Agresión racista a un enfermero del hospital Insular: «Estamos expuestos y sin apoyo»

Un paciente atacó e insultó al sanitario y amenazó a su compañero de habitación el pasado lunes | Pese a ello, sigue ingresado sin medidas excepcionales

Canarias 7, Carmen Delia Aranda Rodríguez, 06-04-2026

La escalada de actos violentos en los centros sanitarios de Canarias continúa sin que se adopten medidas para atajarla, según denuncian los profesionales. El último episodio ocurrió el 30 de marzo en el hospital Insular de Gran Canaria, donde un enfermero fue agredido física y verbalmente por un paciente en un ataque con insultos racistas.

«Nunca había sufrido un ataque tan claro y vejatorio. Y lo sorprendente es que todo haya quedado como si nada», lamenta el sanitario, que asegura sentirse incapaz de regresar a su puesto de trabajo porque el agresor sigue ingresado y no se han adoptado medidas excepcionales. «Ni me siento seguro ni protegido, y no puedo evitar sentirme expuesto», explica el enfermero.

El incidente se produjo alrededor de las seis de la tarde, cuando el enfermero acudió a una habitación para ayudar a una compañera que trataba de calmar una discusión entre dos pacientes.

«En realidad no había discusión: era solo uno de ellos el que estaba cada vez más agresivo», relata. Según su testimonio, el paciente amenazó de muerte a su compañero de habitación, incluso simulando con un gesto que le cortaría el cuello.

Ante la situación, el sanitario decidió avisar a los servicios de seguridad. Fue entonces cuando se desencadenó la agresión.

Al salir de la habitación, el paciente y su acompañante lo siguieron por el pasillo. El agresor intentó golpearlo con una muleta, aunque varias compañeras lograron interponerse. Aun así, el paciente llegó a empujarlo.

Provocación e intimidación
El enfermero trató de mantener la calma y rebajar la tensión, pero su actitud solo provocó una lluvia de insultos y amenazas, algunos de carácter racista. «Como no respondía, empezaron a provocarme y a decirme de todo en la cara: negro de mierda, vete en tu patera, además de otras amenazas», denuncia el sanitario, que asegura que en sus más de 20 años de carrera nunca había vivido una agresión tan directa.

El profesional explica que el mismo paciente ya había protagonizado otro incidente días antes, el 27 de marzo, con una enfermera. «Todo queda en un parte de agresión. La compañera tuvo que volver a trabajar al día siguiente y enfrentarse a esa persona. Me ofrecí a atender a su paciente para evitar que ella tuviera que verlo. Nos sentimos expuestos y sin apoyo», afirma.

De hecho, asegura que ahora mismo no se ve en condiciones de volver a trabajar. «El causante del problema sigue ahí, impune», lamenta.

Protocolo insuficiente
Desde el Sindicato de Enfermería Satse, su secretario provincial en Las Palmas, Juan Trenzado, advierte de que las agresiones al personal de enfermería han aumentado un 30% entre 2024 y 2025.

En total, se registraron 248 casos en el último año. «Son cifras escandalosas», asegura Trenzado, que teme que tanto las autoridades como los propios profesionales estén empezando a normalizar estas situaciones como parte del trabajo.

El representante sindical también critica la falta de respuesta ante incidentes como el de la semana pasada. «Si mañana vuelve a trabajar, se enfrentará al mismo riesgo potencial que tuvo la semana pasada», advierte. Por eso reclama a las autoridades sanitarias un protocolo de actuación más eficaz para actuar frente a estas agresiones que menoscaban la integridad física y la emocional de muchos profesionales.

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