, la tecnología y el sector servicios.
Por su parte, Moritz Weisskopf, portavoz de la SBB, ha recalcado que la compañía «condena enérgicamente todas las formas de racismo y discriminación y defiende una Suiza abierta e inclusiva donde todos los pasajeros, independientemente de su origen, se sientan seguros y bienvenidos». También aclaró que en los ferrocarriles «está prohibida la distribución de material impreso en trenes y estaciones sin autorización escrita» y la distribución de contenido racista «se denunciará a las autoridades».
Los folletos han llegado a los trenes en un momento en el que se producen una media de seis delitos violentos por día en las estaciones suizas. Por eso desde SBB solicitan la colaboración de los pasajeros para «poder garantizar que el transporte público siga siendo un espacio de respeto mutuo». «Aunque se optimiza continuamente la presencia de personal de seguridad y de atención al cliente, la vigilancia completa de cada vagón en todo momento no es factible ni técnica ni logísticamente», reconoce Weisskopf.
Hilario, por su parte, tiene planeado seguir utilizando el tren S24 para ir a su trabajo, pero modificará la forma de atender sus llamadas en público. «Probablemente hablaré más bajo los próximos meses, hasta que la cosa se calme», declara.
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