El cuerpo nazi, un arma ideológica

Nayra Sanz estudia el efecto y la pervivencia de la iconografía y el culto al cuerpo del Tercer Reich ensalzado por Leni Riefenstahl

Diario Vasco, Miguel Lorenci, 05-04-2026

El culto al cuerpo fue un pilar del nazismo. Otra de sus armas. El Tercer Reich impuso el canon ario, su perfecta anatomía, poderosa y … eficiente, mientras despreciaba y eliminaba a los cuerpos débiles, con taras o diferentes. El nazismo convirtió el cuerpo en espectáculo, en un arma ideológica y propagandística cuyas imágenes perviven. Lo analiza la cineasta y escritora canaria Nayra Sanz Fuentes en ‘El cuerpo nazi. El cuerpo contenido’ (Editorial Trotta).

«Los nazis parten de la idea del cuerpo de los griegos, del ‘mens sana in corpore sano’ que denota la relación entre el cuerpo y la vida intelectual, pero convierten el cuerpo en una armadura hecha para un fin bélico», señala la especialista.

Subtitulado ‘Estética y poder en el cine de Leni Riefenstahl’, se pregunta en su ensayo si la concepción racista y supremacista del cuerpo en el nacionalsocialismo caló, y cómo, en nuestro imaginario a través del propagandista, persuasivo e ideologizado cine nazi.

«Se usó la imagen para producir una estética del cuerpo basada en la disciplina, la uniformidad y la exhibición de la masa social como forma de poder», señala. Pasados 80 años del final de la II Guerra Mundial, revisa la iconografía nazi para analizar «cómo el régimen convirtió el cuerpo en un dispositivo político y estético», y «cómo difundió esa construcción».

«El cine de Riefenstahl creó una estética del cuerpo que ayudó a transformar la ideología en formas visibles», señala Sanz Fuentes. Lo hizo con ‘El triunfo de la voluntad’ (1935) y ‘Olimpiada’ (1938), las míticas, controvertidas e influyentes películas que documentaron, encumbraron y blanquearon al nazismo y su ideología totalitaria y etnocida. Hitos del cine, aún hoy plantean espinosos debates sobre la relación entre innovación estética, propaganda política y responsabilidad ética en el arte.

Estudia Sanz Fuentes su influjo en fenómenos actuales como la espectacularización del poder, el uso político de la imagen en la cultura digital o la construcción de identidades colectivas.

«Analizar el cuerpo nazi es preguntarse qué imágenes del poder operan hoy, aunque hayan cambiado de contexto», dice. Cuando resurgen los discursos autoritarios y el culto al cuerpo impera en las redes, su ensayo analiza cómo el poder aún modela anatomías, identidades y formas de representación. «El peligro al que nos enfrentamos hoy es que esta posibilidad de tergiversar y manipular se ha perfeccionado 80 años después», alerta la escritora.

«Los cuerpos nazis contienen el concepto esencial del gen y la raza. Los cuerpos son parte de un pueblo elegido, el alemán, que tiene un destino único», dice recordado el lema presente en los colegios del Reich que sintetizaba esta idea: «Tú no eres nada, tu pueblo lo es todo». «No tengo conciencia, mi conciencia es Adolf Hitler», abundaba en el concepto despersonalizador Hermann Göring, el jefe de la Luftwaffe, las fuerzas aéreas nazis.

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